Autor: Cristián Stewart Director ejecutivo de IdeaPaís
Cartas: REVERTIR LA CRISIS DE AUTORIDAD
Cartas: REVERTIR LA CRISIS DE AUTORIDAD SEÑOR DIRECTOR: Esta semana los colegios han captado la atención de todo el país. Hemos sido testigos de una seguidilla de gravísimos episodios de violencia en muchas ciudades, que denotan una profunda crisis de autoridad. Las unidades educativas y los profesores se encuentran sobrepasados, al punto de que hacer su trabajo está implicando arriesgar sus vidas. Así, aquel lugar que antaño simbolizaba la seguridad y educación, hoy se encuentra desamparado y es objeto de ataques por parte de estudiantes, careciendo de respaldo para ejercer autoridad y poner límites. Si bien el fenómeno tiene diversas aristas, no se debe descuidar la influencia de la cultura. Por muchos años se promovió la rebeldía juvenil como un camino para su libertad.
Se les instó a movilizarse, a ser radicales, a rechazar la intromisión de adultos, e incluso se les prestó ayuda para ir contra las autoridades que los "oprimían". Un ejemplo de ello son los famosos overoles blancos, red de anarquistas inserta en liceos emblemáticos. Hoy vemos las consecuencias: la erosión de autoridad trajo menos libertad y más caos. Son evidentes los efectos nocivos que esto tiene.
Se instala un clima de desconfianza en las escuelas -lugar donde los padres entregan lo más preciado que tienen-, se precariza el trabajo docente, y aumenta la ya alta brecha en aprendizajes que perjudica a los estudiantes más vulnerables. El escenario consecuente es una constante tensión en la que los educadores no poseen herramientas para orientar, corregir y, como indica su propia función, educar. Se les ha arrebatado la autoridad. Se han ofrecido propuestas que buscan incrementar la seguridad, como los detectores de metales. Pero la efectividad de estas medidas está limitada a la cultura en que se implementan. Si se sigue negando el carácter necesario, protector y orientador de la autoridad, e instigando a los jóvenes a ir contra ella (especialmente en la familia y el colegio), será difícil cambiar la situación. Recuperar la autoridad no es volver atrás. Es hacernos cargo de las nuevas generaciones. La pérdida de autoridad no es una victoria de la libertad. Es abandonar a los jóvenes a su suerte. Si sembramos pura espontaneidad, de ahí solo saldrá desorden espontáneo. Autor: Cristián Stewart Director ejecutivo de IdeaPaís.