“Fue una experiencia bellísima, muy rica... me enamoré de mi trabajo”
“Fue una experiencia bellísima, muy rica... me enamoré de mi trabajo” (E) ENTREVISTA. PEDRO MARTÍNEZ ACUÑA, ex profesor de Educación Física del Liceo Armando Robles de Valdivia:Entre 1974 y 2014 fue docente del liceo valdiviano de calle Arauco, donde brilló a nivel nacional con la rama de atletismo. Juan Carlos Hernández G. JuancarloshernandezQuusrabraldiia. cl o hay lugar a dudas de quel profesor Pe-es un personajeidentíficado al 100% con elantiguo Liceo de Hombres y actual Li-ceo Rector Armando Robles Ri-vera del Valdivia. Durante 40 del colegio añosfue un símbolo decalle Arauco y además el encargado de instalar el nombre delliceo enun lugar destacado delatletismo escolar anivel nacional. “Quedé en paz con mi colegio, con todo lo que me dio y loque yo le entregué”, señala aonceaños del adiós.
Tenista “desde siempre”, a los77 años de edad mantiene esaafición y además permanece activo participando en los coros dela Universidad SanSebastián y la Casa del Adulto Mayor dela Municipalidad de Valdivia, donde también forma parte de talleres de folclore, guitarra y actividad fisica. ¿Cómo se incorporó al antiguo Liceo de Hombres, hoy Liceo Rector Armando Robles Rivera? -Como yo era ex alumno, deportista destacado, tenía experiencia con los niños dela Fundación MiCasa y había estudiado en la Escuela Normal, en el año 1974 me mandó buscar el rector Mario Véliz, porque don Erwin Reimer, queera profesor de Educación Física, había pasado a ser inspector general. Negociamos, me asignó ade-más un cargo administrativo, comencéa ejercer como profesor y me entusiasmé con la pedagogía. Pero en 1980, el Gobierno decretó que no podía haber profesores sin títuloejerciendoelcargo, sin embargo se dio la posibilidad de trabajar y estudiar. En Valdivia no había Educación Física, así que posla Universidad dela Frontuléa teramientras trabajaba en el liceo, hasta egresar en 1987.
Solo hubo un tiempo en que también trabajé en el Liceo Huachocopihue, pero seguí con horas en el Liceo de Hombres y después volví al 100%, hastaju-bilarenel 204. ¿Qué recuerdos guarda de su época de profesor? -Fue una experiencia bellísima, muy rica, me enamoré de mi trabajo.
Cuando me hice cargo del atletismo en el liceo en los años”90, había unos alumnos atletas que eran muy buenos y además mi hija menor (Fabiola) a estudiar, seempezarona llegó sumar más chicos y se formó la rama de atletismo. Viajamos a donde se hacían los campeonatos Soprole en Santiago, Concepción, Osorno, Puerto Montt, Temuco y Curicó. A Valparaíso viajábamos a un campeonato internacional federado. ¿Hermosos momentos? -Fue una época fantástica. Eran niños que quisieron a su colegio y al atletismo. Viajábamos con mucho sacrificio, al cocon el apoyo solo delos mienzo66La sugerencia más para mis amiquejugrande Os mayores: ilen de su trabajo, no de seguir haciendoactividades”. Pedro Martínez AcuñaProfesorAsílo hicimos. Tuvimos grandesatletas, campeones escolares. Por equipos, un año fuimos invitados a participan en el Nacional de Colegios Alema-PEDRO MARTÍNEZ LUCE CON ORGULLO LOS TROFEOS DE SU OTRA PASIÓN: EL TENIS. padres. Un año y por contacto deJorge Flández, fuimos a un torneo preparatorio Soprole, cuando no teníamos nada y mis chicos recién empezaban. Ahí partió el atletismo, con 25 alumnos. El profesor del colegio Verbo Divino me presentó al del Saint George, que quería venir a Valdivia con varios deportes. Me comprometí e hice las gestiones para que vinieran. Y fue un éxito. De ahí, el rector delliceo, Fredy Suárez, se encargó de que no nos falte nada: uniformes, zapatillas con clavos, etc. Yo hacía los proyectos de unaño para otro y él conseguía el financiamiento. Nunca nos faltó un peso. nes porque éramos el único lceo público aesenivel. ¿Qué hizo cuando llegó el momento dejubilar? Quería volvera estudiar, Me interesaba Kinesiología, pero no se diola posibilidad. Hasta que por un azar del destino, invertí y compré un taxi. Lo trabajé durante cinco años, hasta que lovendíen el 2020.
Desdesu experiencia, ¿qué recomiendao aconsejaa quienes llegana la edad en lacual debenjubilar? -Mirecomendación parala gente mayor como yo, es que laactividad que elijan, tienen quee Alos77 Pedro Sigisfredo Martínez Acuña nació en Valdivia el 22 de octubre de 1947 y fue uno delos cinco hijos del matrimonio formado por Pedro Martínez Santibáñez y Lucila AcuñaCid. Estudió la enseñanza primaría en la Escuela Superior de Hombres N*1 y lasecundaria enel Liceo de Hombres de Valdivia.
Posteriormente ingresó al mundo laboral como funcionario de la Fundación Mi Casa, en el rol dereeducador de niños en situación irregular y paralelamente, en 1971 comenzó a estudiar pedagogía en lajornada nocturna de la Escuela Normal Camilo Henríquez.
Con el cierre de la escuela en 1973, no pudo seguir estudiando y aprovechó una oportunidad laboral en el Liceo Armando Robles, donde años más tardetuvo la opción de estudiar de manera paralela Pedagogía en Educación Física, en la Universidad de la Frontera. Egresó en 1987.
En su vida personal, fue casado con Eliana Ochoa Segovia (Q.E.P.D. ). Es padre de tres hiJas: Yasna, profesora de Turismo; Valeska, químico farmacéutica; y Fabiola, profesora de Educación Física; y abuelo de seis nietos (cinco mujeres y un varón). hacerla, no dejarla de lado. Pueden buscar una actividad remunerada o de entretención, algo recreativo. Uno no se puede quedar en la vida jubilado, viendo TV, encerrado en lacasa. Esla sugerencia más grande para mis amigos mayores: que jubilen desutrabajo, no de seguir haciendo actividades. Porque eso, a unolo mantiene ocupado, joven, física y mentalmente activo. Además que permite ahorraren medicamentos. 0dro Martínez Acuña. TRAYECTORIA. (E) ENTREVISTA. PEDRO MARTÍNEZ ACUÑA, ex profesor de Educación Física del Liceo Armando Robles de Valdivia: JUAN CARLOS HERNÁNDEZ 6