Autor: LUIS FERNANDO GONZÁLEZ V SUB DIRECTOR
Editorial: La inteligencia artificial como herramienta, no como control
Editorial: La inteligencia artificial como herramienta, no como control Vivimos en una era en la que la tecnología ha avanzado a pasos agigantados, trayendo consigo grandes beneficios, pero tambien nuevos desafíos. Un buen ejemplo de ello es el impacto de la inteligencia artificial (IA) y los algoritmos en nuestras vidas cotidianas. Si bien estos avances nos han facilitado la vida de formas que jamás hubiéramos imaginado, también nos han colocado bajo una vigilancia constante, muchas veces sin que seamos plenamente conscientes de ello. Es difícil no pensar en la famosa película Enemigo Público cuando reflexionamos sobre el mundo digital que nos rodea. En ella, el protagonista descubre que estamos siendo observados y controlados por un sistema invisible que puede rastrear nuestros movimientos en tiempo real.
En la actualidad, aunque no estemos viviendo una persecución al estilo de Hollywood, nos encontramos ante un panorama similar, pero en lugar de agentes encubiertos, son los algoritmos de la inteligencia artificial los que nos "vigilan". Basta con realizar una simple búsqueda en internet o mostrar un interés por algún producto para que, en cuestión de segundos, nuestras redes sociales se llenen de anuncios relacionados, o nuestras plataformas de entretenimiento nos sugieran contenidos similares a los que ya hemos consumido. Esta personalización, en apariencia tan práctica, nos lleva a un punto peligroso: comenzamos a consumir solo lo que ya conocemos, lo que nos gusta, lo que nos es familiar. Este El algoritmo, alimentado por nuestros datos, actúa como un espejo que solo refleja lo que ya hemos mostrado. Mientras tanto, las pequeñas empresas y las voces alternativas quedan relegadas, invisibilizadas por el peso de los grandes intereses comerciales que dominan el espacio digital.
Lo que alguna vez nos pareció una herramienta útil para encontrar lo que deseábamos, hoy se convierte en una trampa que reduce nuestra autonomía, nos aisla de otras ideas y cierra el abanico de posibilidades a nuestra disposición. Pero, ¿debemos resignarnos a este control? La respuesta es no. Si bien la inteligencia artificial y los algoritmos son herramientas poderosas que pueden mejorar nuestra experiencia digital, no debemos permitir que nos controlen. Es imperativo que tomemos conciencia de este proceso y que activamente busquemos romper con el círculo vicioso de lo predecible. Debemos arriesgarnos a explorar nuevos contenidos, a cuestionar nuestras preferencias y a mantener una mente abierta ante la diversidad de voces y propuestas que existen más allá de nuestras burbujas digitales. La clave esta en usar estas herramientas de manera consciente. No debemos permitir que la tecnología dicte nuestras decisiones, sino aprovecharla para enriquecer nuestras vidas y ampliar nuestro horizonte. En última instancia, somos nosotros quienes debemos controlar a la inteligencia artificial, y no al revés.
Si lo hacemos, podremos disfrutar de los avances tecnológicos fenómeno, lejos de abrirnos puertas a nuevas experiencias, sin perder nuestra autonomía, nuestra capacidad de asombro y, lo más importante, nuestra libertad. puede encerrar nuestras perspectivas y limitarnos en nuestras elecciones. Autor: LUIS FERNANDO GONZÁLEZ V SUB DIRECTOR. Editorial