Autor: JEAN PALOU EGOAGUIRRE
Mediación, lobby y negocios: las claves del cuestionado rol de Zapatero con el chavismo
Mediación, lobby y negocios: las claves del cuestionado rol de Zapatero con el chavismo La acusación de la Audiencia Nacional española en contra del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, quien el próximo 2 de junio declarará como imputado ante la justicia por el caso de corrupción conocido como “Plus Ultra”, ha puesto una vez más bajo la lupa el controvertido rol de mediador que el dirigente socialista ha ejercido durante años en Venezuela y especialmente los profundos vínculos que ha forjado con el régimen chavista y que se sospecha podrían ir más allá de la política y la diplomacia. La investigación acusa a Zapatero de liderar una presunta trama de tráfico de influencias, por las que habría recibido 1,95 millones de euros en comisiones irregulares a través de empresas intermediarias.
La principal arista es la de la aerolínea Plus Ultra, una empresa con capitales españoles y venezolanos que operaba rutas con Caracas y que a pesar de su reducido tamaño durante la pandemia recibió un rescate del gobierno español por 53 millones de euros.
Se sospecha que el expresidente intervino para salvar la compañía y que recibió pagos “canalizados” hacia firmas instrumentales y sin actividad real, como la consultora Análisis Relevante, que estaría vinculada también con operaciones corruptas asociadas a la petrolera estatal venezolana PDVSA, a la compraventa de oro y divisas y al programa chavista de alimentos CLAP.
“Una relación muy, muy cercana” Con detalles sobre sus hombres de confianza en Venezuela y la filtración de sus recados a través de operadores, que en mensajes le llamaban “jefe” o simplemente “Z”, el caso le ha dado una nueva dimensión personal al interés especial de Zapatero en la crisis venezolana.
El expresidente se acercó durante su mandato (2004-2011) a la llamada “revolución bolivariana” y forjó con sus autoridades una relación que se intensificó tras dejar el cargo, cuando asumió un rol como mediador internacional entre el régimen de Nicolás Maduro y la oposición en los fallidos diálogos que se realizaron en República Dominicana en 2017 y 2018. “La relación de Zapatero, primero con Hugo Chávez y después con Nicolás Maduro, y ahora con la misma Delcy Rodríguez, ha sido muy, muy cercana.
Se ha desenvuelto como un lobbista en el caso venezolano, para defender intereses de empresas españolas y para hacer tratos con el gobierno venezolano, y también para defender políticamente las tesis del chavismo”, describe el analista político Benigno Alarcón, fundador del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB.
Una de las primeras gestiones de Zapatero en Venezuela que provocaron sospechas en España fue en 2005, cuando el entonces mandatario firmó con Chávez un contrato militar por 1.200 millones de euros para que el astillero público Navantia construyera ocho buques para la Armada venezolana. Ese acuerdo fue considerado un “salvavidas” del chavismo para los astilleros españoles, que entonces estaban al borde de la quiebra, lo que había provocado huelgas masivas. Y posteriormente, en 2010, la Fiscalía Anticorrupción investigó un sobrecosto por 42 millones de euros en presuntos pagos irregulares a intermediarios venezolanos, pero finalmente archivó el caso.
A pesar de algunos encontrones públicos entre Zapatero y Chávez como el tenso diálogo que provocó el famoso “¿ Por qué no te callas?” del rey Juan Carlos en la Cumbre Iberoamericana de 2007, la relación entre ambos fue buena, y llegaron a acuerdos comerciales importantes como el que permitió el suministro de petróleo venezolano a precios preferenciales a España.
Pero el rol de Zapatero sería mucho más clave en Venezuela cuando dejó el gobierno español y comenzó a ofrecer sus oficios de mediador entre el régimen de Maduro y la oposición, en busca de acuerdos como un calendario electoral, condiciones para comicios justos y la liberación de presos políticos.
“Yo empecé mi tarea en Venezuela a petición de la oposición para hacer una mediación en un país conflictivo y que tenía gran conflicto”, dij o Z a p a t e r o e n marzo pasado en el Senado, citado por una comisión que investiga la presunta corrupción en la adjudicación de contratos por parte del Ministerio de Transporte. En su intervención, el exmandatario señaló que su rol “duró con intensidad” entre 2016 y 2019, período en el que realizó 58 viajes a Venezuela.
“La actividad de los viajes fue sobre todo hasta 2019,2020, prácticamente el 80%. A partir de ahí, he viajado una o dos veces al ESSERPECNARF año de media, fundamentalmente en procesos electorales y para la tarea que me ha ocupado esencialmente durante estos años: liberar presos en Venezuela. He participado directa o indirectamente en la liberación de centenares de presos”, agregó. Zapatero descartó entonces haber recibido cualquier tipo de beneficio económico. “No he recibido nada del gobierno de Venezuela, ni de PDVSA; ni tengo una sociedad, ni un inmueble, ni nada de nada. Al revés, no he hecho en mi vida una tarea de tanta entrega sin nada a cambio como esta de Venezuela”, insistió. Suspicacias de la oposición venezolana Pero para la oposición venezolana el rol de Zapatero genera muchas suspicacias, y se le critica que terminó siendo un interlocutor que le otorgó legitimidad política al régimen chavista. “Más allá de esa etiqueta de mediador, siempre quedaron claros los intereses de Zapatero en términos de negocios y vinculaciones con el gobierno chavista.
De manera que no hay altruismo alguno, lo que hubo durante todos estos años han sido intereses y acuerdos siempre para su beneficio personal”, dice José Rivas Leone, decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la ULA. “Cuando se analiza en retrospectiva las actuaciones de Zapatero, su presencia como mediador nunca fue neutral. Y hay que señalar hasta qué punto en estas mesas de negociación había verdaderamente la vocación o el propósito de un acuerdo de diálogo que permitiera destrabar la grave situación venezolana. Pero todos los procesos donde estuvo presente Zapatero, sin excepción, fueron diálogos fallidos que no llegaron a ninguna parte”, añade. Alarcón coincide. “Zapatero, en todo momento, lo que buscó fue ayudar a Chávez primero y a Maduro después.
Fue parte de unas negociaciones que siempre funcionaron como una táctica dilatoria para ganar tiempo, y él lo tenía claro () Desde mi punto de vista, nunca actuó de buena fe y su posición siempre fue totalmente sesgada hacia el gobierno, siempre tratando de obligar a la oposición a firmar malos acuerdos”, señala el experto, quien sospecha sobre sus negocios en Venezuela: “Zapatero no es un individuo rico de cuna, y no creo que se pague viajes y estadías en Venezuela a cada rato si alguien no está cubriendo esa factura.
Al final, hacía de un consultor bien pagado, que aprovechaba su cercanía con el régimen para representar intereses”. n La tristeza de González El expresidente español Felipe González expresó ayer su “infinita tristeza” ante la imputación del también exmandatario socialista José Luis Rodríguez Zapatero por tráfico de influencias en el rescate de la aerolínea Plus Ultra, pese a las discrepancias que admite mantener con él en asuntos políticos. “No coincido en las políticas que ha hecho (Zapatero). No digo cuando ha ampliado libertades, sino las políticas que ha hecho con este gobierno actual ni las que hace con Venezuela. Pero eso no es un obstáculo para que tenga un profundo sentimiento de tristeza”, declaró González. OTRA CUENTA La esposa de Zapatero, María Sonsoles Espinosa, comparte una cuenta bancaria con su marido que, entre 2020 y 2025, ingresó 1,5 millones de euros por transferencias sospechosas. Autor: JEAN PALOU EGOAGUIRRE. El exmandatario socialista es acusado por la justicia española de liderar una trama de tráfico de influencias aprovechando sus profundos vínculos con el régimen.
Las dudas sobre las gestiones del expresidente español en Venezuela n La tristeza de González El expresidente español Felipe González expresó ayer su “infinita tristeza” ante la imputación del también exmandatario socialista José Luis Rodríguez Zapatero por tráfico de influencias en el rescate de la aerolínea Plus Ultra, pese a las discrepancias que admite mantener con él en asuntos políticos. “No coincido en las políticas que ha hecho (Zapatero). No digo cuando ha ampliado libertades, sino las políticas que ha hecho con este gobierno actual ni las que hace con Venezuela. Pero eso no es un obstáculo para que tenga un profundo sentimiento de tristeza”, declaró González. OTRA CUENTA La esposa de Zapatero, María Sonsoles Espinosa, comparte una cuenta bancaria con su marido que, entre 2020 y 2025, ingresó 1,5 millones de euros por transferencias sospechosas. ZAPATERO dijo que hizo 58 viajes a Venezuela entre 2016 y 2019.