El cuidado de las fuentes de agua: una tarea fundamental
El cuidado de las fuentes de agua: una tarea fundamental una tarea fundamental SE DEBE GENERAR CONCIENCIA L as precipitaciones registradas el año pasado fueron sin duda un respiro para la crítica situación hídrica que enfrenta la zona, pero expertos advierten que la incertidumbre continúa y nuevamente hacen un llamado a continuar con los resguardos para proteger las fuentes de agua.
Respecto de cómo se observa la situación hídrica en la Región de Coquimbo, Pablo Álvarez, director del Laboratorio de Prospección, Monitoreo y Modelación de Recursos Agrícolas y Ambientales (PROMMRA) de la Universidad de La Serena y director del Consorcio Centro Tecnológico del Agua, Quitai Anko, señala que en este periodo del año lo más relevante son los caudales en las cuencas de cabecera, y por otro lado los volúmenes embalsados.
Respecto de estos últimos, detalla que hay alrededor de un 17,6% de capacidad en los embalses lo que significa alrededor de 240 millones de metros cúbicos en total entre las tres cuencas, de una capacidad de más de 1.300 millones de metros cúbicos de almacenamiento. En términos porcentuales, precisa, la cuenca que está mejor dotada en este momento es la cuenca del río Choapa, no obstante, advierte que su capacidad de almacenamiento es pequeña.
El embalse más grande es Corrales que tiene 50 millones y hoy día tiene 47 millones aproximadamente almacenados de esos 50. "A nivel de la región este 17% es un número relativamente parecido a lo que teníamos antes de las precipitaciones del año pasado, o sea, las precipitaciones del año pasado permitieron que pasáramos esta temporada, pero hoy día no estamos mejor en términos globales que hace un año, en base a este escenario", puntualiza.
En esto también coincide Carlos Olavarría, director ejecutivo del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA), quien señala que como organismo ya hace bastante tiempo vienen informando a través de los boletines climáticos sobre este escenario. "La situación actual sigue siendo crítica, el año pasado, a pesar de que tuvimos varios eventos de precipitación, mejoró el panorama que había de disponibilidad en los embalses, pero no ha sido suficiente, seguimos con los valores bastante bajos con respecto a la capacidad que hay", indica.
EL CUIDADO DE LAS FUENTES DE AGUA ES FUNDAMENTAL En cuanto a cómo se debe avanzar en la protección de las fuentes de agua, Pablo Álvarez sostiene que siempre hay una contraposición entre conservar los recursos y darles uso. "La conservación implica necesariamente gastar menos agua y gastar menos agua pasa por generar acciones que son conservativas y eso implica consumir menos, extraer menos agua, lo que implica reducir en el fondo también los consumos a nivel productivo, etc, cuestión que no es factible". Lo que queda entonces, plantea, es apuntar al aumento de la eficiencia, por un lado y, por otro lado, a la reutilización de los recursos. "La reutilización de aguas tratadas para el riego de áreas verdes, para la agricultura o para la recarga artificial de acuíferos me parecería a mí lo más razonable particularmente en el caso del Elqui.
Por otro lado, hay otro aspecto que tiene que ver con que eventualmente uno podría incorporar nuevos recursos a este modelo de gestión hídrica, que es lo que corresponde a las aguas desaladas desde el mar, pensando en plantas desaladoras o la incorporación de fuentes de agua alternativas como la neblina o el rocío". Álvaro Espinoza, coordinador regional Coquimbo de la CNR, señala que como entidad están enfocando también sus esfuerzos en continuar con el revestimiento de canales, pues aún hay gran cantidad de ellos que tienen pérdida por infiltraciones.
Lo que están tratando de propiciar, es a que aumente la postulación a concursos de riego en aquellos canales donde los recursos hídricos son escasos. "Una variable a considerar es el caudal y un proyecto con mayor caudal tiene mayor probabilidad de tener una bonificación. Lo que ocurre que canales que están en la parte alta de Monte Patria o en coleras tienen poco caudal y es donde se dan mayores cantidades de pérdida. Por lo tanto, históricamente quedan fuera", señala.
Por esta razón, detalla, desde el año pasado se han generado los recursos de obras extraprediales, uno por cada provincia y, adicionalmente, en cada provincia se han hecho estratos por caudal. "Con ello, canales de hasta 50 litros por segundo tienen una cantidad de recursos y, aunque su variable sea mala, tienen la posibilidad de postular en ese grupo.
Hemos visto que, con esa estrategia, nos ha llegado hasta 4 o 5 veces la demanda de los recursos que hemos puesto y que los consultores se ven atraídos a representar canales de poco caudal y eso de forma estratégica ha ayudado a la pequeña y mediana agricultura", precisa.
LA IMPORTANCIA DE EDUCAR Para el meteorólogo y MSc en cambio climático, Gianfranco Marcone, es de vital importancia que se comience a generar conciencia sobre la relevancia que tiene el cuidado del agua. "Sobre todo en una región como Coquimbo, que sabemos que está muy complicada con el tema hídrico, por más que el año pasado haya sido mejor en cuanto a precipitaciones, este año no sabemos cómo viene, al parecer no muy bueno". Entonces, agrega, "hay que siempre ahí alertar a las personas a que cuiden el agua y podamos poder también estas nuevas tecnologías, como por ejemplo la que está viendo la Región de Coquimbo de tener una planta desaladora o tener más embalses". Justamente, durante esta semana, el profesional efectuó el lanzamiento de su segundo libro "Consume y Consciente al rescate del agua", que se enfoca en la educación y generación de conciencia entre los niños. "Yo hago hartas actividades con niños, en colegios, en escuelas, siento que tengo un buen feeling con ellos, me escuchan, me entienden bastante bien y tenía hace rato ganas de escribir algo, pero no sabía para qué grupo etario. Creo que es por quieren debemos partir para crear seres conscientes por nuestro valioso recurso", precisó.
En cuanto al llamado que se debe hacer, considerando la realidad actual del recurso hídrico, indica que "el llamado que se debe de hacer es a la urgencia, sabemos que tenemos una situación complicada, tuvimos dos años nuevos en precipitaciones, el 2023 y 2024 en la zona central y el 2024 en la Región de Coquimbo, pero eso no soluciona los 14 años de megasequía". Expertos advierten que este año se mantendrá la incertidumbre respecto de la disponibilidad de agua en la región, por lo cual se deben extremar los esfuerzos en proteger el recurso. El resguardo de ríos, canales y sobre todo la educación, se vuelven claves..