Carencia de perspectiva de género contribuye a desigualdades de las mujeres en la ciudad
Carencia de perspectiva de género contribuye a desigualdades de las mujeres en la ciudad L a manera en que las ciudades se diseñan, se construyen y se administran afecta de manera directa a quienes las habitan.
Actualmente, más de la mitad de la población vive en ciudades y se espera que para 2050 este número aumente a 68%, según cifras del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Asimismo, para 2030 se pronostica que el mundo tendrá 43 ciudades con más de 10 millones de habitantes, la mayoría de ellas ubicadas en el hemisferio sur.
Pero, ¿qué pasa con el desarrollo de la vida de las mujeres en la ciudad? El uso del espacio público está condicionado por un diseño urbanístico que no considera de manera equitativa sus necesidades, vinculadas principalmente a seguridad, trabajo, vivienda y labores de cuidado. "El urbanismo con perspectiva de género es un enfoque que busca reconocer y abordar las desigualdades en la planificación y diseño de ciudades y espacios urbanos.
Este enfoque surge como parte de los movimientos feministas, evidenciando las diferencias y desigualdades en las experiencias y necesidades de hombres, mujeres y personas no binarias y su influencia en el habitar el entorno urbano", explica la Dra. Rosa María Guerrero, profesora asociada de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía UdeC y coordinadora del Grupo de Investigación en Género, Interseccionalidad y Territorio.
En este sentido es que los aspectos importantes a considerar están relacionados con la seguridad de las mujeres en la ciudad, con una correcta iluminación y con accesibilidad a través del equipamiento e infraestructura necesaria para diversas corporalidades y funcionalidades. Las mujeres son las que mayoritariamente son acosadas y violentadas en la vía pública, y también las que más utilizan el transporte público.
El estudio "Radiografía del acoso en Chile", del Observat o r i o C o n t r a e l A c o s o C h i l e (OCAC), consigna que prácticamente todas las mujeres entre 18 y 26 años han sufrido alguna situación de acoso sexual callejero durante su vida, situando esta cifra en un 96,2%. "Estos hechos y otros marcan la experiencia de habitar de las mujeres, las cuales dejan de usar ciertos espacios porque son inseguros o amenazantes o bien habitan con temor o recelo. Ello vulnera su derecho a la ciudad en igualdad", agrega Rosa María Guerrero.
Acceso a la vivienda Otra de las problemáticas que enfrentan las mujeres en la ciudad es la posibilidad de acceder a una vivienda, siendo madres solteras o jefas de hogar de carácter uniparental por diversas razones. Esto exige una mirada integral que trascienda la política habitacional y promueva la intersectorialidad en la acción del Estado. En Chile, el 51% de las familias que demandan una vivienda a través de subsidios habitacionales están lideradas por mujeres jefas de hogar.
Además, son el 83% de los beneficiarios del subsidio habitacional más relevante del país. "Las mujeres enfrentan mayores dificultades para obtener créditos hipotecarios, obstáculos estructurales en la tenencia de la vivienda y una menor seguridad económica y patrimonial. Estas barreras limitan su acceso a una vivienda adecuada y generan una mayor vulnerabilidad socioeconómica y habitacional para ellas y sus familias", comenta Trinidad Vial, directora de Políticas Públicas de Déficit Cero.
Idea que refuerza Javiera Uriarte, docente de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Finis Terrae: "Para lograr un verdadero cambio, es necesario que las instituciones adopten un enfoque integral y sostenible, que no solo responda a emergencias, sino que transforme de manera estructural el diseño y funcionamiento de las ciudades". Trabajo y maternidad Las mujeres sostienen en su mayoría las labores de cuidado de un hogar, cumpliendo así lo que se conoce como la triple jornada, es decir, desempeñando labores en tres grandes áreas: jornada laboral externa, tareas domésticas y de cuidados, y la gestión de las redes afectivas. Esto ha dificultado la experiencia de las mujeres e invisibilizado sus necesidades, quedando en gran parte de los casos como última prioridad.
Actualmente en Chile existe una brecha de 20 puntos entre empleo femenino y masculino, según cifras entregadas por Comunidad Mujer, organización que desde 2002 impulsa la transformación social, cultural, normativa y organizacional para la igualdad de género en Chile. "Parte importante de esta diferencia explica por qué existen muchas mujeres que tienen la necesidad o la motivación de ingresar al mercado laboral, pero no cuentan con las condiciones necesarias para hacerlo", explica María Olivia Recart, presidenta de Comun i d a d M u j e r.
A ñ a d i e n d o q u e "avanzar en flexibilidad laboral, independencia económica y sala cuna universal debe ser prioritario no solo para alcanzar mayores niveles de equidad de género, sino por su impacto en el desarrollo integral del país. Un estudio reciente de Clapes UC indica que el aumento de un punto en empleo femenino impacta 0,5% puntos del PIB en Chile. El empleo femenino es fundamental para el desarrollo económico del país". VALENTINA PIZARRO B.
POLÍTICAS URBANAS OBSOLETAS: LA PLANIFICACIÓN URBANA debe responder a las dinámicas de cuidado, trabajo, familia, recreación y movilidad, asegurando que todos los grupos de la sociedad sean tomados en cuenta. `` El urbanismo con perspectiva de género es un enfoque que busca reconocer y abordar las desigualdades en la planificación y diseño de ciudades y espacios urbanos", DICE LA DRA. ROSA MARÍA GUERRERO. `` Para lograr un verdadero cambio, es necesario que las instituciones adopten un enfoque integral y sostenible", SEÑALA JAVIERA UGARTE.
Barcelona ha adoptado políticas de género que incluyen la participación ciudadana de las mujeres en la planificación urbana, así como la incorporación de la perspectiva de género en la movilidad, el espacio público y los servicios. Estocolmo, en tanto, ha sido pionera en integrar la perspectiva de género en la planificación urbana y el diseño de políticas públicas. La ciudad sueca cuenta con un "Manual de género para la planificación urbana", que orienta a los planificadores a considerar las necesidades y experiencias de las mujeres.
Mientras que Ciudad de México ha implementado programas para hacer las calles más seguras para las mujeres, así como políticas que abordan la violencia de género y promueven la igualdad en el acceso a servicios y espacios públicos. Y Lisboa ha desarrollado el "Plan de acción para la igualdad de género", que busca crear un entorno urbano más inclusivo y equitativo.
DE BARCELONA A CIUDAD DE MÉXICO: CIUDADES EXITOSAS EN URBANISMO CON PERSPECTIVA DE GÉNERO Barcelona, Estocolmo, Lisboa y Ciudad de México son algunos ejemplos de urbes que han destacado en la implementación de iniciativas en beneficio de este segmento de la población..