Autor: Benjamín Celedón H.
"Con o sin megarreforma, el PDG políticamente ya ganó"
"Con o sin megarreforma, el PDG políticamente ya ganó" Franco Parisi: F ranco Parisi tuvo ayer una jornada maratónica.
Tras varias entrevistas en televisión y radio en la mañana, negoció directamente con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, cambios en el proyecto de la ley Miscelánea para amarrar los votos del Partido de la Gente (PDG). Luego, fue a la Cámara de Diputados donde se reunió con su bancada para discutir la propuesta del Gobierno, y tras ello otra ronda de entrevistas.
Al terminar una de ellas -con CNN, justo antes de esta conversación-, agradece a los camarógrafos e inmediatamente bromea con ellos: "¿ Cómo estuve?", pregunta socarrón a su asesor José Mansilla, mientras este último busca un video del periodista Rodrigo Sepúlveda en Mega. "Ojo la importancia de Parisi, es impresionante, él está cambiando el eje. Acá el que es dueño de la pelota es Parisi", escucha complacido el excandidato y líder del PDG.
Con un pie en Estados Unidos y otro en Chile, Parisi dice que en Alabama -ciudad en la que vive en el país del nortees una persona "completamente anónima" y relata: padre de un hijo de 13 años, tiene tiempo para cortar el pasto de su casa, ir al supermercado y ser "maestro chasquilla", con una familia que nunca ha visto en persona su faceta política.
El economista dice que le encantaría vivir 100% en Chile, pero que tener trabajo "es un poquito difícil por mi rol político", lo que se suma a que las asesorías que realiza en EE.UU. le dan la flexibilidad necesaria para estar "siempre conectado" con su labor política y el PDG. "Me cargan los políticos llorones, porque hay gente que la pasa mucho más mal que los políticos.
Si yo estuviera llorando por lo que nos dicen, créeme que mejor me dedico a otra cosa", dice desafiante. -Ha sido candidato tres veces con una campaña antipolítica. ¿ No se considera usted mismo un político? -Me hago esa pregunta periódicamente. Yo me veo como un profe que quiere ser Presidente, pero con una coyuntura en que se está olvidando la clase media y al centro. Hay mucha ideología de extrema derecha y de extrema izquierda que le ha hecho mal a Chile.
Se han roto los contratos sociales que existían, basados en que la meritocracia da paso a tu desarrollo económico, político y social. -Esta clase media que usted dice representar, ¿dónde se encuentra? ¿ En qué la ven? -Trabajando. Ahí está la clase media. Las encuestas nos daban un 5% porque, cuando llamaban, los llamaban cuando estaban en la pega. Nuestro votante es el emprendedor, el que se sacó la mugre, hizo la carrera, un magíster y está listo para ser gerente, pero nombran al hijo tonto del dueño. Ese cabro es el esforzado meritocrático. El cabro que tiene el auto tuneado; son mirados en menos, pero tienen su auto que es su placer, su joya, su devoción.
Ese es nuestro votante y esa es la clase media de Chile. "Fue una reunión dura con Quiroz" -Sobre el proyecto mismo: ¿ cómo le fue ayer con el ministro Quiroz? -Fue una reunión dura, donde los dos claramente tenemos posiciones claras: él quiere que se apruebe su proyecto y nosotros queremos apoyarlo, siempre y cuando nos cuide a la gente en términos de la reducción del IVA a pañales y medicamentos.
Trabajaremos este fin de semana en un acuerdo para que volvamos a confiar, pero igual les pasamos la tarjeta amarilla al Gobierno en la Comisión de Hacienda: nuestra diputada, Zandra Parisi, se abstuvo por no habernos cumplido. FOTOGRAFÍA: CLAUDIO CORTÉS V.
Autor: Benjamín Celedón H.. El excandidato y líder del PDG dice que en el proyecto del Gobierno "claramente se está privilegiando más el capital que al capital humano, eso es verdad, pero había que buscar una alternativa a lo que se estaba haciendo desde Bachelet y Boric, donde se dijo que mientras más grande el Estado, mejor". "Con o sin megarreforma, el PDG políticamente ya ganó" Estuvimos trabajando dos meses y nos salieron con ese documento que fue rechazado unánimemente por nuestros 13 diputados y todos muy molestos; fue casi una falta de respeto.
El ministro Quiroz estuvo muy enojado cuando llamó al autor de esto, y créeme que no lo pasó muy bien ese cabro. -Para la primera negociación con el Gobierno, a fines de marzo, usted dijo que los presuntos desacuerdos en la bancada fueron algo "100% táctico". ¿No podríamos decir lo mismo de la maniobra de los diputados el miércoles, cuando acusaron un "portazo"? -No, para nada, eso fue porque el proyecto era malo. -Se podría argumentar que el ministro Quiroz les puso un proyecto malo para negociar. -Estoy de acuerdo, pero el proyecto era malo. Nosotros no queremos ganar en esto, queremos que la gente gane.
Y políticamente, ya ganó el PDG: si sale el proyecto, ganamos, y si no sale, la gente va a decir que por culpa del Gobierno no habrá rebaja en el IVA de medicamentos y pañales. -¿ Y cómo se puede llegar a un acuerdo? -Estamos tratando de fijar un monto tope. No lo puedo revelar, ya que tengo un principio de acuerdo con el ministro, que ya lo tienen mis diputados.
Y es lógico, porque no faltaría el fresco que diga: "Me traje un pañal con diamantes, que vale 20 millones y por lo tanto devuélvanme el IVA". Somos muy conscientes de aquello, y tenemos que ser muy cuidadosos porque, si esta política se implementa mal, la clase media puede ser perjudicada. -El exministro Mario Marcel dijo que sus medidas podrían sumar cerca de US$1000 millones extra al financiamiento. ¿ No le preocupa ese ítem? -Está equivocado. Marcel no es bueno para los números, nunca tuvo un presupuesto coherente, fue el que hizo mal el cálculo del CAE y del Transantiago. Si Marcel quiere hablar de números, cuando quiera hablamos, pero el que hizo mugres de presupuesto fue él.
Si me quieren sacar a Marcel, cuando quieran me siento con él. -Entonces le pongo el caso del CFA, que también acusó que el proyecto era deficitario. -El megaproyecto que está entregando Kast no es un tratado económico, es una propuesta política. Y por lo tanto se tiene que medir en esa dimensión. La gente se olvida que el CFA nunca fue escuchado cuando le decía a Boric que bajara el gasto fiscal. Lo mismo está haciendo este Gobierno.
Es solamente consultivo, hace una propuesta. -Pero los expertos coinciden en que el proyecto no es efectivo en sus propios términos para el crecimiento y el empleo. ¿ No cree que eso le resta valor a la iniciativa? -Completamente, por eso nosotros dijimos que lo mejor era tener un FUT reformulado para activos en Chile. Si tú querías reactivar la economía, aumentar la productividad y la inversión, era eso.
Puedes aumentar la utilidad a través de la rebaja impositiva, pero no significa que esa utilidad se va a reinvertir en Chile. -La izquierda acusa que el proyecto solo beneficia a los más ricos. ¿ Qué le parece? -Claramente se está privilegiando más el capital que al capital humano, eso es verdad, pero había que buscar una alternativa a lo que se estaba haciendo desde Bachelet y Boric, donde se dijo que mientras más grande el Estado, mejor.
Y vemos que no es así: el Estado ha crecido y la salud, seguridad, educación, justicia y empleo siguen mal. -¿ Y el fondo de la premisa? Hay quienes la consideran un poco odiosa. -Va a haber odio a los ricos si es que no hay oportunidades para todos. Nadie quiere tener la mejor casa en un barrio que se deteriora. En este megaproyecto queremos que se den más oportunidades a la gente. El Instituto Nacional donde yo estudié era exigente, pero había hijos de doctores, nanas, desempleados, etcétera.
Y lo mismo en la Universidad de Chile, pero lamentablemente la elitización le ha hecho mal al país, independiente de las políticas públicas que se han implementado desde Bachelet II en adelante. "Hay una confusión en la estructura del Gobierno" -Otro punto polémico en el Gobierno ha sido el diseño político y la disputa entre el Segundo Piso e Interior. ¿Cómo lo ve? -El diseño es completamente inentendible. ¿ Cómo vas a tener a un ministro del Interior en el Segundo Piso?, ¿porque no quieres tenerlo como ministro? Tienes dos jefes. -¿ Eso es Alejandro Irarrázaval? ¿ Un ministro del Interior? -Yo creo que sí, está siendo el jefe del gabinete. Hay una estructura en el Gobierno que claramente no está bien definida: no está bien definido el rol de Alvarado, que negocia como ministro Segpres.
Entonces, ¿qué es García Ruminot? Hay una confusión de la estructura jerárquica y orgánica en el Gobierno y pasa por el liderazgo del Presidente Kast. -En ese caso, ¿falta un cambio de diseño o un cambio de gabinete? -No lo sé, ese es el problema del Presidente.
Él tiene que tomar esa decisión, yo no estoy en ese rol ahora, pero creo que no le está resultando lo que está haciendo y que hay un problema de liderazgo. -¿ Y apoyaría la idea de que algún liderazgo del PDG entrara al gabinete? -Yo no tengo por qué cortarle las alas a la gente que quiere tomar un trabajo.
Conseguir pega en Chile es muy difícil, y creo que sería extremadamente egoísta que yo, o cualquier persona del PDG, levante el dedo contra alguien que quiere una pega. -Sobre el PDG, ¿cuál es el rol que usted cumple en el partido? No es parlamentario ni miembro de su directiva, pero sí lo sindican como "líder". -Primero, si yo doy una orden de partido, es ilegal. Por eso soy muy cuidadoso en las palabras y en la forma en que yo recomiendo. Yo hablo todos los días con los diputados.
También tengo que formarlos como futuros líderes, a mí no me interesa que estén por cuatro años, tengo que estar pensando en su reelección, pero además tengo que pedirles: "Diputados, necesitamos alcaldes en tales comunas, gobernadores, cores y concejales". -Entonces es como el director técnico. -Como Luis Enrique (entrenador del PSG), me encantaría estar ganando dos Champions seguidas. -Sobre la bancada, también se habla del fantasma de la legislatura pasada. ¿ Cómo se mantiene la disciplina en el PDG con la variedad ideológica de sus diputados? Nuestro relato es: si tú crees que vas a ser más grande que el PDG, mejor andate. Hay dos cosas interesantes: primero, todos los diputados saben la historia de los que fallaron en la "Generación 1", ninguno salió reelecto, andan buscando pega desesperados y la están pasando pésimo. Entonces les estamos diciendo que confíen en el PDG, porque el PDG es tu motor para seguir en la política a buen nivel. Y nos preocupamos periódicamente de que cada uno de nuestros diputados tenga la posibilidad de tener una influencia en la política interna del partido y a través de los medios.
Es un equilibrio muy difícil y ahí tenemos un coordinador, que es Giancarlo Barbagelata, que es mano derecha mía, que lo está haciendo espectacular. -Hablando de no repetir algunos errores del pasado, ¿en qué están las platas del PDG que ha objetado el Servel? -Ya se presentaron los balances y tiene que decidirlo el Servel. Pero, ¿sabes qué ?: yo estoy feliz de que no haya plata, porque te complica todo. Y que no tengamos sede, me encanta no tener sede. Cuando veo la sede de la UDI, o del PS, me digo ¿ cuánta plata es esa cuestión? Yo feliz de no tener plata, reduciría la plata al mínimo de los partidos políticos. Yo creo que hay demasiada plata en la política, la plata por voto es exagerada. Yo podría tener una rendición de casi $3 mil millones, me da vergüenza esa cifra. Gastamos $850 millones, o algo así, que es mucha plata. Pero digo de repente: "Chuta, de haber gastado $500 millones más yo estaría de Presidente". -¿ Por eso perdió ¿ Le faltó plata? -No, faltaron muchas cosas, también cometimos errores. Pero a nosotros nos perjudicaron mucho las encuestas. Nosotros estábamos pasando segunda vuelta, pero Kaiser sacó menos de lo que teníamos presupuestado; creíamos que sacaría 15%, y eso le restaba a Kast. Nos dolió mucho el tema de las encuestas, y yo creo que fue a propósito.
Vamos a apoyar a este Gobierno siempre y cuando se dé un beneficio a la clase media, pero también creemos que es un proyecto ideológico y hay que respetarlo porque ellos ganaron". Mario Marcel no es bueno para los números, nunca tuvo un presupuesto coherente, fue el que hizo mal el cálculo del CAE y del Transantiago". Autor: Benjamín Celedón H.. Vamos a apoyar a este Gobierno siempre y cuando se dé un beneficio a la clase media, pero también creemos que es un proyecto ideológico y hay que respetarlo porque ellos ganaron". Mario Marcel no es bueno para los números, nunca tuvo un presupuesto coherente, fue el que hizo mal el cálculo del CAE y del Transantiago".