Columnas de Opinión: De la retórica clásica a la era de la inteligencia artificial: el desafío de mejorar la escritura
Columnas de Opinión: De la retórica clásica a la era de la inteligencia artificial: el desafío de mejorar la escritura En una sociedad marcada por la circulación constante de información, la capacidad de escribir con claridad, precisión y coherencia constituye una habilidad esencial para el desarrollo cognitivo y comunicativo de los jóvenes. Sin embargo, en Chile persisten brechas relevantes en esta destreza, que afectan el aprendizaje escolar y la participación en contextos académicos, profesionales y laborales.
Esta situación se ve agravada por la ausencia de evaluaciones nacionales que permitan conocer los niveles reales de desempeño en escritura -como ocurre en mediciones estandarizadas como el SIMCE o en el acceso a la educación superior mediante la PAES-, lo que dificulta dimensionar el problema y diseñar políticas públicas efectivas.
Diversos estudios, incluyendo investigaciones propias sobre la escritura de estudiantes secundarios chilenos, evidencian dificultades persistentes: baja precisión gramatical, limitada variedad léxica, escasa cohesión textual y uso reiterativo de conectores básicos, como la sobreutilización de "y". Otra dificultad no menor es la incapacidad para elaborar un ensayo argumentativo sólido, situación que limita la organización del pensamiento, la capacidad de análisis y la calidad del discurso escrito. En este escenario preocupante tenemos que considerar también las problemáticas en la escritura inherentes a la era digital. El uso intensivo de redes sociales ha instalado formas de escribir caracterizadas por la inmediatez, la fragmentación y la simplificación del lenguaje.
Del mismo modo, el uso de sistemas de generación automática de textocomo los chatbots basados en inteligencia artificial-, cuando se utilizan sin mediación pedagógica ni procesos de reflexión o pensamiento crítico, pueden dificultar el desarrollo de las habilidades escritas al reemplazar etapas fundamentales como la planificación, redacción y revisión de textos. Frente a ello, resulta fundamental enseñar tempranamente el ensayo argumentativo como herramienta clave para desarrollar una competencia discursiva sólida. Aprender a formular tesis, organizar argumentos, utilizar conectores adecuados y estructurar una progresión lógica del discurso fortalece el pensamiento crítico y la capacidad de análisis, habilidades indispensables para desenvolverse en el ámbito académico y profesional. No es casual que, desde la retórica clásica, la argumentación haya sido entendida como un principio organizador del pensamiento. Como sintetiza la tradición latina, argumentari est rationem ordinare: argumentar es ordenar la razón y hacer inteligible el pensamiento.
En este marco, se requieren políticas públicas que fortalezcan la enseñanza sistemática de la escritura, la formación docente, el desarrollo de instrumentos que permitan evaluar estas habilidades y la integración pedagógica de tecnologías, de modo que contribuyan al desarrollo del pensamiento y no a su sustitución. Mejorar las habilidades en la escritura es fortalecer la capacidad de pensar, argumentar y participar de manera activa y crítica en la sociedad. DRA. ANITA FERREIRA CABRERA PhD en Inteligencia Artificial (University of Edinburgh)-Dra. en Lingüística Aplicada (PUCV).