COLUMNAS DE OPINIÓN: Avances en imagenología para la detección de secuelas pulmonares post COVID-19
COLUMNAS DE OPINIÓN: Avances en imagenología para la detección de secuelas pulmonares post COVID-19 Opinión Avances en imagenología para la detección de secuelas pulmonares post COVID-19 El Dr.
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la OMS, señaló en su último informe que"sigue habiendo grandes avances en lasalud mundial; miles de millones disfrutan de mejores servicios y mayor protección ante emergencias sanitarias". Sinembargo, la pandemia de COVID-19 borró una década de progreso en la esperanza de vida, resaltando la importancia de fortalecer la seguridad sanitaria y garantizar equidad en salud. En este contexto, la imagenología juega un papel clave en la detección de secuelas pulmonares post-COVID-19. La radiografía de tórax y la tomografía computarizada (TC) de alta resolución han demostrado ser herramientas fundamentales para identificar daños pulmonares en etapas tempranas. La TC de alta resolución es rápida y accesible, con una sensibilidad de hasta el 97%. En algunos casos, sus hallazgos pueden preceder a la positividad de la prueba RT-PCR. La radiografía de tóax es la prueba inicial recomendada, mientras que la TC se reserva para detectar complicaciones, confirmar diagnósticos o resolver discrepancias clínicas y analíticas. Las secuelas respiratorias post-COVID-19 afectan entre el 10% y el 70% de los pacientes recuperados. Entre ellas destacan la disnea, el deterioro de la función pulmonar y alteraciones intersticialescomolafibrosispul'monar. Aunque la mayoría de los pacientes no presentan complicaciones ni requieren seguimiento específico, aquellos con cuadros moderados o graves que necesitanmonitoreo clínico y radiológico. Actualmente, existen pocos protocolos sobre el seguimiento a largo plazo, pero muchos hospitaleshan implementado consultas especializadas para atender estas necesidades. Autoridades dan cuenta de la importancia de dar seguimiento a secuelas como la fibrosis y el tromboembolismo pulmonar, reconociendo que otras complicaciones también requieren evaluación imagenológica. A cinco años de la pandemia, las consecuencias clínicas a largo plazo aún no se comprenden del todo. Dado el impacto multisistémico del virus, es necesario un enfoque multidisciplinario con la participación de atención primaria, imagenología, rehabilitación, neumología y otras especialidades. Un estudio del Hospital Universitario Ramón y Cajal (España) evaluó 100 pacientes post-COVID-19 y propuso estrategias de seguimiento. Se recomienda una primera evaluación telefónica a las cuatro semanas del alta y una radiografíade controla las 12 semanas. Sino hay alteraciones, el seguimiento puede finalizar. En caso contrario, se debe realizar una TC. de alta resolución o una angio-TC para descartar afectación pulmonar intersticial o vascular. Sise confirman daños, se deriva al paciente a unidades especializadas. Para optimizar el seguimiento, el Servicio de Imagenología notifica al clínico sobre radiografías con secuelas significativas, solicitando estudios adicionales cuandoesnecesario. Idealmente, la TC debe realizarse con técnica voltmétrica de alta resolución (cortes 1.5 mm y algoritmos de alta frecuencia). En pacientes con antecedentes de tromboembolismo pulmonar, se recomienda el uso de contraste intravenoso. El COVID-19 ha generado secuelas pulmonares significativas, requiriendo estrategias de diagnóstico y tratamiento alargo plazo. Es fundamental que los cenErnesto Castilo Ernesto Castilo Andrés Bello Andrés Bello tros especializados dispongande losrecursos necesarios para evaluar y manejar estas complicaciones. Un estudio reciente de la Universidad de Chile (2024) reveló que el 30% de los pacientes recuperados han desarrollado secuelas pulmonares como fibrosis, neumonitis y tromboembolismo. Como académicos del área de lla salud, es nuestra responsabilidad formar profesionales comrometidos con el bienestar de los pacientes y preparados para enfrentar los desafíos que esta enfermedad plantea..