Autor: F. O'Ryan y X. Pérez
Cae empleo informal, pero un tercio de la fuerza laboral no cotiza
La caída de la informalidad es una buena noticia, dicen los expertos, aunque no libre de señales de alerta.
Na buena noticia para el mercado laboral registraron las cifras sobre trabajo informal publicadas hoy en la mañana por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Por un lado, la tasa de ocupación informal, es decir, el porcentaje de trabajadores con empleos informales versus el total de la fuerza laboral, cayó 0,4%, hasta un 26,7 %. “La razón por la que se reduce la tasa de ocupación informal es porque el empleo formal está creciendo a un ritmo mayor que el informal”, explica Juan Bravo, economista y director del OCEC UDP. Una buena señal del mercado laboral es la creación de empleos “de mayor calidad”, como califican los economistas al referirse al empleo formal, que considera cotizaciones y mayor estabilidad, entre otras cosas.
Frente a esto, es buena también la caída del empleo informal, que son empleados dependientes de una empresa pero no tienen seguridad social, ni AFP ni salud, o quienes trabajan por cuenta propia en actividades o negocios informales. Estos tampoco pagan cotizaciones.
En cambio, la creación del empleo formal (que si cotiza) se ha acelerado, pasando de 106 mil nuevos trabajos de este tipo creados el trimestre de junio-agosto de 2023, versus los 166 mil creados en el de julio-septiembre.
“De todas formas, si miras a los informales históricamente, no están una tasa alta, porque antes de la pandemia, en febrero de 2020, la cifra de Ta está ¡ i bien se leos, el esta sigue iciente”. , UDP.
Tasa quedó en 26,7 % Cifra que 115% (el 'o dela Een dad) es a”. Avo, UC. empleo informal estaba en 28,8 %. Ese es el vaso medio lleno”, dice Tomás Rau, director del Instituto Economia UC.
Los economistas dicen que este mejoramiento se relaciona con el fin de una “recesión moderana” que la economía presentó entre finales del 2022 y 2023, “que generó un impacto negativo en el mercado laboral, del que paulatinamente iremos saliendo”, dice Bravo, de la UDP. Cabe recordar que en septiembre la economía registó un alza internaula de 0,2% según el Imacec, sorprendiendo las expectativas del mercado, que esperaban una caída luego de la contracción de 0,9% de agosto. Ahora bien, no todo es color de rosa. Los expertos levantan una serie de banderas amarillas que siguen dando cuenta de algunos deterioros en el mercado laboral. Después de todo, el desempleo sigue alto en el país, alcanzando un 8,9% la tasa de desocupación en el trimestre julio-septiembre, según publicó la semana pasada el INE. Esto es un alza de 0,9 puntos porcentuales de alza en doce meses. Las banderas amarillas “El problema está siendo que si bien se crean empleos, el ritmo de esta creación sigue siendo insuficiente para absorber a todas las personas que se incorporan al mercado laboral. Por eso las cifras de desempelo se mantienen altas. Y tienes otro problema, que es el subempleo.
Estas son personas que figuran como ocupados pero que sufren algún tipo de de desempleo encubierto, como que quieren trabajar más horas pero no pueden, o quienes tienen educación superior completa pero están en trabajos donde quedan subcalificados”, explica Bravo de la UDP. Algunos de los problemas que estas cifras reflejan, dicen los expertos, pueden ser estructurales.
“No hemos registrado grandes avances en bajar el empleo informal en los últimos 30 años, pero además tenemos un déficit de empleo, porque la generación de empleos en Chile está al nivel de 2010”, apunta David Bravo, director del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinaltes de la UC, quien recuerda que aún falta por recuperar los 440 mil empleos que había en la previo a la pandemia del covid-19, que incluye tanto trabajos formales y en mayor medida, informales. “Cualquier cifra que supere el 15% —el promedio de la OCDE en informalidad— es mala.
La pregunta es ¿ cuán mala es la tasa de 26,7 % registrada en el trimestre julio-septiembre comparativamente? Es menos mala que la que teniamos antes dela pandemia: 28,8 % de informalidad en febrero de 2020”, explica el economista de la UC.
Otra preocupación que ha tomado rivetes políticos, sobre todo de cara a una eventual reforma previsional y de salud que considere a quienes sí cotizan, es el volumen de la fuerza laboral que no paga dichas cotizaciones, ya sea porque están trabajando en la informalidad o porque están buscando trabajo pero no encuentran.
“El vaso medio vacío es quela tasa tasa de informalidad laboral llegó a un 26,7 % en el trimestre julio-septiembre, que son 2.407.112 personas, y si lo sumas a los 882 mil trabajadores desempleados en el período, tienes un tercio de trabajadores que no cotiza en Chile”, apunta Rau.