Autor: Pablo Rodillo M.
Zapatero y el fin de una figura clave para la izquierda latinoamericana
Zapatero y el fin de una figura clave para la izquierda latinoamericana E 1 expresidente del gobierno español, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, durante años fue el punto de unión entre la izquierda latinoamericana y Europa. Desde que dejó el poder en 2011, el exmandatario centro gran parte de su carrera como rol como mediador político y generar vínculos con partidos progresistas y gobiernos de izquierda en la región. Algo a que se dedicó hasta hace poco, hasta que estalló el caso de corrupción que lo tiene como imputado en España. En múltiples ocasiones se refirió a Latinoamérica como "la región más progresista del planeta". Pero también fue criticado.
Su rol como interlocutor entre el gobierno venezolano del entonces líder Nicolás Maduro y la oposición fue cuestionado por su imparcialidad y siendo calificado de permisivo con el régimen bolivariano y de contar siempre con el respaldo de sectores afines al chavismo.
Nexos con la Venezuela chavista que justamente lo tienen hoy contra la espada y la pared. "A los 65 años, siete y medio de ellos como presidente, Zapatero se había convertido en referente de la izquierda de su país y de América Latina, con la imagen de un hombre sencillo y de sonrisa fácil, con fama de honesto y austero.
Esta fachada acaba de caer: el martes 19 de mayo, José Luis Calama, juez instructor de la Audiencia Nacional, decidió procesarlo penalmente por tráfico de influencias, cobro de comisiones, facturas falsas y lavado de activos, para favorecer, entre otras, a una pequeña compañía aérea hispano-venezolana", publica hoy el diario El Tiempo de Bogotá. El caso La aerolínea Plus Ultra recibió ayuda del gobierno de Pedro Sánchez en plena pandemia. Un rescate de US$62 millones en créditos blandos provenientes del Fondo de Ayuda a la Solvencia de Empresas Estratégicas que repartió casi 900 millones de euros a líneas aéreas golpeadas por la crisis del covid-19.
Sin embargo esta aerolínea tenía sólo una participación de mercado de apenas 1,9% en los vuelos entre España y América Latina, y del 0,1% en el total de entradas y salidas aéreas del país europeo, por lo que muchos comenzaron a preguntarse si Plus Ultra era en realidad una empresa estratégica que necesitaba un millonario rescate.
Hasta que estalló el caso. "El juez instructor asegura que Zapatero, sus hijas y otras personas de su entorno recibieron US$2.270.000 disfrazados de facturación por consultoría y otras justificaciones de pago, que en realidad correspondían a comisiones percibidas por el dirigente socialista por usar sus influencias ante el gobierno de su copartidario y amigo político, Pedro Sánchez, así como sus conocidos contactos con el régimen chavista de Venezuela (principal destino de los vuelos de Plus Ultra), para ayudar a salvar la aerolínea", explicó el Tiempo de Bogotá.
Los nexos con Latinoamérica Con este panorama, el historiador y politólogo argentino de la Universidad de Buenos Aires, Fernando Pedrosa, aseguró al diario trasandino Perfil que el caso Zapatero representa "el momento final" de un ciclo político iniciado a fines del siglo pasado con figuras como Hugo Chávez, Néstor Kirchner, Rafael Correa y Luiz Inácio Lula da Silva. "Estamos viviendo quizás el momento final de esta nueva izquierda que había surgido con Chávez, Kirchner, Correa y Lula", afirmó Pedrosa, al analizar las derivaciones políticas y judiciales que podrían alcanzar tanto a España como a América Latina el caso que involucra al expresidente.
Zapatero es además parte del Grupo de Puebla, una red de vínculos entre personalidades de la izquierda latinoamericana, incluso algunos ahora en la presidencia de sus respectivos países, Lula y el colombiano Gustavo Petro. "Fue durante años el punto de unión" entre la izquierda latinoamericana y Europa. Llevaba el apoyo europeo, los subsidios y la protección internacional a la izquierda latinoamericana", explicó Pedrosa.
También, como agrega El Tiempo, Zapatero estuvo hasta el mes pasado involucrado en la estrategia para que la izquierda no pierda las elecciones en Perú, Colombia y Brasil, que se desarrollarán este 2026, y así cortar la racha de victorias de la derecha de 2025 en Ecuador, Bolivia, Honduras y Chile. "Es muy del estilo de Zapatero ofrecerse como asesor de esos procesos, algo que lo acerca a los gobiernos de izquierda de la zona a los que luego les puede pedir favores, y sabemos que en todo eso hay dinero de por medio", explicó de forma anónima a El Tiempo un periodista español que trabaja en una investigación sobre los nexos de Zapatero con gobiernos de izquierda en América Latina.
Respecto a Chile, Zapatero apoyó públicamente al Apruebo en la primera propuesta de nueva Constitución en 2022. "Me atrevo a expresar que el Apruebo es una opción en favor del Chile que más admiramos", aseguró en ese momento. "Para América Latina, Zapatero pudo haber sido otra cosa. Llegó a representar una socialdemocracia europea menos altanera, cercana al lenguaje de la cooperación, los derechos sociales y el multilateralismo. Pero su papel en Venezuela degradó esa promesa.
En vez de usar su capital político para exigir condiciones democráticas reales, terminó convertido en certificador amable del chavismo, el hombre capaz de hablar de diálogo mientras el régimen ganaba tiempo, dividía a la oposición y administraba el desgaste de sus víctimas", aseguró por su parte el periodista y defensor de derechos humanos, César Ricaurte, al diario El Universo de Quito. "La investigación judicial dirá si Zapatero cometió delitos. Lo que ya puede decirse es que su legado latinoamericano quedó dañado.
El expresidente español que pudo ser interlocutor útil entre Europa y la región terminó convertido en pieza del paisaje posdemocrático: viajes oportunos, declaraciones calculadas, silencios escandalosos y esa habilidad para aparecer donde el autoritarismo necesita una foto decente", agregó Ricaurte. "La investigación judicial dirá si cometió delitos. Lo que ya puede decirse es que su legado latinoamericano quedó dañado", aseguran expertos. Autor: Pablo Rodillo M.. Imputado en España "La investigación judicial dirá si cometió delitos. Lo que ya puede decirse es que su legado latinoamericano quedó dañado", aseguran expertos.