Autor: POR SEGISMUNDO
Columnas de Opinión: La Moneda, alojados y veraneos
Columnas de Opinión: La Moneda, alojados y veraneos inalmente, la histórica casa que fuera residencia por años del expresiF dente Patricio Aylwin no será patrimonio nacional.
El pasado Gobierno demostró cierto interés en adquirir la residencia situada en la calle Arturo Medina de Providencia, pero la idea no se concretó y, afirma Mariana, hija del exmandatario, "nos tramitaron tres años". Ante esta realidad, el inmueble será puesto a la venta y no se pedirá al actual mandatario, José Antonio Kast, que disponga la compra pese a su condición de patrimonio. El inmueble es el escenario de vida de Aylwin y su familia desde 1957. La tramitación de que habla Mariana se podría deber al poco interés del "progresismo" por destacar al conductor de una compleja transición a la democracia desde el prolongado autoritarismo de Pinochet. Aylwin, un experimentado político democratacristiano, pudo aplacar muchas pasiones y abrir una nueva ruta de libertad para el país, soportando y desarmando cerrojos autoritarios. Esa pericia convocante de grandes mayorías puede haber sido un mal ejemplo para ciertos grupos practicantes de un modelo autoritario, pero del otro lado de la moneda política.
FIGURAS INTERNACIONALES Como sea, se pierde un espacio centro de reuniones decisivas, de acuerdos trascendentales y de citas con notables figuras del mundo internacional que compartieron la acogedora mesa del mandatario, como el Presidente de los Estados Unidos George Bush. El visitante venía con su chef y también con un grupo de seguridad que intentó inspeccionar las instalaciones de la cocina y controlar el menú que se serviría. Doña Leonor, la esposa del entonces mandatario, rechazó los controles y advirtió que "si viene a la casa, se come lo que se cocina acá". Bueno, se sirvió pescado de los mares nacionales. Entre paréntesis, un hecho poco conocido: Patricio Aylwin Azócar es viñamarino, nació en una casa del Paseo Valle de Agua Santa, el 26 de noviembre de 1918. Su padre, Miguel Aylwin Gajardo, tenía un importante cargo judicial en Valparaíso.
El hecho, relatado por don Patricio, es que muy chico fue matriculado en el Colegio de los Sagrados Corazones, Padres Franceses, pero no pudo iniciar el año de sus primeras letras, pues su padre fue trasladado a Santiago y la familia se radicó en San Bernardo.
Si bien el capítulo de la casa de Patricio Aylwin aparece cerrado, el tema de las residencias presidenciales sigue abierto con la decisión del actual mandatario de residir en La Moneda, palacio o casa de gobierno, como usted quiera, levantado en el siglo XVIII por el arquitecto italiano Joaquín Toesca, edificio originalmente destinado a los talleres de acuñación de monedas en tiempos de la colonia. De ahí el nombre Palacio de La Moneda. IBÁÑEZ Con la decisión de José Antonio Kast se revive una tradición que se mantuvo hasta el mandato de Carlos Ibáñez del Campo, 1952-1958.
La obra de Toesca fue terminada en 1805 y ope. casa de moneda con las correspondientes máquinas para producir circulante hasta que en 1846 el Presidente Bulnes, ante la ruina de las construcciones donde funcionaba la Presidencia, determinó trasladarla hasta esa edificación, entonces con muy poca utilización en sus funciones originales. Funcionaron allí las oficinas del Jefe del Estado y su residencia, además de algunos ministerios. Las obras de habilitación, a cargo del arquitecto Vicente Larraín, tuvieron un costo de 44 mil pesos, bastante menos que la edificación de un palacio presidencial, la idea original. Allí los Presidentes, por un lado, ejercían como tales y, por otro, hacían vida familiar. RUBÉN DARÍO Uno de los más celebres alojados del palacio fue José Manuel Balmaceda, cuya presidencia culminó el 19 de septiembre de 1891, día en que se suicidó. Se encontraba asilado en la Embajada argentina cuando una sangrienta revolución estremecía a la sociedad chilena. El matrimonio de José Manuel y Emilia de Toro tenía gran interés por la cultura, especialmente su hijo Pedro. En el palacio se realizaban tertulias, destacando en ellas importantes figuras de la intelectualidad. Invitado frecuente era Rubén Darío, durante su permanencia en Chile. Escribe el poeta en sus memorias: "Una tarde en un lunch conocí al Presidente Balmaceda. Después debía tratarle más detenidamente en Viña del Mar. Fui invitado a almorzar por él.
Me colocó a su derecha, lo cual, para ese hombre lleno de justo orgullo, era la suprema distinción". ¿Habrá pagado don José Manuel de su bolsillo las invitaciones al poeta? Interrogante vigente en el siglo XXI. El 3 de noviembre de 1946 asume la Presidencia el radical Gabriel González Videla. Actos políticos y protocolares y una gran recepción a delegaciones extranjeras y cuerpo diplomático en La Moneda. Recuerda el exmandatario, entre muchos, la presencia de Pablo Neruda y varios jerarcas comunistas de los cuales se distanciaría tiempo después.
Destaca el embajador de la entonces Unión Soviética, apuesto él, con un suntuoso uniforme con entorchados de oro "que hacía recordar la época de los zares". Y su joven y hermosa esposa "con un elegante y escotado traje largo de llamativos colores". Chile rompería relaciones con Moscú, pero es un hecho que don Gabriel no era indiferente a la belleza femenina, expresa a partir de su propia esposa. Esta recepción oficial obviamente fue financiada con recursos públicos. ALESSANDRI Tras el radical vendría Ibáñez, que habito el Palacio y luego, en 1958, asumiría Jorge Alessandri Rodríguez, que mantuvo su austera residencia en calle Phillips, a pocas cuadras de La Moneda. Eduardo Frei Montalva, 1964, continuó morando su casa particular. Salvador Allende, 1970, no alojó en La Moneda y tenía varias residencias, incluyendo un departamento para sus encuentros más personales, según reveló en estas páginas el exembajador Demetrio Infante. Los calurosos veranos capitalinos y la facilidad del ferrocarril a Valparaíso que corría en el siglo antepasado sin dificultad, facilitaban entonces el traslado en pleno del Gobierno a Valparaíso. VALPARAÍSO Para ello, en el edificio de la Intendencia de la Provincia, construido en 1831, se habilitó un departamento presidencial. Se facilitaba el trabajo presidencial, se hacían reuniones sociales, se "controlaba" el trabajo del intendente nombrado entonces por el Presidente y se descansaba. Obligadamente se instalaban en el puerto los ministros. Las esposas de las altas autoridades nacionales gozaban de las exclusividades que ofrecía el comercio porteño, que en esos tiempos no llegaban a la capital. Precisamente en ese departamento presidencial, pero en invierno, 12 de julio de 1901, falleció el Presidente de la República Federico Errázuriz Echaurren. Los prestigiosos médicos porteños, algunos alemanes, no lograron recuperarlo. Tenía 51 años. El antiguo edificio de la intendencia porteña fue abatido por el terremoto de 1906 y se decidió levantar un verdadero palacio a la altura de la importancia de Valparaíso. Un palacio de inspiración francesa que comenzó a construirse en 1908. Consideraba residencia del intendente, oficinas y un lujoso departamento presidencial con refinado mobiliario. El último intendente que lo ocupó, sin la molesta vecindad presidencial, fue el democratacristiano Enrique Vicente, 1964.
CERRO CASTILLO Pero el problema del veraneo presidencial independiente se resolvió en 1930, primer Gobierno de Carlos Ibáñez, con la construcción de la actual residencia del Cerro Castillo, una hermosa edificación, no hablamos de palacio, al estilo de las villas italianas. Inversión importante en terrenos fiscales gratuitos, donde se ubicaba la Batería Callao, parte de la red de defensa del puerto tras el bombardeo de 1866 por una escuadra española. Terrenos amplios, con jardines que dan espacio para una piscina, cancha de tenis y la presencia de algunos animales exóticos como una añosa tortuga. Dejemos las pausas presidenciales porteñas y viñamarinas y volvamos a La Moneda con un alojado en el siglo XXI, de ningún modo solitario, pues tiene los fraternos cuidados de los ocupantes del Segundo Piso. Pero en todo caso, no debe olvidar este importante alojado, dueño de casa pasajero, que los cuidados del sacristán mataron al señor cura. 03 Autor: POR SEGISMUNDO. EN 1930, DURANTE EL PRIMER MANDATO DE CARLOS IBÁÑEZ DEL CAMPO, EL GOBIERNO DECIDE LA CONSTRUCCIÓN DEL PALACIO EN CERRO CASTILLO.