Autor: TRADICIÓN DE SERVICIO
177 años de historia al servicio del litoral de Chile
177 años de historia al servicio del litoral de Chile 177 años de historia al servicio del litoral de Chile La historia de Directemar no se mide solo en leyes y estructuras, sino también en hechos memorables. El 30 de agosto de 1916, el piloto Luis Pardo Villalón, al mando de la escampavia Yelcho, logró rescatar a 22 náufragos del Endurance, atrapado por los hielos de la Antártica. Fue el primer rescate registrado en esas latitudes extremas, ejecutado sin más herramientas que la pericia marinera y la valentía de su tripulación. Este episodio quedó grabado como símbolo de la misión más noble de la Autoridad Maritima: salvaguardar la vida humana en el mar. PRESENCIA NACIONAL Con el paso de las décadas, el avance de la tecnología, el incremento del tráfico marítimo y la creciente conciencia ambiental impulsaron una modernización constante. Hoy, Directemar está integrada a la Armada de Chile y despliega su presencia desde Arica hasta la Antártica, incluyendo territorios insulares. Su estructura se sostiene en Gobernaciones Marítimas, Capitanias de Puerto, Alcaldías de Mar y faros habitados que iluminan la costa y la memoria del país.
Son más de cuatro mil hombres y mujeres quienes encaman este legado de casi dos siglos, comprometidos con la seguridad de la navegación, la protección del medio ambiente acuático y el fortalecimiento de los intereses marítimos nacionales.
Desde aquel nombramiento inicial de 1813 hasta su consolidación legal en 1848 y su actual modernización, Directemar ha acompañado la historia de Chile con la certeza de que el mar, más que un horizonte distante, es parte esencial de su fufuro. REFORMAS Y CONSOLIDACIÓN Durante el siglo XIX, el auge del comercio y la navegación impulso nuevas transformaciones.
En 1898 la Ley Nº 1.060 reorganizó la administración naval, creando tres direcciones, entre ellas la del Territorio Marítimo, responsable de funciones tan esenciales como la administración de faros y balizas, la vigilancia meteorológica, la inscripción marítima y la seguridad de la marina mercante. Muchas de esas atribuciones, modernizadas y fortalecidas, siguen vigentes hasta hoy.