Autor: GASPAR RAMÍREZ
“Naciones Unidas está ausente, tiene que volver a estar en la toma de decisiones y en la mesa”
“Naciones Unidas está ausente, tiene que volver a estar en la toma de decisiones y en la mesa” R ebeca Grynspan (San José, 1955) fue vicepresidenta de Costa Rica (1994-1998), desde los años 80 ocupó varios ministerios en su país; entre 2010 y 2014 fue administradora asociada del Programa de las Naciones U n i d a s p a r a e l D e s a r r o l l o (2014), cargo que dejó tras ser nombrada secretaria iberoamericana (actualmente lo ocupa Andrés Allamand), y desde 2021 es la secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD). Una trayectoria que, dice Grynspan en videoentrevista con “El Mercurio” desde Ginebra, avala su aspiración actual: convertirse en la próxima secretaria general de Naciones Unidas. No hay reglas escritas al respecto, pero el consenso apunta a que el sucesor de António Guterres sea mujer y latinoamericana, dos requisitos que Grysnpan cumple, pero no corre sola.
El jefe del organismo atómico de la ONU, el argentino Rafael Grossi, ya presentó formalmente su candidatura; y la aspiración de la expresidenta chilena Michelle Bachelet fue anunciada en septiembre pasado en Nueva York por el mandatario saliente Gabriel Boric, pero no oficializada; entre otros nombres que se mencionan.
El multilateralismo vive momentos de redefinición, con Donald Trump que presentó esta semana en Davos su Consejo para la Paz, que según el mandatario estadounidense no rivalizará con la ONU, pero analistas y miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas tienen dudas. ¿Cómo enfrentará este escenario si es elegida secretaria general de Naciones Unidas? “Yo creo que tenemos que reconocer que Naciones Unidas está cuestionada, que se ha perdido en parte la confianza en el sistema multilateral. Pero yo creo que las Naciones Unidas sigue siendo el único foro con la legitimidad necesaria para representar a todos los países del mundo. Pero debemos hacer más, o sea, tenemos que abrazar el cambio. Yo creo que reformar Naciones Unidas es una obligación de todos los que somos multilateralistas. Perdón que lo diga tan abiertamente, pero no podemos pensar que estamos haciendo todo bien. Podemos hacerlo mejor, podemos recobrar la confianza en el sistema internacional y en Naciones Unidas”. ¿Qué reformas aplicaría a Naciones Unidas? Hace mucho se habla de modificar el Consejo de Seguridad. “En primer lugar, yo creo que en estos momentos hay que saber manejar el disenso, no el consenso. Vamos a tener que navegar en las contradicciones que esta era nos está presentando. En ese sentido es muy importante, por lo tanto, ver cómo Naciones Unidas puede ser mejor. Naciones Unidas tiene que ser más ágil, más flexible, para poder adaptarse a estos tiempos de rápido cambio. Yo lo primero que haría es que reformaría Naciones Unidas. Siempre lo he dicho, ser multilateralista hoy es ser reformista. Hay que asegurar que Naciones Unidas vuelva a sentarse a la mesa en los temas de paz y seguridad. Porque Naciones Unidas está ausente, tiene que volver a estar en la toma de decisiones y en la mesa. Y necesitamos una diplomacia más activa, más proactiva. Necesitamos fortalecer la prevención y la mediación para poder ser más eficaces y estar dispuestos a asumir más riesgos. El riesgo más grande para Naciones Unidas es no tratar, no probar. Yo creo que tenemos que asumir que las únicas batallas que perdemos son las que no damos.
Tenemos que asumir más riesgos, ser más ágiles, estar en la mesa y ser mucho más eficaces en la prevención y la mediación en paz y seguridad”. Donald Trump esta semana precisamente criticó las oportunidades que dejaba pasar Naciones Unidas en cuanto a resoluDATCNU ciones de conflictos. ¿A eso se refiere usted? “Sí, definitivamente. Yo creo que algunas de las críticas hacia Naciones Unidas tienen razón. Lo que no debemos aceptar es la destrucción del sistema multilateral, porque precisamente, en una época de contradicciones, donde coexiste la contradicción en una época de transición, las instituciones son más importantes que nunca. Lo que tenemos que hacer es oír, escuchar las críticas hacia Naciones Unidas, abrazar el cambio, pero fortalecer Naciones Unidas hacia el futuro, no debilitarlo. Yo conozco muy bien Naciones Unidas, como usted sabe.
Y yo creo que la conozco en toda su diversidad, lo suficiente para reformarla, pero también para defenderla”. Rebeca Grynspan dice que “efectivamente no está escrito” que la próxima líder de la ONU sea mujer y de la región, pero cree que “como latinoamericana, es muy importante para Latinoamérica aprovechar esta oportunidad y creo que es una oportunidad que nos puede unir a todos”. En cuanto al género, la economista es enfática: “Yo pongo mi currículum, mis méritos, mi experiencia, mi profesionalismo al frente. Esta es una elección y tiene que ser una elección por los méritos de los candidatos. Yo no tengo ningún problema con eso, y perdón que no suene tan humilde, pero creo que mi currículum es absolutamente competitivo para el puesto de secretaria general. No estamos pidiendo un favor. Lo que sí pedimos es no discriminación.
Si nos tratan con igualdad de condiciones, como le dije antes, yo creo que seremos muy competitivas para el puesto de secretario”. Usted ya tiene el apoyo del gobierno de su país. ¿Este respaldo del Presidente Rodrigo Chaves, cómo influye para conseguir votos clave como EE.UU. o Brasil, por ejemplo? “Yo realmente estoy muy honrada de que Costa Rica haya decidido presentar mi candidatura.
Costa Rica es un país que tiene el respeto de la comunidad internacional, que ha apostado por la paz, por la ley internacional, por la cooperación, y por lo tanto, es un país que tiene una gran fortaleza para presentar una candidatura a la Secretaría General”. El apoyo de Estados Unidos es decisivo. ¿Cómo ve las negociaciones por ese lado? “Yo comenzaré mi campaña ahora, a finales de febrero, estoy pidiendo un permiso sin goce de salario de parte de UNCTAD.
Visitaremos todos los países del Consejo de Seguridad, por supuesto que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad tienen la capacidad de veto y por supuesto que son muy importantes, pero el Consejo de Seguridad tiene 15 miembros. Se necesitan nueve votos para poder ser recomendado a la Asamblea General, y por lo tanto, habrá que tratar a todos los países con el respeto y la importancia que todos merecen.
Pero nosotros somos muy optimistas con respecto a mi candidatura a la Secretaría General”. Consultada sobre las diferencias de su candidatura respecto de los otros aspirantes fuertes en competencia, Rafael Grossi por Argentina y Michelle Bachelet por Chile, Grynspan responde que no pondría su aspiración a la Secretaría General “en contraposición a los dos candidatos”. “Yo tengo el mayor de los respetos por ambos, así que no me voy a referir a ellos, pero sí me puedo referir a mí misma”, dice la exvicepresidenta y e n u m e r a s u trayectoria y logros por el gobierno de su país y los organismos internacionales ya mencionados. Grynspan se detiene en un a s p e c t o q u e considera clave de su experiencia: “Soy una negociadora muy eficaz, muy experimentada.
Por ejemplo, con UNCTAD logramos los acuerdos de Estambul sobre el mar Negro (en el contexto de la guerra en Ucrania), que lograron restablecer el comercio en el mar Negro y evitar una crisis de seguridad alimentaria en el mundo.
Estábamos en un momento muy difícil, con un gran aumento de los precios de granos y de índice de precios de alimentos, y a través de los acuerdos de Estambul y de la iniciativa del mar Negro bajar el índice de precios de los alimentos en un 23%”. La economista hace una pausa y dice: “Lo último que tengo que decirle en este aspecto es que en todas las instituciones que yo he estado las he reformado.
He reformado las instituciones, las he hecho mucho más eficientes y he logrado importantes resultados en todas las instituciones en las que yo he estado”. En Chile ya se menciona una posible bajada de la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General. ¿Cómo cree que impactaría esto en la carrera por el sillón máximo de Naciones Unidas? “Sí, mire, ya yo le dije, yo tengo un gran respeto por la presidenta Bachelet y no me corresponde a mí tomar esas decisiones.
Esa es una decisión de Chile, pero por supuesto que si Michelle Bachelet es candidata, contará, como siempre ha contado, con mi respeto y con una contienda de mucho respeto y de mucha altura para la Secretaría General de Naciones Unidas”. En todas las instituciones que yo he estado las he reformado.
He reformado las instituciones, las he hecho mucho más eficientes y he logrado importantes resultados en todas las instituciones en las que yo he estado”. En estos momentos hay que saber manejar el disenso, no el consenso. Vamos a tener que navegar en las contradicciones que esta era nos está presentando. En ese sentido es muy importante, por lo tanto, ver cómo Naciones Unidas puede ser mejor”. Autor: GASPAR RAMÍREZ. La exsecretaria iberoamericana dice que hay que reformar la organización para hacerla más proactiva y eficiente. REBECA GRYNSPAN, CANDIDATA POR COSTA RICA ALA SECRETARÍA GENERAL DE LA ONU: ‘‘En todas las instituciones que yo he estado las he reformado.
He reformado las instituciones, las he hecho mucho más eficientes y he logrado importantes resultados en todas las instituciones en las que yo he estado”. ‘‘En estos momentos hay que saber manejar el disenso, no el consenso. Vamos a tener que navegar en las contradicciones que esta era nos está presentando. En ese sentido es muy importante, por lo tanto, ver cómo Naciones Unidas puede ser mejor”. SEGÚN GRYNSPAN, “algunas de las críticas hacia Naciones Unidas tienen razón”.