Autor: Contraalmirante IM (r) Cristián del Real Pérez Director ejecutivo de la Corporación Patrimonio Marítimo de Chile
Columnas de Opinión: Restauración patrimonial, Valparaíso y Duoc UC
Columnas de Opinión: Restauración patrimonial, Valparaíso y Duoc UC e entiende por restauración patrimonial el "conjunto de técnicas y acciones destinadas a conservar, recuperar y proteger bienes culturales que tienen valor histórico, artístico o social". S En Valparaíso, ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2003, esta definición no es una abstracción académica, es una necesidad diaria y urgente para resguardar la memoria y la materialidad de una ciudad que se deteriora ante nuestros ojos. En ese marco, la carrera de Restauración de Bienes Patrimoniales de Duoc UC, sede Valparaíso, ha sido más que un programa de estudios: ha sido un pilar al servicio de la ciudad. Sus estudiantes y docentes han trabajado en la recuperación de edificios, espacios y monumentos públicos, en coordinación con organismos del Estado y con la comunidad porteña. Sin esa presencia profesional en terreno, numerosos proyectos no habrían visto la luz o habrían quedado inconclusos.
Basta recordar intervenciones recientes: la restauración de las sillas históricas de la Biblioteca Santiago Severin y los trabajos sobre los monumentos públicos a Cristóbal Colón, Simón Bolívar, El Comercio y el moái "Homenaje a Pascua". Cada una de estas acciones ha devuelto dignidad a piezas que no son meros objetos, sino hitos del paisaje emocional de Valparaíso.
Por ello resulta sorprendente que una institución que marcó un antes y un después en la restauración porteña, al transformar el edificio abandonado conocido como "la Ratonera" en un centro educativo que hoy da vida a la avenida Errázuriz, deje de ofrecer la especialidad que Valparaíso más necesita.
Una ciudad bella en su fragilidad, y con un patrimonio en constante riesgo, no puede darse el lujo de perder la carrera que forma, con rigor técnico y compromiso humano, a quienes custodian aquello que nos hace reconocibles ante nosotros mismos y ante el mundo. Más desconcertante aún es el escaso eco público que esta decisión ha encontrado. Cuesta aceptar que no se hayan alzado con fuerzalas voces ciudadanas frente a una medida tan lesiva para Valparaíso y para los usuarios de este patrimonio vivo, o que simplemente no hayan sido escuchadas. Porque restaurar no es sólo recomponer ladrillos, madera, piedra o bronce: es preservar el alma de una ciudad que la comunidad internacional reconoce como Patrimonio de la Humanidad.
Como usuarios y servidores del patrimonio, habituado a entender el valor de la historia, de los símbolos y de los lugares que encaran la identidad de una nación, expresamos una profunda preocupación ante el cierre de una carrera que ha actuado como línea de defensa avanzada de nuestro patrimonio porteño. Desmantelar esa capacidad instalada es dejar un flanco abierto en la custodia de nuestra memoria material y espiritual, y hay flancos que un país no debería permitirse abandonar. Autor: Contraalmirante IM (r) Cristián del Real Pérez Director ejecutivo de la Corporación Patrimonio Marítimo de Chile. C Columna