Autor: Loreto Flores Ruiz
"En política exterior los objetivos no pueden ser cambiados cada cuatro años"
"En política exterior los objetivos no pueden ser cambiados cada cuatro años" -Gabriel Gaspar: Pertenezco a la generación que vivió la Unidad Popular, con todas sus virtudes, desafíos y dramas.
Salí exiliado y me fui a México, allí me formé", así parte esta conversación con Gabriel Gaspar (76), exsubsecretario de Guerra en el Gobierno de Ricardo Lagos; exsubsecretario de Fuerzas Armadas en el de Michelle Bachelet; exsubsecretario de Defensa, en el de Gabriel Boric, y exembajador en Colombia y Cuba.
Estudió Derecho en la Universidad de Chile, pero no alcanzó a titularse. "Salí (de la universidad) el 72, había que dar el examen de grado y hacer prácticas finales, y bueno, el país estaba muy desordenado y tenía responsabilidades, estaba muy involucrado en el proceso, fui fundador del Mapu, vengo militando desde la secundaria", explica, sentado en uno de los sillones en el living de su departamento en Providencia. Nacido en Arica, llegó de niño a vivir a la comuna de Estación Central. "Me formé en la Escuela Pública Nº 58, después en el Liceo Amunátegui, que en aquella época era un gran liceo. Soy, desde el punto de vista del neoliberalismo, pura carga estatal. Sin embargo, agradezco que en aquella época los jóvenes, hijos de hogares de obreros como era el mío, teníamos la capacidad de estudiar.
Y me pregunto por qué hoy los jóvenes de un país que es 10 veces más rico, no tienen esa misma posibilidad", reflexiona. -¿ Usted es de los que sufren al ver cómo está el Instituto Nacional y el Liceo Aplicación? -Por supuesto, para empezar mi propio liceo.
Se asiló en la embajada de México en 1974 y se fue al exilio, allá estudió en la Flacso y se especializó en América Latina y sus conflictos. "En México no hay ni una plaza, ni una estatua, ni una avenida a Hernán Cortés. No hay ni un mexicano que se llame Hernán. Ellos no entienden por qué nosotros tenemos a Pedro de Valdivia en la Plaza de Armas", sostiene.
Cuando retornó a Chile en los 90 fue invitado a dar clases en la ANEPE (Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos) y trabajó en varios de los gobiernos de la Concertación. "Está colapsando el orden internacional" -Usted ha sido subsecretario de Defensa. ¿ Cómo ha sido la evolución de Chile en esta materia? -Hoy tenemos el potencial bélico, el nivel de instrucción, de profesionalización, de desarrollo conforme a la tarea que la Constitución le fija a las Fuerzas Armadas.
Eso no se construyó en los últimos cuatro ni ocho años, se hizo en muchos años, con unas políticas que fueron pasando de un Gobierno a otro, que empezaron -sobre todocon el Presidente Lagos, siguió con Michelle (Bachelet) y continúo con (Sebastián) Piñera. Fueron políticas de Estado, porque los objetivos de largo plazo se consiguen solamente si se mantienen en el tiempo. Por eso, en materia de defensa y política exterior, los objetivos no pueden ser cambiados cada cuatro años. Tienen que ser permanentes. -Y en el ámbito de la política exterior. -La política se basó en un objetivo que era cómo reinsertar a Chile en el mundo.
Cómo recuperar el papel que tuvo antes de la dictadura y lo hicimos bien, sobre todo en una inserción que se nota más por lo económico, los tratados de liFOTOGRAFÍA: MACARENA PÉREZ Autor: Loreto Flores Ruiz. "En política exterior los objetivos no pueden ser cambiados cada cuatro años" bre comercio. Eso nos permitió que eleváramos nuestros estándares como país y sociedad y en base a eso, Chile creció, duplicó, triplicó su producto interno bruto, varias veces.
Pasamos a ser lo que somos hoy, un país que es un duty free, abierto al mundo. -Pero ese modelo al parecer se está agotando. -Todo esto se basó en la globalización, en la expansión de la producción y el problema es que aquello se empezó a agotar hace algún tiempo. La política basada en la inserción internacional hay que cambiarla, porque uno no se puede reinsertar dos veces. Lo que estamos viviendo en este momento es que está colapsando el orden internacional creado en la Segunda Guerra Mundial.
No sé cuál es el nuevo eje de Chile, de su política exterior: ¿ asociarse a los chinos, a los americanos, buscar múltiples asociaciones pragmáticas, con India, con los europeos, tratar de no sudar fiebres ajenas? No tenemos por qué pronunciarnos en todos los temas o etiquetar a todo el mundo.
No tengo claro cuál es el norte, pero sí un requisito: tenemos que ordenar la casa. -¿ A qué se refiere con ordenar la casa? -No podemos mantener el paso mientras el mundo se está reordenando. Y no basta con ordenar tu casa, hay que ayudar a ordenar el barrio. Eso significa la prioridad latinoamericana, pero no hay que ponerlo en el papel, hay que hacerlo.
La globalización, la robotización y la inteligencia artificial pueden crear muchas cosas, pero hay una que no van a modificar: la geografía. -Ante el escenario mundial actual, ¿ qué debería hacer Chile? -Necesitamos reflexionar sobre el futuro que viene. Esto ni siquiera es para los próximos cuatro años, es para los 20 o 30 años más, porque en este nivel de desorden nadie puede asegurar cómo y cuándo va a terminar.
Lo que sí podemos hacer es amortiguar los efectos, controlar los daños y para eso hay que tener una diplomacia activa, una visión de gran estrategia que implique decisiones en defensa, política exterior, e infraestructura. -¿ Cuál sería esa estrategia? -La hoja de ruta principal pasa por iniciar una reflexión donde Chile actualice su planificación, donde explicite cuáles son las amenazas y los riesgos que enfrenta en el futuro cercano y mediano, porque el mundo para el cual estaba hecho ya no está; y eso trae definiciones para la Defensa.
Una reflexión de este tipo tiene que empezar por un órgano que no sea partidario, que no esté en la contingencia y que esté pensando para el largo plazo, y lo único que tenemos hoy es el Consejo de Seguridad Nacional.
Si lo hacemos bien, de ahí debiera salir una hoja de ruta que diga, "con estos criterios, ante estas eventuales amenazas y riesgos, el país tiene que enfrentar estas tareas en diplomacia, hacer estas inversiones, etc.". Para eso no necesitamos andar poniéndole etiquetas a todos con los que hacemos acuerdos. Si hay que hacer alguna crítica la haremos a través de la Cancillería, pero no por los diarios ni menos buscando votos para la próxima elección. La relación entre defensa y política exterior es parte de la política de Estado. Ahí hay que meter gente que sepa, que conozca las capacidades estratégicas del país, que las domine. No que llegue al cargo y diga "voy a conocer las capacidades". -En ese sentido, ¿qué le parece el próximo canciller? -No quiero opinar de personas, quiero opinar de política. Se requiere mucho profesionalismo, que no está en un solo sector, gente capaz hay en todos los sectores. Pero también mucho nacionalismo, en el buen sentido de la palabra, que sienta que uno gobierna para todo el país, no para su grupo.
Requiere mucho pragmatismo y menos ideología. -En relación con la ideología: ¿ cómo ve las relaciones que tuvimos con Venezuela y con Cuba, por ejemplo? -Refleja lo que tú misma acabas de decir, es ideológico, porque hoy las relaciones con Cuba son inexistentes, pese a que tenemos firmados acuerdos, cooperación deportiva, por ejemplo. Con Cuba hay una relación de muy baja intensidad bilateral, pero de una alta densidad comunicacional, el tema sale en los diarios, porque provoca división, hago pelear a los democratacristianos con los comunistas.
No estoy preocupado de los derechos humanos en Cuba, estoy preocupado de cómo hago pelear y usar eso para la política interna. "Chile necesita tener reflexión" -La semana pasada se suspendieron las reuniones de traspaso de mando entre el Presidente Boric y el Presidente electo Kast. -Lamento lo que pasó, porque este es el momento en que Chile necesita tener reflexión y espíritu nacional.
Y eso pasa por la elite, pero también por la ciudadanía, los medios, los periodistas, que coloquemos lo importante en primer lugar. -¿ Cómo evalúa la relación con Argentina?, porque hemos tenido poco en estos años.
Incluso una vez se encontraron Boric y Milei y el Presidente chileno no se paró para saludarlo. -Pero eso es mínimo. ¿ Qué importancia tiene? El Presidente Milei ha venido varias veces a Chile y nunca ha saludado al Presidente de Chile. Con Argentina, en vez de preocuparse si le dio la mano o no, preocupémonos de los 40 años de paz que hemos tenido. Si quieres mirar a Argentina, mira en el largo plazo. Con ellos tenemos una relación muy fluida en turismo, inversiones y minería.
Es tan buena que hemos logrado arreglar los condoros de allá y de acá. ¿ Ha habido desencuentros? Sí y van a haber probablemente, pero lo importante es que vamos a seguir en paz y vamos a tener confianza. -Usted fue parte de este Gobierno como subsecretario. ¿ Cómo fueron esos meses? -Casi al día siguiente de asumir vino una situación muy complicada que fue el hackeo al Estado Mayor Conjunto, que obligó a un manejo de crisis. Afortunadamente, todos los años que llevo de carrete en el Gobierno y en todas las reencarnaciones como subsecretario, me enseñaron a manejar las crisis. También hay que entender que el mando civil tiene que involucrarse plenamente con el mundo militar y eso no se aprende en un posgrado.
Eso se llama ascendiente, no se gana, tampoco se hereda, eso es la práctica cotidiana y el conocimiento mutuo, el saber qué es lo que requiere tu tropa, y qué es lo que necesita el poder político. La misión principal es la defensa y las misiones extraordinarias son excepcionales, no son para siempre; como los estados de excepción en la Araucanía.
Cuando uno emplea la fuerza militar siempre tiene que definir lo que en jerga castrense se llama el "objetivo final deseado". ¿ Qué es lo que quiero obtener con el empleo de la fuerza militar? -Llevamos dos gobiernos con estados de excepción en la Araucanía. -Porque el poder político no sabe definir qué es lo que quiere. Las Fuerzas Armadas son un recurso del Estado que va a hacer lo que el poder político le señala conforme a la Constitución. Pero no es el único recurso, porque si voy a estar en una zona que es deprimida, pobre, lo que tengo que hacer es integración social, construir caminos, escuelas. Pero no puedo tener solamente fuerza militar. A lo mejor lo que requiero es tener una policía más musculosa.
Diseñar un programa para enfrentar los desafíos que tenemos, que no solo es seguridad, también es desarrollo, tierra, dignidad. -El miércoles hay cambio de mando, ¿cuál es su evaluación de lo que ha sido este Gobierno en tema de defensa y relaciones exteriores? -En materia de política exterior el principal logro que tenemos es un acercamiento con Bolivia después de momentos muy difíciles. Por ambos lados estamos convergiendo en una hoja de ruta que nos permitirá un horizonte de bienestar compartido. En las Fuerzas Armadas el logro principal es que, a pesar de las restricciones económicas, hemos logrado mantener el nivel de desarrollo profesional que el país necesita. Hay que preocuparse de darle las herramientas en un mundo que está cambiando, un ejemplo práctico: toda guerra mete nuevos armamentos, ahora está el tema de los drones.
Necesitamos estudiarlo a fondo, porque es el nuevo desafío estratégico. -¿ Algún punto débil? -En Defensa estamos al debe en el nivel político, porque tiene que entender que es su responsabilidad el mando de las Fuerzas Armadas.
No solo me refiero al mando político, sino también a organismos supervisores, hay una comisión de defensa, de inteligencia y una de presupuesto en el Congreso, donde están todos los sectores, a los cuales se les entrega toda la información en sesiones secretas.
No sé cuál es el nuevo eje de Chile, de su política exterior: ¿ asociarse a los chinos, a los americanos, buscar múltiples asociaciones pragmáticas, con India, con los europeos, tratar de no sudar fiebres ajenas?" "En materia de política exterior el principal logro que tenemos es un acercamiento con Bolivia después de momentos muy difíciles". Autor: Loreto Flores Ruiz.