Columnas de Opinión: HOY: El puente de Cal y Canto
Columnas de Opinión: HOY: El puente de Cal y Canto Sábados Históricos E n un comienzo se llamó puente "Nuevo", y se trató una de las obras más gigantescas de los tiempos de la Colonia. Se convirtió en el vaso comunicante entre el Santiago del centro. .. y el otro. Se construyó entre los años 1767 y 1780, hecho a base de cal y piedras extraídas del cerro Blanco, antes Huechuraba. El pegamento utilizado para la obra fue ni nada más ni nada menos que huevos, y se estima que se utilizaron 200 mil. Sobre sus 202 metros de largo pasaban peatones y carretas en ambos sentidos, tuvo variedad de comercio: desde una bodega de vino hasta una imprenta. Considerada como la mayor obra arquitectónica de la Colonia, tuvo que esperar un poco su construcción. ¿ Motivo? En el mismo lugar existía el puente de Palo. Ubicado en el mismo lugar (cerca de la calle Recoleta), fue construido en 1762.
Lo de "palo" no es del todo correcto o preciso, ya que se utilizaron las bases del antiguo puente de Ladrillo para sostenerlo, aunque en esencia lo fue: parecía hecho de palitos de maqueta, rudimentario, apto solo para el paso de peatones. Lo estrecho del puente se tradujo en dos cosas: primero, al ser la única unión peatonal entre un lado y otro del Mapocho, era imposible el traslado de carretas y transporte mayor. Segundo: el techo que lo recubría, los palos dificultaban la visión y la oscuridad de la noche, hacían del puente un lugar ideal para "patos malos", cabros libidinosos o lanzas trasnochados. Para sortear lo primero, se inició la construcción del Cal y Canto. Para lo segundo, se instaló una caseta de vigilancia. El Cal y Canto fue también llamado en su época "el puente de los suspiros tristes", por el continuo paso de cortejos fúnebres hacia el cementerio.
Durante su construcción también recibió el nombre de "la obra de las cadenas" Y es que el puente fue construido casi en su totalidad por presos, que cargaban las piedras extraídas del cerro Huechuraba, encadenados de manos y pies y bajo la supervisión implacable e inhumana del corregidor Luis Manuel de Zañartu, con características demoníacas y más malo que pegarle a la abuelita.
El propio Zañartu armó una verdadera Legión de gente en situación de calle y más curados que gusano de parrón, a los que sumó una recua de vagabundos que merodeaban por Santiago, específicamente por el sector de La Chimba. .. y los iba reclutando con el compromiso de una presunta y precaria paga. .. que jamás se cumplió. Bueno, Zañartu era político. .. Lo mismo hizo este granuja con esclavos y mapuches. A éstos últimos los tomaba presos de manera irregular bajo el cargo de sublevación. Era la subcultura de la época, pues igual conducsta tomaron los faraones en Egipto para construir las pirámides. La prepotencia del corregidor Zañartu marcó un precedente: la conducta abusiva de este corregidor desató la primera protesta en un puente del Mapocho.
En plena faena de la construcción del puente, el convicto Lorenzo Mondaca y cinco compañeros se dieron a la fuga, luego de deshacerse de las cadenas con sus propias herramientas, hastiados por el trato vejatorio del corregidor.
La copucha (la parte chismosa de la historia) relata que los fugitivos Jorge Abasolo Periodista, Diplomado en Marketing Político y Miembro de la Sociedad de Historia y Geografía de Chile. jorgeeibar13@gmail.com agarraron a huevazos al tal Zañartu, y más de alguno le llegó en pleno rostro. Por su parte, Mondaca le lanzó un piedrazo al capataz, que perdió una oreja.
Por la misma razón más tarde le apodaron El Taza. (contaba con una sola oreja) Y como en Chile las sólidas y buenas construcciones no pueden durar mucho (por los terremotos y las autoridades famélicas de pensamiento), un 11 de agosto de 1888, el ingeniero Valentín Martínez, buscó el pretexto para destruir esa magna obra, minando sus cimientos con dinamita y esperando la coincidencia de una crecida para achacar a las aguas. El pretexto era más liviano que el hidrógeno, y muchos fueron los que funaron al tal "ingeniero" Martínez. Se hizo carne lo que el genial cronista Joaquín Edwards Bello había sentenciado: "El chileno construye bien, pero demuele mejor". ... En su época fue lo que hoy sería para nosotros el Costanera Center. Se trató de una obra monumental para los tiempos de la Colonia.. En su época fue lo que hoy sería para nosotros el Costanera Center. Se trató de una obra monumental para los tiempos de la Colonia. Corregidor Zanartu Doscientos mil huevos se emplearon para construir el histórico puente.