Editorial: Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia
Editorial: Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia La Cuarta Radiografía de Género en Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, publicada a mediados de 2025, aporta nuevas evidencias sobre las brechas estructurales que persisten en el sistema científico chileno. La región del Biobío exhibe indicadores que la posicionan por sobre el promedio nacional en participación femenina, pero las cifras confirman que los avances son insuficientes para revertir la segregación de género en áreas estratégicas.
El 71% de los beneficiarios del Programa Explora en la región corresponde a mujeres, cifra que supera ampliamente el promedio nacional de 54,8%. Este incremento -desde el 50% al 71% entre 2022 y 2023contrasta con la región Metropolitana, que cayó del 81,5% al 52,2% en el mismo período.
El Biobío también concentra el 13,3% de las mujeres beneficiarias de la beca de Doctorado Nacional de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo de Chile (ANID), equivalente a 60 becarias, posición que la ubica como segunda región del país después de la Metropolitana. A nivel de producción científica, la región del Biobío, junto con Nuble y La Araucanía, registra el mayor porcentaje de autoras en trabajos indexados, con un 40% del total de autores regionales.
Además, la región recibe el 11,3% del financiamiento público en I+D con enfoque de género: el tercer lugar nacional corregido por población, después de Los Ríos (17,8% ) y Magallanes (13,4% ). No obstante, Chile ocupa el penúltimo lugar entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en titulación femenina en las áreas STEM -ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas-, con apenas 7,8% en 2022. A nivel de matrícula en estas áreas, las mujeres representan el 29,7% en pregrado, el 29% en magíster y el 35,9% en doctorado. En roles de liderazgo, solo el 7,5% de las empresas de base científico-tecnológica está conformado exclusivamente por mujeres, frente al 50,1% integrado solo por hombres. Las brechas salariales persisten en todos los rangos etarios: entre profesionales con doctorado de 23 a 39 años, los hombres perciben en promedio $155.488 más que las mujeres.
A pesar de estas cifras, el desempeño de la región del Biobío demuestra que existe capacidad instalada en formación científica femenina e instituciones académicas consolidadas, con financiamiento específico y programas de socialización del conocimiento que, afortunadamente, cuentan con alta participación de mujeres. Sin embargo, estas fortalezas no se traducen en corrección de la segregación horizontal que concentra a las mujeres en áreas feminizadas con menor valoración monetaria y social. Las políticas públicas vigentes no han logrado modificar los patrones de segregación que operan desde la formación inicial.
Por ello, el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia no debería limitarse a reconocer trayectorias individuales destacadas, sino a reflexionar respecto de las diferencias que se configuran desde la primera infancia y perduran hasta la educación superior..