Columnas de Opinión: ALPHAS: MÁS EDUCADOS, MENOS CONCENTRADOS, PROFUNDAMENTE DESAFIADOS
Columnas de Opinión: ALPHAS: MÁS EDUCADOS, MENOS CONCENTRADOS, PROFUNDAMENTE DESAFIADOS AnálisisSon parte de la generación de cuartos básicos que destacaron por sus resultados en el SIMCE y al 2035 serán el 24% de la fuerza laboral global (McCrindle, 2024). La Generación Alpha (2010-2024) nace junto al primer iPad e Instagram y han tenido una experiencia vital completamente vinculada a las pantallas táctiles, utilizadas como chupete, herramienta educativa y entretenimiento.
De hecho, el 63% de ellos descubrió los deportes primero a través de los videojuegos (Nielsen, 2024). Con tanto estímulo maduraron aceleradamente, logrando una comprensión de su entorno que desafía a lo tradicional, incluso creando contenido propio en plataformas como YouTube o TikTok, influyendo como nunca antes en las decisiones de consumo de sus padres. Muchos de ellos son hijos únicos o tienen un solo hermano, lo que limita su desarrollo social y sus habilidades de colaboración. Parece ser que los Alpha son menos activistas que sus antecesores Z en causas como el cambio climático, ladiversidad o la equidad. Sus padres Millennials tienen un estilo de crianza “respetuosa y centrada en las emociones”, lo que los hace más conscientes de su bienestar mental. Esto último ha influido en la incorporación de actividades de alfabetización emocional en el sistema escolar, producto de la alta frustración que sienten cuando las cosas no se resuelven a la velocidad de un clic.
Si bien muchos de estos jóvenes tienen un consumo digital descontrolado perdiendo incluso hasta una noche de sueño semanal por las redes socialesse percibe un avance hacia acuerdos sociales de regulación por parte de apoderados y comunidades educativas que reaccionan frente a la evidencia científica del efecto nocivo que produce en el desarrollo cerebral (“más ansiosos, deprimidos o propensos a dañarse”, Jonathan Haidt, 2024). Aunque se espera que sean la generación más escolarizada de la historia (superarán a los Z en completar la educación secundaria y universitaria), lo cierto es que formar a los Alphaes un gran desafío para padres que luchan por limitar el uso de pantallas y por canalizar su necesidad de inmediatez. Para los docentes es aún más complejo, porque los formatos escolares tradicionales tampoco combinan con la realidad de estos hijos de la inteligencia artificial. Desde una perspectiva más humana, los desafíos constantes de la generación Alpha serán sortear su “atención fragmentada” y desarrollar pensamiento profundo, lo que sin duda se logra solo con foco y desconexión digital.
A esto se suma la llamada “pereza metacognitiva” que resulta de la dependencia de la IA para realizar tareas que podrían ejecutarse sin asistencia tecnológica (Flacso, 2024). Leer un libro, reflexionar, contemplar, desarrollar pensamiento crítico y creativo requieren de concentración, atención plena y disciplina. En todo caso, este desafío hoy excede a esta generación y, a decir verdad, los adultos a cargo no estamos colaborando demasiado con un buen ejemplo.. MÓNICA RETAMAL