Autor: Por RICARDO GUERRERO, zerente de a Cororaciór
COLUMNAS DE OPINIÓN: ¿CUÁNDO LAS SOLUCIONES?
COLUMNAS DE OPINIÓN: ¿ CUÁNDO LAS SOLUCIONES? La empatía es una virtud clave en la vida social. La Real Academia Española de la Lengua la define como "Sentimiento de identificación con algo o alguien.
Capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos". Eso, una dosis de empatía, es lo que esperan día a día miles de ciudadanos de parte de sus autoridades y funcionarios públicos: signos, evidencias, conductas que demuestren que se preocupan por ellos, que no les da lo mismo si sufren, que están dispuestos trabajar por remediar sus problemas. No es menor lo que está sucediendo en las grandes ciudades de nuestra región en materia de vialidad urbana y transporte.
El deterioro en la calidad de vida producto de los atochamientos, los largos tiempos de traslado, el mal estado de las calles amén de otros fenómenos paralelos, como la inseguridad pública y la suciedad se ha vuelto asfixiante, con todas sus consecuencias en pérdida de tiempo libre, acumulación de estrés, accidentes de tránsito, etc. Frente a eso los diagnósticos sobran, lo que escasea son soluciones.
En un año electoral como el presente, en que se elegirá un nuevo Presidente de la República y un nuevo Congreso, se vuelven comunes los discursos que resaltan "lo bien que lo hacemos nosotros" en comparación con "lo mal que lo hacen los de enfrente", las frases destinadas a descargar las culpas propias en los demás. Lo que se espera de nuestros gobernantes los de hoy, los de ayer y los de mañana es mostrar menos complacencia y más humildad, menos disculpas y más proyectos, menos discursos y más trabajo. Sabemos que la planificación urbana y las infraestructuras son temas de largo plazo, que comprometen a mandos de distintos niveles y a muchas administraciones a lo largo de años o décadas. Dado lo anterior, cuando desde esta y otras tribunas los actores del sector privado acusamos falta de previsión, decisiones y/o acciones en tales materias, solemos referimos a las fallas de varios gobiernos y funcionarios.
En nuestra pasada columna del 12 de marzo comentamos algunos de estos casos de abandono o desidia a largo plazo, tales como la falta de soluciones para el acceso al puerto de Coquimbo o el inconcluso enlace de la ruta 5 Norte a la altura de Las Compañías. Si hablamos de la conurbación La Serena Coquimbo, vemos cómo se acumulan las tareas en deuda.
Ahí tenemos la Avenida Pacífico o la Avenida Chile-Italia, proyectadas hace decenios, pero jamás realizadas pese a la más que urgente necesidad de desahogar el flujo vehicular concentrado en el eje Avenida del Mar Costanera o en la Panamericana; la perpetuación del caos vial en el tramo urbano de la ruta 5 Norte, donde seguimos esperando cual Penélope a Ulises las caleteras y pasos sobre nivel que tantas veces nos han prometido; la detención de las faenas en el eje Cuatro Esquinas; el nulo avance en la proyección hacia el sur de la Avenida Libertad; el manejo errático del proyecto para una circunvalación que, si se construyera como ha sido trazada, arrasaría con los planes reguladores vigentes y varias inversiones inmobiliarias ya en marcha.
Y en materia de transporte, no estaría de más un poco de creatividad: ¿ restricción vehicular, un tranvía, un tren urbano, teleféricos? Por que seguir recargando las mismas calles ya abarrotadas, aunque sea con buses de alto estándar, no parece la fórmula más brillante. La idea es no seguir contando lo que nos falta, sino lo que se avance. Es el desafío de cualquier autoridad que se precie de serlo.
DE ATOCHAMIENTOS Y EMPATÍA: ¿ CUÁNDO LAS SOLUCIONES? Por RICARDO GUERRERO, gerente de la Corporación Industrial para el Desarrollo Regiónal de Coquimbo (CIDERE). C O L U M N A D E O P I N I Ó N :.