Autor: MARÍA PAZ NAUDON
Las brechas que presenta Chile en habilidades digitales, según el Fondo Monetario Internacional
Las brechas que presenta Chile en habilidades digitales, según el Fondo Monetario Internacional “En las revoluciones industriales anteriores, el impacto caía principalmente en el obrero. Eran empleos de menor complejidad los que se automatizaban”, señala Sebastián Cisterna, profesor de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez y fundador de la consultora EvoAcademy.
Hoy el escenario es distinto: profesiones que requieren formación universitaria y no se consideraban trabajos de baja complejidad están expuestas a los avances de la inteligencia artificial (IA). A nivel mundial, las empresas están demandando habilidades cada vez más tecnológicas, como programación avanzada, análisis de datos, computación en la nube y machine learning. Según un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), Chile se ubica en una posición baja en el Índice de Preparación de Habilidades. Es decir, el país no tiene todavía una base amplia de capital humano especializado en tecnología, ni suficientes mecanismos para actualizar rápidamente a su fuerza laboral frente a la IA. Además, presenta un desbalance moderado entre la oferta y la demanda de estas nuevas competencias.
A pesar de que el país no enfrenta una urgencia inmediata, el informe señala que a medida que avance el cambio tecnológico, Chile “podría necesitar políticas en ambos lados del mercado laboral”. La falta de inversión El dinamismo tecnológico de las empresas chilenas puede considerarse moderado en el contexto regional, pero sigue siendo insuficiente en la comparación global.
Aunque el país lidera América Latina en la clasificación mundial de competitividad digital del IMD, su posición contrasta con el Global Innovation Index 2024 de la WIPO, donde aparece como un innovador ineficiente, explica Gonzalo Riederer, socio de Auditoría y Riesgo Tecnológico de PwC Chile.
Chile destina menos del 0,4% del PIB a investigación y desarrollo, indica Riederer, en un nivel que lleva estancado por más de una década y muy por debajo de economías avanzadas como Israel, que supera el 6%. Más allá del volumen de inversión, “el desafío radica en transformar esos recursos en resultados concretos de productividad e innovación”. Las empresas del sector han empezado a notar esta falta de inversión. La firma de software Red Hat señala que “la inversión en talento digital y capacitación ha crecido en Chile.
No obstante, aún es insuficiente frente a la demanda actual, especialmente en áreas emergentes como IA, DevOps y plataformas nativas de la nube”. Para Microsoft, “la inversión en tecnología debe ir necesariamente acompañada por una inversión sostenida en personas y habilidades, y ese es hoy uno de los desafíos más estratégicos para las empresas”. No desaparece el trabajo Los expertos ponen el foco en que este proceso no necesariamente implica una destrucción completa de puestos de trabajo. “En ningun proceso de industrialización se ha perdido más empleo del que se ha creado”, dice Cisterna. “Las empresas siguen contratando para los mismos cargos, pero necesitan a personas con otras habilidades”, señala Natalia Lidijover, directora ejecutiva de Otic Sofofa. En la misma línea, Lidijover subraya que “no hay ninguna evidencia de que ocurra la desaparición de ocupaciones.
El mayor impacto de la IA no está en la ocupación, está en la tarea, y es por eso que las estadísticas de otras partes del mundo no se logran cumplir”. Lidijover ejemplifica con la tarea de un abogado: “Con el uso de la IA va a cambiar la manera en que hacen un informe, pero no se eliminará su ocupación como abogado”, explica. CWP Autor: MARÍA PAZ NAUDON. Las empresas demandan nuevas competencias tecnológicas, pero Chile enfrenta brechas en la preparación de habilidades que podrían limitar su capacidad de adaptación en un escenario de aceleración de la innovación indica el FMI. Capacitación y adaptación en el empleo: Natalia Lidijover, directora ejecutiva de Otic Sofofa. Sebastián Cisterna, profesor de la UAI y fundador de EvoAcademy. Gonzalo Riederer, socio de Auditoría y Riesgo Tecnológico de PwC