Columnas de Opinión: Desigualdades y resultados de la PAES
Columnas de Opinión: Desigualdades y resultados de la PAES Solo un establecimiento público apareció entre los 100 colegios con mejores puntajes en la prueba PAES 2025. Por otra parte, si se considera el 10% de estudiantes con más altos puntajes, se constata que la mayoría de ellos provienen de establecimientos privados o particulares subvencionados.
Dada la estrecha relación entre dependencia de los establecimientos y el nivel socio económico de los alumnos, es posible inferir que los puntajes se asocian al capital cultural y al tipo de establecimiento al cual estos asisten. El problema no es nuevo y exclusivo de la PAES. Las mediciones SIMCE y otras internacionales verifican constantemente estas relaciones. Hay variaciones y mejorías en el tiempo, pero estas no eliminan las brechas que se producen en los aprendizajes entre establecimientos y realidades sociales diferentes. Las desigualdades no asombran ni inquieconstante y creciente desigualdad que tan. Es parte de nuestro sentido común que los destinos educacionales sean distintos de acuerdo con el origen social y las oportunidades educativas.
Las autoridades y técnicos suelen decir que estas diferencias son anteriores y externas a los instrumentos de evaluación, las causas son sociales y se responsabiliza a las familias, a los profesores o bien al mérito de los propios estudiantes. Esta afirmación, muy habitual en el debate internacional sobre pruebas estandarizadas, supone una autonomía y neutralidad de los instrumentos de medición que es ampliamente discutida en el campo de la investigación y evaluación educativa. La naturaleza de los fenómenos y de las teorías que sostienen la medición son muy diferentes. La PAES surgió después de un amplio debate público que cuestionó la PSU por la demostraban sus resultados. Se cuestionó su constructo y metodología. En efecto, las pruebas no son infalibles y deben estar en permanente revisión. Es importante que toda la experiencia y conocimiento de nuestros técnicos e investigadores esté al servicio de una reflexión crítica sobre las pruebas de medición y los procesos selectivos de nuestras universidades. No es necesario esperar una nueva década para pensar en cambios y opciones que garanticen educación universitaria para jóvenes que han tenido desventajas en sus oportunidades educativas. El problema afecta a generaciones y sus consecuencias sociales y personales son muy difíciles de reparar. Sergio Martinic, coordinador de Investigación Facultad de Educación Universidad de Las Américas.