Editorial: Día Nacional de la Prensa
Editorial: Día Nacional de la Prensa El 13 de febrero de 1812, Camilo Henríquez publicó el primer número de La Aurora de Chile. El valdiviano, sacerdote y revolucionario formado en Lima, utilizó la imprenta recién llegada al país para difundir ideas independentistas y valores republicanos. Con un tiraje de 500 ejemplares, el periódico circuló hasta abril de 1813, tras completar 62 ediciones. Henríquez fundó posteriormente El Monitor Araucano, La Gaceta Ministerial y El Mercurio. Murió en Santiago en 1825, a los 55 años, en una casa de calle Teatinos que ya no existe. Dos siglos después, el periodismo local enfrenta desafíos distintos pero igualmente determinantes.
Un estudio reciente de la Fundación Gabo reveló que el 47,5% de las comunas chilenas son desiertos informativos y el 26,1% son semidesiertos, lo que significa que casi el 75% del territorio nacional carece de condiciones adecuadas para el ejercicio del periodismo local. En esos lugares, la desinformación y las noticias falsas operan sin contrapeso, porque no existe un medio que pueda contrastar versiones de fuentes no verificadas o de intereses particulares. La Tribuna opera en un territorio que el estudio clasifica como "bosque informativo", donde existen condiciones adecuadas para el ejercicio periodístico gracias a infraestructura digital funcional y presencia de medios locales. Esta clasificación no es un logro casual sino el resultado de sostener equipos profesionales que cubren política provincial, desarrollo económico, conflictos territoriales e historias que configuran la identidad de Biobío. La inteligencia artificial ha modificado rutinas productivas en medios de todas las escalas. Permite procesar grandes volúmenes de datos, automatizar tareas repetitivas y distribuir contenidos con mayor eficiencia. Bien aplicada, libera tiempo para investigación en terreno, análisis de contextos complejos y seguimiento de historias que requieren construcción sostenida. Sin embargo, estas herramientas procesan información pero no distinguen entre dato relevante y ruido, ni pueden evaluar el impacto real de una noticia en la vida de los lectores. El desafío actual no es resistir la transformación digital sino aprovecharla sin perder el vínculo con el territorio. Los medios locales que han logrado integrar plataformas digitales sin abandonar su arraigo territorial han expandido su alcance geográfico, mientras mantienen la función fiscalizadora y el servicio informativo que caracteriza al periodismo profesional. Camilo Henríquez utilizó la imprenta para formar ciudadanos capaces de pensar por sí mismos y participar en la construcción de un orden republicano. Hoy, el periodismo regional aprovecha herramientas digitales para ampliar cobertura, profundizar análisis y servir mejor a sus comunidades, manteniendo su compromiso con la verdad y el servicio público..