Francisca Jünemann
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Francisca Jünemann “El cambio cultural del cuidado haTáido el más lento y difícil” LA PRESIDENTA EJECUTIVA DE LA FUNDACIÓN CHILEMUJERES ANALIZA EL ESCENARIO DE LA MUJER Y ENFATIZA EL MOMENTO CLAVE QUE SE VIVE HOY CON EL PROYECTO DE SALA CUNA. “LA MUJER NECESITA AUTONOMÍA ECONÓMICA, QUE ES LA PUERTA A SU PLENA LIBERTAD Y DIGNIDAD”, DICE LA ABOGADA. Ha Ha faltado empatía de sectores políticos con la realidad realidad laboral de las mujeres.
Chile necesita y merece grandeza de la política dice sin rodeos Francisca Jünemann, presidenta ejecutiva de ChileMujeres, fundación que, junto a otras 30 organizaciones, creó un movimiento para impulsar la ley sala cuna, que aún está en el Congreso.
Porque el momento para aprobar sala cuna es hoy insiste con convicción Francisca Jünemann (Santiago, 51 años), también abogada de la UC, con un magíster en Derecho de Familia de la Universidad de Barcelona, y con una consistente trayectoria abogando por los derechos femeninos, que ha sido reconocida con premios como 100 Mujeres Líderes, Woman Economic Forum y RedMad. riPor qué es una reforma clave para las chilenas? Porque es fundamental para la igualdad de oportunidades laborales laborales tanto desde la oferta como desde la demanda, al terminar con una barrera legal a la contratación de mujeres. Y porque generaría miles de empleos formales al entregar el derecho a sala cuna a madres madres y padres que hoy no lo tienen. Poco se habla del efecto de aprobar aprobar el proyecto de ley de sala cuna en el crecimiento económico.
El PIB aumentaría en 0,1% si ingresan 15 mil mujeres con niños menores menores de dos años al mercado laboral y 0,8% si lo hacen 150 mil, que es el rango del impacto del proyecto en el empleo femenino que hemos estimado.
La Fundación ChileMujeres que trabaja “por la igualdad de derechos y oportunidades laborales de las mujeres en Chile a través de políticas públicas, empresariales y la generación de evidencia” tiene su sede en Vitacura, en la que alguna vez fue su propia casa Jünemann vivió ahí sus primeros años de casada. En el jardín hay dos elementos que llaman la atención del visitante. visitante. Una casa de muñecas color pastel, que le recuerda que allí nacieron nacieron sus tres hijos, y una enorme buganvilia que roba todas las miradas miradas con su impresionante floración veraniega. Jünemann recuerda que mientras vivió en esa casa junto a su familia, muchas veces intentó intentó podarla o sacarla porque llenaba de hojas la terraza y crecía sin límites.
A pesar de sus esfuerzos, la buganvilia resistió y, también, se transformó en un símbolo de la persistencia de esta fundación que, en 10 años, ha buscado relevar en la agenda pública la necesidad de equidad laboral y de autonomía para las chilenas.
Jamás hubiese pensado que llegaríamos a esta década con la cantidad de herramientas que hemos generado para nuestro propósito, propósito, y tampoco hubiese imaginado el nivel de incidencia que estamos teniendo junto a muchas otras organizaciones.
Y creo que entre todas y entre todos, porque acá también hay hombres de justicia que están por esta causa, estamos moviendo la aguja y hoy en Chile se dan por sentado temas que hace una década o incluso más ni siquiera estaban puestos sobre la mesa. wiCuáles son esos temas? Que las mujeres tenemos naturalmente las mismas capacidades, los mismos talentos y que no tenemos por qué tener un rol en la sociedad menor que los hombres.
Temas como la corresponsabilidad parental; como la adaptabilidad laboral (que los lugares de trabajo sean más flexibles); temas como el respeto hacia las personas, donde no haya acoso laboral y sexual; o la brecha salarial, que aún existe... CCuál es el factor más importante para que haya cambiado la inserción laboral de las mujeres? Hicimos un estadio en el que analizamos todo el pasado y el presente para poder proyectar el futuro. Y el pasado lo analizamos desde que tenemos estadística, es decir, hace cuatro décadas.
También También hicimos foco en la última década, que coincide con los 10 años de ChileMujeres, y vimos que en términos laborales, el gran motor ha sido el acceso de la mujer a la educación superior. POR Pilar Segovia 1. FOTOS: Sergio Alfonso López 1 i. Francisca Jünemann --Una de las trabas para insertarse en el mundo laboral es no tener a quién delegarle el cuidado de los hijos o adultos mayores.
Y aunque se habla cada vez más de corresponsabilidad, ha costado que los hombres entiendan que el cuidado no es solo femenino. ¿Cómo se logra ese cambio cultural? --El cambio cultural del cuidado ha sido el más lento y difícil.
La segunda de mis hijas, que estudia Derecho, me preguntó: "Mamá, ¿por qué las mujeres hemos peleado tanto por el espacio en el trabajo fuera de la casa y por qué los hombres no han peleado por tener una mayor presencia en el cuidado y dentro de sus casas?". Los hombres también tienen que empezar a dar esa pelea.
La estructura de ChileMujeres es con un directorio y un consejo asesor integrado por hombres y mujeres, así que desde nuestras propias bases estamos promoviendo esa participación de los hombres. --¿ Al chileno promedio sí le interesa tener esa participación en el cuidado o es solo una declaración de intenciones? --Desde el punto de vista personal, las generaciones más jóvenes comprenden mejor el concepto de corresponsabilidad parental.
También hemos visto en nuestras encuestas que hay una percepción de que el hecho de tener niños les va a afectar en su desarrollo profesional, ya no solamente a las mujeres, sino que también les va a afectar a ellos.
Por lo tanto, tiene una parte buena, pero también tiene este como impacto negativo en el desarrollo --dice Jünemann y agrega: --Y por eso es tan importante que en los lugares de trabajo, las empresas (y nosotros tenemos una comunidad de empresas que se llama RedActiva), las políticas y beneficios sean lo más equilibrado entre hombres y mujeres, entre padres y madres.
Porque por más que tú quieras como padre poder participar, ir a reuniones del colegio, llevar a tu niño al doctor, si es que hay una cultura organizacional en que eso está mal visto, por supuesto que es una barrera muy fuerte.
El cambio cultural del cuidado compartido, tanto al interior de la familia como social, es uno de los grandes desafíos que tenemos. --Hoy tenemos una baja tasa de mujeres en directorio, ¿cómo se cambia esa realidad en las empresas? --Mientras en el quintil de mayores ingresos el 76,6% de las mujeres tiene trabajo remunerado, en el quintil de menor ingreso el desempleo de las mujeres es de 27%. O sea, entre las mismas mujeres vivimos distintas realidades y profundas desigualdades.
Nuestro corazón está en estas mujeres que más ayuda necesitan porque no tienen redes de apoyo, ni ingresos que les permitan contratar ayuda, pero como fundación también nos importa mucho la mujer en los cargos de liderazgo.
Según Jünemann, a aquellas organizaciones que tienen mayor equilibrio de género en los directorios, más mujeres pueden ingresar y desarrollarse en cargos gerenciales de primera línea y, también, disminuye la brecha salarial. --Lo que más vemos es que hay una gran barrera en el desarrollo para llegar a gerencias de primera línea. Y es ahí donde como fundación estamos trabajando para que las mujeres no deserten o se queden estancadas por el temor de asumir mayores responsabilidades.
Porque muchas veces esa mayor responsabilidad es incompatible con el rol de cuidado. --¿ Qué obstáculos psicológicos ve en las mujeres que llegan a un cierto nivel profesional y dudan desafiarse por el desgaste personal que eso incluye? --Quiero separar muy bien de lo que tenemos evidencia a través de nuestros estudios versus lo que es una percepción personal. Yo creo que las mujeres tienen (tenemos) temor de que esas decisiones impacten a quienes queremos, sobre todo en nuestros hijos o hijas, y también en las relaciones de pareja, en los matrimonios. Creo que hay ahí el temor a que esa decisión personal y de éxito y de desarrollo personal, termine perjudicando a quienes más queremos. Jünemann profundiza, diciendo: --Son siglos y siglos hacia atrás en que la mujer ha estado a cargo del cuidado y el hombre ha sido el proveedor. Entonces, ese rol de cuidado --que es maravilloso, que tenemos que compartir los distintos miembros de la familia, que tenemos que compartir como sociedad-es lo que todavía tenemos las mujeres adentro. En mi caso, mi marido y padre de mis hijos es sumamente presente, es un hombre que cuida mucho también y en parte estas posibilidades de desarrollarme, también son gracias a que no estoy sola.
Pero en Chile hay muchísimas madres solas, con padres completamente ausentes. --Cuando partió ChileMujeres en 2015, estábamos a las puertas del #MeToo, de la cuarta ola del feminismo, ¿qué ganamos y qué perdimos en estos diez años respecto al feminismo? --Los distintos movimientos que ha habido, yo creo que lograron un avance súper importante. (... ) La justicia no pasa de moda. Queremos que todas las personas tengan los mismos derechos, tengan las mismas oportunidades. Y las que no tienen esos mismos derechos y esas mismas oportunidades actualmente son las mujeres. Y por eso tenemos que trabajar por las mujeres. (... ) Cuando se dice: "Pero si en Chile las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres", eso no es así.
Eso es una ignorancia con respecto a lo que es la ley en Chile.. Francisca Jünemann Usted es abogada, ¿qué ley debiera modficarse para que exista igualdad legal para las miij eres en Chile? jCon jCon respecto a la igualdad legal civil, la más importante es la sociedad conyugal.
La sociedad conyugal nace en 1855 con el Código Civil, la época de Andrés Bello, y la mujer hasta el día de hoy, por ser mujer, no puede administrar por sí misma ni la sociedad conyugal ni sus bienes propios.. CPor qué después de 36 años de Congreso no hemos sido capaces de modWcar esa ley? Bueno, eso demuestra la deuda que tiene el Congreso y quienes, en el fondo, la ciudadanía elige, parlamentarias, parlamentarios, de no haber sido capaces de cambiar aún este régimen.
Y la petición que nosotros tenemos es que por favor lo hagan, porque no puede ser que exista en pleno siglo XXI. (... ) Por eso cuando se dice: “Oye, acá no es tema el tema de las mujeres”, sí claro que lo es. Y sigue siendo tema de las mujeres mientras no se hagan estas reformas.
Hoy Chile vive una crisis en su tasa de natalidad. ¿Cómo compatibilizar el ingreso de las mz4jeres al mundo laboral y sus efectos sobre la maternidad? Hay que tener algo súper presente: las mujeres no vamos a retroceder en participación laboral.
Lo primero que aparece en las ) encuestas sobre las barreras para tomar la decisión de ser madre y ser padre está en el desarrollo profesional; no es la única, pero es la que primero sale.
Por lo tanto, las políticas públicas tienen que contemplar: contemplar: La mujer cada vez se va a insertar más al mercado laboral, porque la mujer necesita autonomía económica que es la puerta a su plena libertad y dignidad, por lo tanto, tenemos que seguir incentivando incentivando esto. Y, a la vez, que los seres humanos puedan tomar la libre decisión de tener hijos si así lo desean. Y eso es algo que tiene que estar en la base de cualquier política pública. LA HUELLA DE ADELINA OPAZO Francisca Jünemann es la segunda de cuatro hermanas. Su padre, Osvaldo Jünemann, es ingeniero agrónomo y exporta paltas, y su madre, Ximena Pérez (hija de Edmundo Pérez Zujovic) estudió decoración decoración de interiores. Mi hermana mayor, Ximena, es diseñadora Yo soy abogada. Después viene la Angélica que es paisajista, pero en verdad es ceramista, ceramista, y junto con mi hermana mayor y mi papá tienen un emprendimiento emprendimiento de aloe vera. Y la más chica es economista y se llama Antonia. Francisca cuenta que sus padres han dejado una huella profunda en ella y sus hermanas. Mi madre es hija de Edmundo Pérez Zujovic, a quien asesinaron, asesinaron, y ella nunca nos transmitió odio, nunca nos transmitió miedo. Siempre nos impulsó a tener mucha fuerza y valentía. Ella es una mujer de muchísimo carácter y siempre está empujándonos.
Su testimonio es el de una mujer que aunque vivió en carne propia la violencia de Chile en un minuto de nuestra historia entendió que el odio no se puede transmitir de generación en generación y nos libró de eso.
Yo una vez le pregunté: “Mamá, ¿cómo pudiste no transmitirnos transmitirnos nada malo? ¿ Cómo pudiste no transmitirnos odio? Imagínate, asesinaron a tu papá”. Y me dijo: “Porque el odio es algo muy feo y yo no quería que ustedes lo tuvieran” explica y agrega: Y, por otro lado, mi padre es un hombre de un carácter maravilloso. maravilloso. Un hombre que no nos puso ningún tipo de límites, nos exigía mucho académicamente. Siempre fue muy presente, al que siempre recorríamos; nosotras las cosas que nos faltaban para el colegio se la pedíamos a mi papá. O sea, la corresponsabilidad en mi casa se vivía al 100%. Cuá les eran sus referentes femeninos cuando chica? Adelina Opazo. Murió hace dos años. La Ade fue mi segunda madre, esa mujer chilena que trabaja de 5 de la mañana a 10 de la noche. Llegó a ayudar a mi madre con el cuidado cuando yo tenía dos meses. Después ella se casó, tuvo a su hija. Yo soy madrina de su hija mayor y su familia era parte de mi familia. Ella me ayudó y me acompañó acompañó con mi maternidad. Fue la tercera abuela de mis niños. Lo que hice en ChileMujeres también fue gracias a la ayuda de mi marido Ignacio (Yarur), que es un padre tremendo, y también a la ayuda de la Ade.
Y gracias también a otras mujeres maravillosas como la Olguita, Olguita, la Kati, que me han acompañado, pero a la Ade le debo demasiado, esa es la verdad... Se murió hace dos años y todavía no supero su pérdida. No alcanzó a cumplir 70 años. Se murió de un cáncer feroz... Se murió llena de amor, de cariño, con dos familias, no con una. Usted tiene un background en políticaspóblicasy también tuvo un abuelo político. ¿Le gustaría postular al Congreso o asumir algún cargo político? No, ningún interés. ¿Por qué tan radical la respuesta? Sí, súper radical la respuesta. Porque yo siempre quise armar una fundación. Mi primera pega fue la Fundación Paz Ciudadana. Yo amo las politicas públicas. Y ahí tuve que hacer un estudio empírico y vi el mundo de los números, y cómo estos te muestran la realidad. Y uno de los pilares fuertes además Hav aue tener del tema legal es el tema del esto1 dio de datos de ChileMujeres.
Me algo supe r encanta la generación de estudios y nresente las mostrar con evidencia dónde están los verdaderos problemas y dónde m uj eres no tenemos que poner los esfuerzos... Y va m os a tenemos un sistema colaborativo, porque trabajamos con otra organire organire roce e r en zaciones de las cuales nos nutrimos participación muchísimo.
Este es mi espacio, yo Iaboral” Iaboral” de ChileMujeres no me muevo. 1 Afines de enero cuando Fra nc i sca fracasó la aprobación del proyecJi. proyecJi. ii e a to sala cuna, usted escribió una III. columna (titulada “Desolación), que incluso reposteó el expresidente expresidente Boric. ¿Cómo definiría su estado de ánimo hoy? Cuando un nuevo gobierno comienza, es el momento de la esperanza.
Hoy es tiempo de la esperanza que se funda en el caso del proyecto de sala cuna en la honestidad que tuvo el ministro de la Segures, José García, en Icare al decir “es verdad, tenemos un acuerdo técnico en sala cuna”; en el compromiso del Presidente José Antonio Kast en la segunda vuelta presidencial de tener una nueva ley de sala cuna en sus primeros 90 días; y en la misma promesa por parte de la presidenta del Senado, Paulina Núñez y del presidente de la Cámara, Jorge Alessandri. La esperanza y la confianza se juegan en los primeros 90 días de gobierno.
Francisca Jünemann tiene tres hijos (Belén, que estudia Ingeniería Ingeniería Comercial; Blanca, Derecho, y Nicolás, que aún está en el colegio). Si tuviera que aconsejar a sus h&os sobre el futuro que viene, ¿qué les diría? Te lo voy a ilustrar con un libro que yo les leía mucho cuando eran chiquititos, que se llama La señorita Emilia. A la señorita Emilia la creían loca, porque ella andaba por todos lados tirando unas semillas semillas de flores en un lugar donde solo habían rocas hasta que fue viejita. viejita. Y el cuento termina en que al final de su vida este lugar se transformó transformó en un campo precioso lleno de lupinos, que era la semilla que ella esparcía. Entonces yo cuando les terminaba ese cuento, les decía: “la señorita Emilia hizo que el mundo fuera un lugar más bonito. Ustedes tienen que hacer que su mundo sea también un lugar mejor”..