Autor: Pablo Rodillo M.
Imputación de Zapatero divide al PSOE y lo sumerge en su peor crisis
Imputación de Zapatero divide al PSOE y lo sumerge en su peor crisis NAL E 1 PSOE y el gobierno de Pedro Sánchez atraviesan hoy una profunda crisis política e institucional, debido a la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, la que se suma a los diferentes escándalos de corrupción que le han golpeado en su legislatura y el desgaste tras cuatro derrotas electorales al hilo en diferentes comunidades autónomas españolas.
Pero a diferencia de los anteriores casos de corrupción la imputación de Zapatero provocó "un terremoto emocional", como cuenta la prensa española dentro del PSOE, porque afecta directamente a una figura considerada intocable para una parte importante de la militancia y del electorado de la izquierda española.
Zapatero fue imputado luego de dos informes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de España que lo sitúan en la "cúspide" de una presunta red de tráfico de influencias vinculada al rescate financiero (por parte de Estado) de la aerolínea Plus Ultra Líneas Aéreas, aprobado en marzo de 2021. Según la documentación incorporada a la causa, el exmandatario habría sido además el "principal beneficiario" de las contraprestaciones obtenidas por la trama, a través de una sociedad administrada por sus hijas. La investigación sostiene que Zapatero habría creado hasta nueve sociedades con el objetivo de ocultar el origen de los fondos. Y un juez lo imputó por presuntos delitos de organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental. El expresidente español tendrá que ir a declarar el 17 y 18 de junio.
Pero a pesar de las pruebas de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal española, hasta ayer muchos dirigentes socialistas siguen defendiendo públicamente su inocencia, pero reconocen que el daño político es enorme y llega en un momento de extrema fragilidad, apareciendo las primera grietas dentro del histórico conglomerado español.
Peligrosa división interna El PSOE comienza a dividirse, mientras algunos al interior defienden que el gobierno de Sánchez debe terminar la legislatura en 2027, otros cuadros socialistas admiten que la acumulación de escándalos, investigaciones y filtraciones han generado una sensación de agotamiento que amenaza con paralizar al partido justo cuando encara su último año de gobierno. Y mientras más pase el tiempo -de acá hasta 2027el daño electoral será aún mayor, por lo que sectores críticos exigen elecciones anticipadas.
Y si ayer fue el expresidente del gobierno Felipe González (socialista) que dijo que debería haber elecciones generales este 2026, hoy se sumó otra figura el PSOE, el presidente de Castilla-La Mancha e histórico militante, Emiliano García-Page, que apuntó a lo mismo. "Es muy difícil que no estemos profundamente preocupados", afirmó.
Inquietud que, según él, va más allá y puede transformarse en decepción: "Preocupa incluso el hecho de saber que podemos estar, más que preocupados, enormemente decepcionados", aseveró. "Y prolongar la agonía perjudica a la inmensa mayoría aunque pudiera beneficiar a unos pocos.
Sinceramente creo que a estas alturas prolongar la agonía ya ni siquiera a esos pocos les puede beneficiar", aseguró. "Los socialistas tenemos que poner el interés de España por encima del interés del Partido Socialista", agregó tras ser consultado por adelantar las elecciones generales. Sin embargo Pedro Sánchez optó por una estrategia de resistencia total.
El presidente considera que la ofensiva política y judicial contra su entorno forma parte de una dinámica de desgaste permanente y mantiene intacta su intención de agotar la legislatura hasta 2027 trasmitiendo una sensación de normalidad. "El sanchismo ha dejado de ser una estrategia política para convertirse en una maquinaria cuyo objetivo principal es solo resistir. Resistir judicialmente. Resistir mediáticamente. Resistir internamente. Resistir incluso a costa de erosionar todas las instituciones del Estado", aseguró Carmen Morodo, columnista del diario La Razón de Madrid. Sin embargo Sánchez tiene una frágil mayoría en el Congreso de los Diputados, sostenida principalmente por partidos regionales pequeños en representación. El Partido Nacionalista Vasco (PNV) y los catalanes independentistas de Junts, esta mañana dudaban seguir apoyando esta legislatura, lo que podría desembocar en una moción de censura contra el Presidente del gobierno.
Así, y como asegura a prensa española, la comparecencia de Zapatero "ante el juez será observada como un punto de inflexión capaz de definir no solo el futuro judicial de del expresidente, sino también la supervivencia política de Pedro Sánchez y el destino del bloque progresista en España". La derecha mira Mientras tanto, el Partido Popular (PP) mira la crisis que vive el PSOE desde lejos y sin apuro.
Y es que en el partido de centroderecha creen que el desgaste de Sánchez ya es irreversible y que seguir en el gobierno puede convertirse en una larga agonía para los socialistas de la que sacarán réditos.
En ese sentido, y de momento, dentro del conglomerado opositor no buscan de momento una moción de censura, apostando por una estrategia de constante desgaste del PSOE, convencidos de que cuanto más tiempo siga en el poder, mayor será el deterioro electoral de los socialistas. Autor: Pablo Rodillo M.. Aumentan las voces dentro del progresismo para adelantar elecciones mientras desde la derecha solo miran: si Pedro Sánchez sigue gobernando, mayor será su desgaste. España