Autor: MACARENA IBARRA
Revelan un preocupante desuso de los MONUMENTOS NACIONALES
Revelan un preocupante desuso de los MONUMENTOS NACIONALES E l conjunto de edificios Aillavilú diseñado, entre otros, por los arquitectos Alberto Cruz Montt y Miguel Dávila, de 1928, frente a La Piojera, es un Inmueble de Conservación Histórica, pero está lejos de un esplendor propio de inicios del siglo XX. Tristemente hoy es noticia por tomas y malos usos.
El conjunto que, según consigna el sitio del Consejo de Monumentos Nacionales, destaca por su aporte a la estructura urbana del sector, conformando una manzana consolidada que da continuidad a la calle General Mackenna y construye el borde norte del centro histórico de Santiago quedó inmortalizado en la obra del premio nacional de Literatura 2025, Ramón Díaz Eterovic. “Lamentablemente este conjunto que lleva la firma de grandes arquitectos tiene un deterioro bastante avanzado.
Originalmente eran departamentos hermosos y muy grandes, pero varios de ellos se han compartimentado para dar lugar al comercio sexual”, denuncia el arquitecto Pablo Altikes, director de la Asociación de Oficinas de Arquitectos (AOA), doctor en patrimonio y panelista estable del programa radial Santiago Adicto. Aillavilú forma parte de un estudio liderado por el Núcleo Milenio en Ciencias Sociales Patrimonios (Nupats) y que tiene como foco el deterioro y abandono de inmuebles patrimoniales en seis ciudades del país.
Se trata de una reveladora investigación y catastro que busca identificar el estado de las obras en Iquique, Antofagasta, Valparaíso, Santiago, Concepción y Punta Arenas y que hoy se encuentran sin uso o con un uso esporádico. Nupats es una iniciativa financiada por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), está albergada en la Pontificia Universidad Católica, pero la conforman docentes y expertos de diversas instituciones. “Es un proyecto a tres años que contempla una investigación muy de punta, con impacto público y vínculos con las comunidades. Somos seis profesionales los que estamos participando, pero tenemos más de 12 investigadores internacionales adjuntos, tesistas de doctorado y de magíster. En un primer diagnóstico levantamos 354 casos, todos ellos inmuebles declarados Monumento Histórico.
Hubo revisión de registros, trabajo en terreno, entrevistas a actores institucionales y un análisis de prensa y redes sociales de la última década, donde apreciamos conflictos vinculados a su calidad de patrimonio”, comenta Macarena Ibarra, profesora titular del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Pontificia Universidad Católica y directora del Núcleo Milenio en Ciencias Sociales Patrimonios (Nupats). Ibarra, instalada en su oficina del Campus Lo Contador, profundiza en los hallazgos y dice que a lo largo de este primer año de investigación “descubrimos que hay un 12 por ciento de las obras que se encuentra en desuso, abandonada o infrautilizada y eso nos abre todo un debate, toda una discusión sobre cómo repensamos los nuevos usos del patrimonio, qué dimensiones son claves para darle sostenibilidad”, apunta y constata una pérdida de vigencia de los monumentos, en relación a sus usos originales. Es decir, casi un 45 por ciento de los inmuebles catastrados hoy tienen un uso distinto al original para el que fueron concebidos.
La directora del Núcleo Milenio en Ciencias Sociales Patrimonios habla de una relativa homogeneidad en los usos predominantes, ya que generalmente a esta infraestructura se le ha asignado un nuevo uso como museo o centro cultural. “Eso está muy bien, pero también nos da cuenta de una limitada diversificación y nos invita a explorar otros usos posibles. Hay tantas urgencias sociales.
Tenemos que pensar en otras funciones contemporáneas, como, por ejemplo, readaptar esos inmuebles para la vivienda, en espacios para la convivencia democrática o para colegios”. Macarena Ibarra cita como ejemplos de patrimonio en desuso a la Escuela Ramón Barros Luco en Valparaíso, ubicada en la esquina de las calles Morris con Victoria y que, después del terremoto del 2010, sufrió u n g r a v e d e t e r i o r o. También está el lamentable caso del teatro del Liceo Enrique Molina, en Concepción. Tras el fuerte sismo de 1960, el liceo fue demolido y la única estructura que se mantiene en pie son las ruinas del teatro. “Hasta la fecha no se ha concretado la recuperación de este teatro. En Valparaíso tenemos grandes desafíos, como los ascensores Florida y Mariposas, actualmente fuera de operación, y los viejos galpones de la maestranza y antigua tornamesa del ferrocarril de la Estación Barón”, acota la profesional. No invisibilizar los conflictos Uno de los casos más críticos es el Gran Concepción, donde un 32% de los inmuebles presenta abandono o subutilización.
Al teatro del Liceo Enrique Molina se suman el Fuerte La Planchada, la Planta Hidroeléctrica Chivilingo, el Teatro de los Mineros de Lota y el Mercado Central de Concepción: justo el 1 de abril un incendio afectó la Galería Las Palmas, ubicada junto a las ruinas del Mercado. “En Tomé está el Club Deportivo Cine-Bellavista, cuyo uso original era cultural y hoy esta construcción está subutilizada; por lo tanto, su estado de conservación es malo”, expresa Macarena Ibarra. La académica titular del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Pontificia Universidad Católica afirma que “la falta de uso también implica un deterioro en la conservación de los edificios.
Para nosotros hablar de abandono es hablar también de un abandono social”. María Isabel López, profesora titular de la Universidad del Bío-Bío e investigadora principal de Nupats, menciona que los inmuebles abandonados, por lo menos en Concepción, “suelen ubicarse en zonas con alta vulnerabilidad social. Más de la mitad de las obras abandonadas se encuentran en la antigua zona minera de Lota y de Coronel. También en antiguas zonas industriales de Tomé. Eso nos habla del altísimo impacto social”. ANEVARAROTCÉH Así luce el deteriorado Mercado Central de Concepción. El icónico ascensor Mariposas fue construido en 1934, en el cerro Mariposas de Valparaíso. STAPUN STAPUN El conjunto de edificios Aillavilú, en Santiago. En la otra cara de la moneda, Macarena Ibarra aplaude algunos proyectos impulsados por las propias comunidades de la región. “Eso es fantástico porque la comunidad empoderada está trabajando su patrimonio y ha pasado a ser una esperanza.
En Lota las comunidades han impulsado iniciativas y nos interesa saber cuáles son las necesidades sociales y cómo podríamos vincular un espacio en abandono con algún proyecto social que las beneficie en el largo plazo”. Junto con ello, adelanta, el patrimonio para una comunidad tiene una serie de beneficios de desarrollo local y económico y “también ayuSTAPUN SEROLFROTCÉH ALLINIPALRAC da a promover y a afiatar las identidades culturales y la autoestima. No es solo el bien en sí.
Avanzamos desde una noción del patrimonio congelado a la idea de usarlo y que las comunidades se beneficien”. Luis Alegría Licuime, investigador de la Subdirección de Investigación del Servicio Nacional del Patrimonio y director alterno del Núcleo Milenio Nupats, expresa que este estudio es una invitación a cambiar la mirada, porque a su juicio se suele observar el patrimonio como un espacio de consenso que invisibiliza los conflictos “y eso, a la larga, genera más conflictos. Lo que uno ve es que la institucionalidad no logra, se queda corta en configurar una gobernanza.
Hay casos emblemáticos como Valparaíso, donde ahora se constituyó una corporación para la gestión del sitio Patrimonio Mundial y lo que uno ve es que, cuando se hizo la declaratoria de Patrimonio Mundial, esa gobernanza debió estar desde un inicio junto con el plan maestro”. Las distintas realidades regionales En el norte, el estudio consigna el deterioro de la Iglesia San Antonio de Padua de Iquique, declarada Monumento Histórico en 1994 (afortunadamente hace unos días el Consejo Regional de Tarapacá aprobó recursos para la restauración del templo). En Antofagasta se encuentra la Estación Valdivia del Ferrocarril Antofagasta-Bolivia, cerrada desde 1978, y en la Región Metropolitana, en tanto, el informe indica que un 9% de los monumentos históricos se encuentra sin uso o subutilizados. Entre ellos figuran el ya citado conjunto de edificios de Aillavilú, además de casas patronales, bodegas y el parque del ex Fundo El Salto-Palacio Riesco. Dentro de las soluciones para revertir este diagnóstico, Macarena Ibarra dice que es clave avanzar en la tramitación de la nueva Ley de Patrimonio. “Ahí tenemos un gran problema. Hoy lo que existe es una Ley de Monumentos y no una Ley de Patrimonio. El nombre es bastante elocuente. Solo se habla de monumentos sin considerar una dimensión mucho más amplia.
Nos merecemos una Ley de Patrimonio que pueda ayudar a solucionar y a poner el foco en la gestión”. Añade que hay que ir generando incentivos para la conservación y apuntar hacia una mejor reutilización de los inmuebles. “Hoy no tenemos incentivos atractivos. Las declaratorias de Monumento Histórico terminan siendo complejas para los propietarios, que bien puede ser un particular, el Estado, un municipio o una comunidad. Ellos no siempre tienen los recursos para la conservación. Una nueva Ley de Patrimonio va a considerar también un seguimiento del monumento. Tenemos que tener mecanismos de monitoreo. No puede ser que declaremos un monumento y nos olvidemos.
Nupats lo que propone es que la declaratoria es el punto de partida”. El arquitecto Emilio De la Cerda, subsecretario del Patrimonio Cultural, comenta a “Artes y Letras” que tras revisar las conclusiones preliminares del estudio, “valoramos mucho el trabajo de Nupats, ya q u e c o n s t i t u y e u n a muestra representativa de los inmuebles patrimoniales en Chile. Es muy llamativo constatar la cantidad de construcciones vacantes en la Región del Biobío, a diferencia de Valparaíso y Santiago.
Hay diferencias por territorios”. De la Cerda concluye que esta valiosa investigación confirma que no basta con la declaratoria de Monumento Nacional, “sino que es fundamental contar con gestión y planes de manejo que ayuden a reconvertir. Eso suena lógico decirlo, pero llevamos 100 años de una legislación que no ha sido capaz de establecer beneficios tributarios y armonización de instrumentos.
En esa línea, nosotros pusimos suma urgencia a la tramitación de la Ley de Patrimonio, para pasar de un modelo que es legalista o declarativo, a un modelo basado en la gestión, donde los bienes protegidos sean parte del desarrollo de las propias comunidades”, cierra.
STAPUN MAUREEN LENNON ZANINOVIC Tenemos que pensar en otras funciones contemporáneas, como, por ejemplo, readaptar esos inmuebles para la vivienda en espacios para la convivencia democrática o para colegios”. La falta de uso también implica un deterioro en la conservación de los edificios.
Para nosotros hablar de abandono es hablar también de un abandono social”... .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. . Autor: MACARENA IBARRA. Una investigación liderada por el Núcleo Milenio en Ciencias Sociales Patrimonios (Nupats) advierte sobre el deterioro y abandono en seis ciudades del país. Más del 12% de los monumentos históricos en Chile se encuentra en malas condiciones de conservación y subutilizados, siendo el Gran Concepción uno de los escenarios más críticos.
PATRIMONIO Diagnóstico y soluciones: MAUREEN LENNON ZANINOVIC ‘‘Tenemos que pensar en otras funciones contemporáneas, como, por ejemplo, readaptar esos inmuebles para la vivienda en espacios para la convivencia democrática o para colegios”. ‘‘La falta de uso también implica un deterioro en la conservación de los edificios.
Para nosotros hablar de abandono es hablar también de un abandono social”... .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. . Emilio De la Cerda, subsecretario del Patrimonio. La Parroquia de San Antonio de Padua, ubicada en la ciudad de Iquique. Emilio De la Cerda, subsecretario del Patrimonio. Macarena Ibarra, directora del Núcleo Milenio Nupats. Macarena Ibarra, directora del Núcleo Milenio Nupats. La Estación Valdivia del Ferrocarril AntofagastaBolivia.