Autor: La columna de... RAÚL CAAMAÑO MATAMALA, PROFESOR UNIVERSIDAD CATÓLICA DE TEMUCO,
COLUMNAS DE OPINIÓN: ¡Nam, ñam, ñam!
COLUMNAS DE OPINIÓN: ¡ Nam, ñam, ñam! RAÚL CAAMAÑO MATAMALA, PROFESOR UNIVERSIDAD CATÓLICA DE TEMUCO ¡ Nam, ñam, ñam! Expresión onomatopéyica, casi universal. Normalmente asociada asociada a come]; ingerir, masticar, sino tragar; casi engullir. Desde hace unos días, ya casi dos meses, se me vino a la cabeza esa expresión, casi como un símil del antiguo juego electrónico electrónico pacman, que traga, traga y traga. No todo en la vida es tragar; engullir; o consumir. Es verdad, no todo es consumir, no todo es comprar. Ya, lo dije. No lo desmiento, en la vida con regularidad, querárnoslo o no, o consumimos, compramos, o vendemos, ofrecemos. Así, todo parece reducirse a dos roles, o compras o vendes, o eres comprador o eres vendedor. Desempeños que en unas sociedades sociedades más que en otras, son comportamientos inveterados, ya asentados comunitariamente. Necesito explicar esto ya. Comprarovender, nonecesariamente nonecesariamente implica transar, negociaru ofrecerbienes tangibles, materiales, cosas; también compramos o vendemos intangibles, ideas, por ejemplo, proyectos, sueños. Es tan común esto último, como el comprar o vender objetos, cosas, cositas o cosos.
Ahora, pasar de ofrecer encampañas políticas, ideas, pmyectos, a hacer de este ideario o afán, y convertirlo todo a transacciones o proposiciones comerciales, tales como tener interés en territorios territorios ajenos, distantes, y tener lapretensión de hacerlos propios, y transfonnarlosenposesionesideallzadasEjenasamícescultumles ancestrales, eso ya es una cuestión disparatada, nada moderada, extraña, por decir lo menos, además ya superada, creo.
Todo un plan, todo un conjunto de ideas va adquiriendo tal espectacularidad que es como una gran bolsa de valores, todo se negocia, todo se transa, todo se adquiere, todo se compra, de todo se toma posesión, y resulta que quien vende no existe, no tiene esa pretensión, ignora que es el vendedor. ¡Increíble! Estimo, creo que hay una gran distorsión.
Lo señalaba hace unos años, en alguna primera columna, la Humanidad necesita más humanidad. ¡Sí! Eso es que lo humano, lo de los seres humanos humanos ha de ser primero, pero no solo lo de ciertos seres humanos, yde otros no.
Somos poco más de ocho mil doscientos cincuenta millones de habitantes en el planeta (y subiendo incrementalmente), incrementalmente), y todos necesitamos atención, quien nace, quien muere, quien tiene problemas, quien no los tiene (en apariencia), quien compra, quien vende, quienes docente, quienes discente quien tiene, quien no tiene, quien cuenta billetes, quien cuenta monedas, monedas, quien es el primero, quien es el último, quien es vivo, quien es menos vivo, quien es menor, quien es mayor, quien vive aquí, quien vive allá, quien... , quien... Todos, to-dos, cuentan, todos contamos, quizás unos más, quizás unos menos, pero todos. Esto es cíclico. Cuando ha habido este tipo de empecinamiento, empecinamiento, algo desbocado, lo que ha de venir esuncolapso; esunvaivén, tal como un pénduio, lo que va, viene. No todo es materia, no todo es bien material, no. No toda propiedad ha de ser mensurable materialmente. No todo ha de dar rédito, no todo ha de ser ganancia, no todo ha de ser rentable rentable económicamente. Más bien, ha de ser un “do ut des! ” ¡Doy para que des! Y hario sin demora, no lo pienses más. No hay que hacer cálculos. Si todos, si cada uno se ocupara de uno, de tan solo uno, no necesariamente necesariamente de todos, notarán cuánto cambia todo, todo. Abandonen aquello de ser consumista, comprador, poseedor, propietario, sean, seamos vendedores de amor, de felicidad, de alegría, alegría, de fe, de esperanza, de humanidad Demos. No esperemos; no hay tiempo que perder. El afán de aguardar es cómodo. ¿Qué podemos dar? Todos tenemos algo para dar, todos. Un saludo, unapalabrabuena, una expresión de gratitud, unabuena noticia, una respuesta, una sonrisa, un buen deseo, una buena acción, caminar juntos, dar una mano, quizás las dos,... tanto. La idea de este dar es que se replique, se multiplique continúe, que sea una verdadera cadena, un sinfín. ¡Dar las gracias! Es un buen gesto de amor. Y tanto que las regateamos. ¡Gracias! ¿Recuerda cuándo fue la última vez que las expresó? expresó? ¿ fue hoy? ¿ J{ecuerda a quién y porqué?.