Autor: CECILIA VALDÉS URRUTIA
PIN CAMPAÑA: “Leemos con la mirada, contemplamos y desciframos en paz”
PIN CAMPAÑA: “Leemos con la mirada, contemplamos y desciframos en paz” AÑAPMACOSONODANIFESOJ L a fotógrafa Pin Campaña (1961), reconocida por sus imágenes icónicas y también por su belleza que “nos hacía flotar a compañeros, artistas, amigos y seguidores”, se decidió a exponer por primera vez una cuidada selección de 131 imágenes de 35 años de su trayectoria, en Lo Matta Cultural, Vitacura.
Muestra aquí una parte de la historia de estas décadas a través de retratos a personas comunes y personalidades, como Ernesto Sabato, Mario Vargas Llosa una de cuyas imágenes le pidieron desde Oslo para ilustrar el anuncio del Nobel, José Donoso, Roberto Bolaño, Nicanor Parra, Gustavo Cerati, la pintora primitiva Juana Lecaros, entre muchos; además de fotografías de comunidades originarias, paisajes, animales y naturalezas.
“Este proyecto es un archivo vivo que no se clausura, porque la mirada que la sostiene (la de Pin) permanece en estado de asombro”, escribe María Cristina Alemparte, curadora de esta muestra que seduce a diversos públicos, que regresan a verla (abierta hasta el 31 de mayo). Ayer, su autora hizo una visita guiada y vendrán otras. “La fotografía para Pin es también una forma de habitar el mundo cuando el mundo duele”, añade la curadora.
Porque a pesar de sus éxitos, de sus tres hijos que adora, del goce por cada cosa nimia y su pasión por la naturaleza y la cultura estudió Filosofía en la U. de Chile, conocedora de pintura y literatura, y obsesionada por la música y su jardín, la salud le ha sido esquiva. Aquejada de un duro lupus, desde hace décadas, nunca ha dejado la fotografía, sea análoga o digital, investigando con nuevos medios o agregándole una técnica de dibujo a sus naturalezas. Enseñando. La fotografía es su vida. Y sigue con excelencia y una resiliencia ejemplar. “Porque llegan esos inviernos del alma que no duran para siempre. Todo estado es pasajero. Eso lo aprendí observando la naturaleza y el arte que dan las claves para vivir.
El alma sonríe cuando uno se da cuenta de un pequeño cambio de luz que habla de la llegada del otoño... El estar viva me importa y lo celebro mucho”, reflexiona sonriendo con sus enormes ojos grises que cambian a un verde celeste, sentada junto a un gran sofá blanco lleno de cojines al lado de unas cortinas transparentes que se agitan con el viento por donde entra la luz e irrumpe su agreste jardín en el que las plantas y enredaderas se vienen encima de su cálida casa de aspecto campestre. “El ego se hace silencio” ¿ Qué significa la fotografía para Pin Campaña? Su curadora habla que habita en ella. “La fotografía es un reflejo, como todo arte, de la naturaleza que nos rodea, asombra u obsesiona. Los seres humanos tratamos de entender el mundo transformándolo. Ponemos acentos en lo que llama nuestra atención. La ocupamos como un espejo que nunca refleja lo que en realidad es. Leemos con la mirada, contemplamos, desciframos en paz la luz y la sombra. Es un homenaje a cada encuadre y elección de una geometría arbitraria que determinamos. Habitar la fotografía es la plena conciencia e intuición del tiempo. Fotografiar es un acto de rebeldía inconsciente opuesta al movimiento, existe lo que permanece”. En esta selección hay retratos que hizo de manera especial, como el de José Donoso. “Uno camina lento al conocer a una persona, en este caso a José Donoso. Se intenta no inteAÑAPMACNIP PIN CAMPAÑA: AÑAPMACNIP AÑAPMACNIP rrumpir o irrumpir, hay un baile donde el respeto y la intimidad se hacen amigos. El ego se hace silencio. Se empieza a amar el mundo del otro. Se escucha su voz y se adopta el ritmo que a él le acomoda. Uno se vuelve una leve sombra. Y de a poco se establece una relación donde se descubren sus aspectos más hermosos y armónicos, sus cansancios e intereses. Ahí se puede dirigir una mirada precisa, sea la postura de un brazo o esperar un instante de silencio donde ya no se dan cuenta de que existes. Es cuando se intuye el reflejo que será más fiel a esa persona. Donoso me permitió ir tres días a su casa. Y de ahí nacieron muchas fotos, en distintos lugares, y en su jardín, ahí puse un terciopelo rojo donde pasearon su gato siamés y luego su perro. Sus manos eran preciosas y las retraté también, amo las manos de las personas”. AÑAPMACNIP ¿ Los retratos a Roberto Bolaño fueron también muy importantes? “Cada fotografiado es siempre muy importante. En el caso de Bolaño lo acompañé en los días en que se reencontraba con Chile y en los espacios que recordaba. Habitamos diversos lugares y lo escuchaba atentamente hablar o descansar con un café en silencio. Me volví casi imperceptible. Luego, en el estudio, estuvimos en un territorio neutral, donde la cámara da un porte distinto y se establece una danza de acuerdos. Ambos caminamos hacia un resultado que lo describiera y sobre todo lo relatara entre la luz y la sombra de manera fiel. Hay mucha intuición y calma en ello.
Al final de ese viaje tan íntimo y personal descubres la sonrisa de Bolaño, su manera de afirmar sus anteojos o de cerrar los ojos para descansar”. “Repito inconsciente muchos cuadros que vi” Para fotografiar a Sabato, Vargas Llosa, Uribe, Juan Forn, Cerati, ¿cómo ayudó su relación con la literatura, la filosofía y la música? “La filosofía es muy parecida a la fotografía, se analiza, descifra, se duda de todo, se quiere saber siempre un poco más, y esa disconformidad hace esforzarse en todo; lo técnico hay que integrarlo a la perfección, porque así fluye naturalmente lo que importa fotografiar. Leer mucho, pensar, “geometrizar”. Sin darse cuenta, uno encuadra todo el tiempo, la mirada descarta lo que sobra y sintetiza, es un acto intuitivo con el que nací. Y mi afición por la música es un plus: leo biografías de músicos, profundizo en sus gustos musicales y estudios. Soy un tanto agotadora y obsesiva con la música (ríe). Hay veces que estudio todo un día y escucho una sola canción y descubro las influencias que hay en las composiciones. Me ayuda a entender lo que dicen las personas que fotografío”. La fotografía a la pintora primitiva Juana Lecaros es como un cuadro.
Dijo que tiende “a pictorizar las fotografía”. “Sí, nací rodeada de personas a las que les importaba y conmovía mucho el arte (es hermana de la doctora en arte Claudia Campaña). Me hubiera gustado saber pintar, y de una u otra manera al fotografiar hay algo muy pictórico en la forma que expreso lo que elijo fotografiar. Hay colores y formas que me atraen de inmediato, repito inconsciente muchos cuadros que vi en mi infancia en los museos. Eran parte de la vida familiar y emocional. Podíamos pasar días completos allí. Amaba entrar a esos espacios.
El arte al ser humano lo vuelve infinito, lo hace noble, sensible, trascendente”. ¿Qué artistas son referentes? ¿ Rembrandt, por ejemplo, y los sentimientos que él captura? “Muchos son importantes para mí; el claroscuro de Rembrandt, los cielos de Turner, el mundo del Bosco, Dalí, Da Vinci, el arte africano, gran inspiración para Picasso, la escuela holandesa, Karl Blossfeldt, gran fotógrafo botánico alemán, el Barroco, el Romanticismo, no hay un movimiento artístico que no me interese. Soy dispersa y ecléctica.
La poesía es vital y la música, gran compañía”. Unas de las fotografías que más conmueven son las de esos ancianos cuyos ojos o sonrisas transmiten sentimientos “Tuve la suerte de vivir con ellos, a veces semanas, y en algunos casos, muchos meses. En climas, lugares y situaciones desconocidas. Al vivir las experiencias en sus comunidades y estar con ellos, todo se vuelve más honesto y real. Es ahí donde aparecen las miradas profundas y que expresan sus gestos más profundos. No soy muy tolerante al apuro, es lo que amenaza toda profundidad y conexión. Tiendo a la quietud y silencio con la cámara. Puedo esperar la luz y el momento que intuyo preciso. Siempre tomo un tiempo para rescatar lo que me conmueve”. ¿Y cómo se une la fragilidad de esos retratados con sus fragilidades de salud? “No lo sé, me pasan las mismas cosas que a todos. La fortaleza solo existe porque eres frágil, y hay que ser muy fuerte para poder ser frágil. Caes y te levantas. Creo tener una vida muy plena, alejada de la dureza. Recorrer y observar me hace sentir muy afortunada y consciente de lo que tenemos”. “Sé lo que no es bello” La naturaleza, ¿es esencial? “¡ Absolutamente! Saludo en mi jardín las noches y los días. Colecciono las semillas de mis enredaderas, soy fiel a las rutinas de cuidar y observar lo que crece o enmudece. Y los animales son mi gran compañía, son seres puros. También es esencial el vuelo de un pájaro, todo lo que es indicio de vida y transformación.
Y la rutina de lo cotidiano es un gran soporte para la estabilidad emocional”. Su serie Botania con naturalezas y flores, en cuyos velos de la muestra fue impreso parte de ello, ¿implica algo? “Es un homenaje a la vida y a la naturaleza. Es una contemplación y admiración de lo infinito y lo pequeño. Vuelvo a la infancia, a jugar con sus formas y colores pictóricos”. ¿La belleza le parece esencial? “Creo que replicar lo que observo es esencial. Y hasta en lo más simple existe belleza. No es algo estático, no sé bien cómo explicar qué es lo bello, pero sí sé qué no es bello. Hay algo muy intuitivo, pero hay un estado en el cual uno sabe que logró algo que buscaba. Es una certeza, como el olor de la madera del ciprés”. Y los paisajes de ovejas, ¿cómo lo enfrentó? “Mi método es no incomodar, sobre todo a los animales. Me hago pequeña y casi no me muevo, espero todo el tiempo necesario e intuitivamente disparo la cámara cuando he observado mucho el encuadre que creo es perfecto. Las ovejas me miran como a otro animal más. Observo y veo una perfecta geometría y orden armónico”. ¿Cuáles son sus últimas fotografías? “La serie Botania y algunos retratos. Pero muestro aquí solo un dos por ciento de lo que es mi archivo personal. Ya irá apareciendo todo el resto a medida que pasen los años, y esas imágenes se hagan públicas.
Lo importante es que estén recordandopor mí algo que fue”. ¿Y qué sueña para un futuro próximo? “Estar de pie en paz mirando el mar”. “Habitar la fotografía es la plena conciencia e intuición del tiempo. Existe lo que permanece”. Autor: CECILIA VALDÉS URRUTIA. Autora de famosos retratos de profunda sensibilidad, Pin Campaña exhibe su primera retrospectiva de 35 años de trabajo, en Lo Matta. “Este proyecto reúne años de desplazamientos físicos y emocionales”, subraya la curadora Cristina Alemparte. ENTREVISTA Una protagonista de la fotografía contemporánea chilena “Habitar la fotografía es la plena conciencia e intuición del tiempo. Existe lo que permanece”. Juana Lecaros. En el retrato a la artista se hace evidente lo pictórico. José Donoso. Estuvo tres días en su hábitat. “De a poco fui descubriendo sus aspectos más hermosos y armónicos, sus cansancios e intereses. Ahí pude dirigir una mirada precisa”. Mario Vargas Llosa. Desde Oslo le pidieron a Pin Campaña fotos para ilustrar al Nobel de Literatura. Roberto Bolaño. Lo acompañó en su reencuentro íntimo con Chile. Botania. Serie reciente en donde captura las flores y plantas que cultiva en su jardín e incorpora una técnica de dibujo. Pin: “Hay algo muy pictórico en la forma que elijo fotografiar”.