Chile alcanza 80% de sobrevida, pero la falta de rehabilitación en regiones mantiene brechas territoriales críticas
Chile alcanza 80% de sobrevida, pero la falta de rehabilitación en regiones mantiene brechas territoriales críticas Cáncer Infantil, que se conmemora este 15 de febrero, Fundación Nuestros Hijos advirtió que, pese a los avances del país en cobertura y resultados clínicos, las brechas territoriales y socioeconómicas continúan condicionando las posibilidades de sobrevida y recuperación integral de niños, niñas y adolescentes con cáncer. De acuerdo al Registro Nacional de Cáncer Infantil (RENCI), en Chile se diagnostican entre 500 y 600 nuevos casos de cáncer infantil cada año, concentrados principalmente en leucemias, tumores del sistema nervioso central y linfomas. A nivel país, la tasa promedio de sobrevida alcanza cerca del 80%, según el 4 Informe de Vigilancia del Cáncer Infantil, una de las más altas de América Latina. Sin embargo, los resultados no se distribuyen de manera homogénea entre territorios ni grupos socioeconómicos. A nivel internacional, la evidencia confirma que el lugar donde vive un niño sigue siendo un determinante clave de su pronóstico.
Un estudio publicado en 2025 en The Lancet, que analizó la sobrevida a cinco años de más de 95 mil niños y adolescentes con cáncer en China, identificó brechas superiores a 10 puntos porcentuales entre regiones con distinto nivel de desarrollo socioeconómico (84,9% en zonas de mayor desarrollo versus 72,6% en las de menor desarrollo). Los autores concluyen que la distribución territorial del capital humano especializado y de la tecnología sanitaria explica parte relevante de estas diferencias, una realidad comparable a la de América Latina y Chile. En el caso chileno, el RENCI muestra que una proporción significativa de los niños diagnosticados en regiones debe trasladarse a la Región Metropolitana para recibir atención de alta complejidad. Esta centralización implica costos económicos directos, pérdida de redes de apoyo, interrupción de la vida familiar y mayores dificultades para sostener tratamientos prolongados, especialmente en hogares de menores ingresos.
A ello se suma que, aunque Chile ha avanzado en descentralización con el fortalecimiento de centros en regiones como Antofagasta y Valdivia, la rehabilitación oncológica infantil integral continúa concentrada en Santiago. "El cáncer infantil no es solo un desafío clínico, sino también un problema social y territorial. Chile ha avanzado en tratamiento y en descentralización, pero mientras la rehabilitación y el acompañamiento integral sigan concentrados en la capital, los niños de regiones seguirán enfrentando peores condiciones para recuperarse plenamente", señaló la Dra. Marcela Zubieta, presidenta de Fundación Nuestros Hijos. El propio RENCI evidencia un aumento sostenido de niños que sobreviven al cáncer con secuelas físicas, cognitivas y emocionales producto de la enfermedad y sus tratamientos. Sin embargo, la oferta pública especializada de rehabilitación oncológica infantil en regiones sigue siendo limitada, lo que impacta directamente en la reinserción escolar, social y en la calidad de vida de los sobrevivientes.
Desde Fundación Nuestros Hijos explicaron que acompañarán los esfuerzos del Estado en descentralización mediante el fortalecimiento de casas de acogida para familias que deben trasladarse, programas de rehabilitación física y cognitiva, apoyo educacional y acompañamiento social, como complemento a la red pública de salud.
De cara a este 15 de febrero, la organización hizo un llamado a fortalecer las políticas públicas de descentralización en cáncer infantil, incorporando de manera explícita la rehabilitación integral y el apoyo psicosocial en regiones, con el fin de reducir las brechas territoriales que hoy siguen condicionando las posibilidades de recuperación y calidad de vida de cientos de niños en Chile. T21.
N el marco del Día Internacional En Chile se diagnostican entre 500 y 600 nuevos casos de cáncer infantil cada año y, aunque la sobrevida promedio alcanza cerca del 80%, el acceso a algunos tratamientos especializados y a la rehabilitación sigue concentrado en Santiago, obligando a cientos de familias de regiones a trasladarse para recibir atención.