Editorial: Umag y plan de sostenibilidad
Editorial: Umag y plan de sostenibilidad EDITORIAL La Prensa Austral a Cuenta Pública presentada por la rectoría de la Universidad de Magallanes deja dos conclusiones que deben ser L lento para adaptarse a un escenario en la disminución de honorarios, cierre económico cambiante. del Centro Universitario de Coyhaiconsideradas simultánea que, suspensión del Centro de CulEn ese contexto, sería injusto negar mente y sin caricaturas. La primera dice relación con que esta casa de estudios superiores logró detener una trayectoria financiera que se había vuelto insostenible.
La segunda se refiere a que el costo de ese ajuste abre interrogantes legítimas sobre el proyecto universitario regional que se quiere construir hacia el futuro. tivo Marino Bahia Laredo y reducción que el actual plan de sostenibilidad consiguió resultados concretos.
La universidad redujo gastos, superó metas capacidad de expansión regional, en la de ahorro en más de un 12%, incrementó matrícula y logró revertir un investigación aplicada y en la presencia territorial de una universidad pública escenario que hasta hace poco parecía que, precisamente por su condición acercarse peligrosamente a una crisis mayor. La contención del déficit y el rol exclusivamente bajo criterios de mejoramiento del resultado financiero Las cifras expuestas son contundentes. son noticias positivas no sólo para la rentabilidad inmediata.
Más de $10.952 millones en pérdidas institución, sino para toda la región, acumuladas entre 2018 y 2023 no eran un porque la Umag sigue siendo uno de problema menor ni una dificultad pasalos pilares estratégicos de Magallanes jera atribuible únicamente a la pandemia. Había, como reconoció el propio rector en formación de capital humano, invesJosé Maripani, un problema estructural. La Umag venía operando durante años con un modelo financieramente desequilibrado, dependiente de ingresos variables, tensionado por costos permanentes y probablemente demasiado tigación y desarrollo territorial. Sin embargo, toda política de ajuste obliga a preguntarse que se gana y qué se pierde en el proceso. Parte importante de la recuperación financiera proviene de recortes, dados de operaciones. Es legítimo preguntarse cuánto impacto tendrá eso en la estatal y austral, no debería medir su Porque una universidad regional no es solamente una institución que debe cuadrar balances. También cumple funciones estratégicas que muchas veces no son económicamente rentables en el corto plazo, pero si fundamentales para el desarrollo de zonas extremas.
El cierre de espacios universitarios o la paralización de proyectos puede ser financieramente razonable hoy, pero 9 sábado 9 de mayo de 2026 aun así representar una pérdida para el ecosistema cientifico, técnico y social de Magallanes y la Patagonia. Otro aspecto que merece cautela es la lectura de los números positivos presentados en el prebalance 2025. La propia rectoria transparento que gran parte de la utilidad informada responde a efectos contables asociados al reconocimiento del edificio del Campus Cabo de Hornos en Puerto Williams, sin representar flujo efectivo de caja. Es correcto explicarlo con claridad, porque evita triunfalismos prematuros. La universidad mejoró, sí, pero no salió completamente de la zona de riesgo. De hecho, la misma institución reconoce que persisten problemas de liquidez y sincronización financiera. La Umag parece haber comprendido algo esencial respecto a que no podia seguir gastando como si nada ocurriera. Pero ahora viene una etapa más compleja que el ajuste mismo, cual es definir que universidad quiere ser después de la emergencia financiera..