Columnas de Opinión: Carrasco sigue recitando bajo el sol
Columnas de Opinión: Carrasco sigue recitando bajo el sol na voz clama sobre el u cemento hirviendo de los pasajes en una población, lugares cuya belleza mucha veces no resalta, menos al mediodía, cuando en verano sus habitantes si no están en el trabajo se esconden a dormir la siesta, o ver alguna película mientras pasa el calor.
En este escenario, como hijo orgulloso de una familia trabajadora, el poeta Germán Carrasco escribió su premiada obra, sin pedir permiso ni dar muchas explicaciones al momento de incendiar los sitios eriazos de la literatura chilena. Hasta hace unos días, cuando el mismo verano se lo llevó, a sus 54 años. Las muertes por meningitis en Chile, en este momento, son muy escasas.
Las condiciones sanitarias, vacunas y antibióticos permiten abordarla como un resfrío un poco más fuerte, caracterizado por la inflamación en algunas zonas del cerebro. "Hasta para irse fue poeta", comenta un colega de Carrasco en un chat. Porque el autor de "Mantra de remos" asumió su vocación, aquella voz que llega desde otro lugar y reclama ser seguida, como el mandato bíblico. En su última entrevista, dada a este medio en junio del año pasado, hubo ideas que quedaron fuera y que acá se rescatan.
Uno de los conceptos tratados por Carrasco entonces fue la "batalla cultural", donde "lo que hay que hacer no es exactamente antipoesía, grosería, sino que apoderarse de las escrituras, los evangelios, de la alta cultura, eso es lo que hay que tomar, hacer propio y que llegue a donde no llega.
No seguir con esa cosa medio humorística tipo (Claudio) Bertoni con las chuchaditas, eso no sirve de nada". "Lo que sirve es lo que cuando con tu pareja, después de hacer el amor, lees el Eclesiastés, a San Agustín o los poetas que te interesan. La baja cultura no son los poemas de (Mauricio) Redolés con chuchadas. .. No pongái eso así, te lo digo para explicarme", solicitaba el entrevistado, cuya partida lo redime.
Hace un par de años y pese a su conocida bohemia, Redolés se quejó de los ruidos en el Barrio Yungay, cerca de la casa del Presidente Gabriel Boric, denunciando en Instagram la existencia de una "discoteque clandestina", junto a la nula ayuda que le brindaron las autoridades santiaguinas, lideradas en aquel momento por Irací Hassler. "Y como yo tengo cierta figuración pública como músico y poeta, entonces (tras el reclamo) desde la discoteque en las noches me dedican sus canciones". Esto podría ser Carrasco permeando la realidad, al igual que en su antología de versos "Imagen y semejanza", donde en "Todas las artes poéticas son" dice que "y en una tuba ridícula, más pesada/ que una espada o un fusil/ un anciano toca de pie, trabajosamente/ melodías que no escuchan ni las palomas", sostiene el premio Sor Juana Ines de la Cruz, concedido en el año 2000.
Luego, en la misma reunión de su obra, el poeta agrega un escrito sobre el "Oficio", donde señala que "'la realidad observada de cerca se torna mágica'/ afirma Diane Arbus cámara en mano, el mismo lente/ con que retrata viejas más feas que la muñeca del diablo/ o seniles, obesos matrimonios empelota viendo la televisión". Carrasco a través de su textos se ríe de todos, incluido Boric, quien se sacó fotos comprando sus últimos ensayos, "Las overlistas de Patronato", durante la Furia del Libro en diciembre del año pasado. El citado libro en la página 16 hacía que un personaje, el Editor-Liberal-Gen-X, aconsejara al autor "no toques el tema, Germán, no es conveniente, no se habla de eso.
Ni de eso ni de otra extensa lista de cosas. (. .. ) O se hace la vista gorda con alguien que está cometiendo algún fraude porque sí y punto o porque el tipo o tipa está encargada de no sé qué cosa: la redacción de la constitución, fundaciones con platas estatales que tendrían que beneficiar a la comunidad, ese tipo de cosas". Y la vuelta le sale al autor porque se observa a sí mismo con humor.
Por ejemplo, en el libro "La mantis en el metro" recuerda sus inicios en las letras, cuando a los 13 años el director del colegio lo sacó de la sala junto a cinco compañeros, de un curso "de cuarenta y cinco alumnos" a quienes se les pidió explicar qué es la democracia.
Los elegidos respondieron "'soberanía del pueblo', 'forma de gobierno en donde el representante es elegido por la ciudadanía mediante votación. .. ', etcétera". "Los que hicimos las cinco mejores definiciones teníamos ahora que reunirnos y redactar una definición más extensa.
El director quería una definición neutra, aséptica y didáctica, como las que les gustan a los editores sin brillo ni audacia y por eso en vez de escritura tenemos a su prima seria y fea: la redacción, que florece en territorios que adoran los formatos, la uniformidad, la eliminación de la diferencia y los matices.
Esto último es perfecto para el modelo: el neoliberalismo brígido es simplificación", escribió Carrasco, que hasta en los últimos textos cuestionó la escena literaria chilena. "Nos miramos y sonreímos como cinco delincuentes en potencia con cara de aquí hay que hacerla'", continúa el escritor, "y redactamos colectivamente un panfleto incendiario y humorístico. Una fiesta. Y en plena adolescencia, cuando la palabra está más viva que nunca". Uno de los estudiantes se ofreció a leer. "Éramos cinco niños de trece años.
La risa interna se amontona como una olla a presión en los cuerpos, es una sensación muy similar a cuando uno está enamorado y habla con esa risa acumulada o se despierta con esa risa porque sabe que ese día verá a la niñita que le tiene el corazón secuestrado; ella, por su parte, se despertará con la misma alegría contenida.
Despertar sonriendo es un lujo, un blindaje contra el espejismo fracturado del día, contra la incomunicación". El lector del egresado de la Universidad de Iowa se ríe y se enternece con el pasaje, Lumen "pero fue el director mismo quien nos organizó. Verlo reprendiéndonos durante una hora delante de todo el curso por haber malinterpretado la misión fue un show que corrió por nuestra cuenta. Luego, en algún lugar medio escondido del patio, no podíamos parar de reírnos", confiesa la voz narrativa. Carrasco se fue en verano.
La antología de su obra comienza en verano, con el poema "El sol de las tres de la tarde". En el libro que cierra su trabajo, "Las overlistas. .. ", el autor explica que la poesía "se trata de someter a otras temperaturas ciertos documentos que ya han sido escritos. Y de hablar de lo que no se encuentra en internet", porque "la conjunción de palabras que hicimos es inédita. Lo demás es redactar lo que todo el mundo ya sabe o intuye. Pero la muerte nos pisa los talones y hay que hacer lo que hay que hacer". 03 Valeria Barahona Periodista y escritora. Es autora de los libros "Señoritas en toma" y "Educación superior". "Imagen y semejanza (Antología)" Germán Carrasco Lumen 283 páginas $18 mil. COLUMNA "Imagen y semejanza (Antología)" Germán Carrasco Lumen 283 páginas $18 mil RAUEL CARRASCO GERMÁN CARRASCO IMAGEN Y SEMEJANZA Antología