Autor: Por: Valentina Echeverría O.
Crimen en Calama: «los colegios no están preparados para estas situaciones»
Crimen en Calama: «los colegios no están preparados para estas situaciones» Desde el Colegio de Profesores, el presidente regional, Daniel Aguilera, fue categórico en señalar que este tipo de situaciones excede completamente el ámbito escolar. «Esto es impactante. Puede ser cualquier trabajador de la educación o integrante de la comunidad el que sufra una situación así. Aquí estamos hablando de un ataque planificado y de un delito, no de un problema de convivencia escolar», sostuvo. En esa línea, advirtió categóricamente que «los colegios no están preparados para este tipo de situaciones», afirmó.
A su juicio, lo ocurrido se inserta en un escenario que se ha ido complejizando al interior de las comunidades educativas en los últimos años. «Llevamos varios años, sobre todo post pandemia, enfrentando situaciones complejas de violencia. Hemos tenido amenazas a docentes, a funcionarios y situaciones disruptivas de distinta índole. No habíamos llegado a este extremo, pero es algo que viene ocurriendo», señaló. El dirigente explicó que «existen protocolos frente a agresiones de estudiantes a adultos, pero no hay un protocolo para un caso como este. Nadie estaba preparado para que un estudiante pudiera asesinar a un miembro de la comunidad escolar. Era algo que veíamos lejano», indicó.
En ese sentido, insistió en que no se puede cargar toda la responsabilidad en los establecimientos. «Hay situaciones que la escuela no puede resolver, no podemos meternos a las redes sociales de los niños buscando señales. Se requiere un trabajo interministerial, porque un psicólogo o un profesor no va a resolver situaciones delictuales dentro de un colegio», enfatizó.
INSTITUTO OBISPO ISWVALEZAETA SEÑALES QUE PUEDEN ADVERTIRSE Desde la mirada clínica, el psicólogo Iván Argandoña planteó que este tipo de hechos no suelen surgir de forma repentina, sino que pueden ir mostrando indicios con el tiempo. «Es difícil que sea de un minuto hacia otro. Siempre hay señales previas que se pueden visualizar a nivel cognitivo, emocional, conductual y social», explicó.
Entre ellas, mencionó conductas agresivas sostenidas a las cuales tomar atención, como daño a objetos, maltrato a animales que muestre un nivel bajo de empatía o dificultades persistentes en la regulación emocional, además de cambios en el comportamiento que pueden manifestarse en distintos espacios, incluso en redes sociales. «Puede haber señales que alguien vio y quizás no notó por desconocimiento o porque simplemente no quiso verlo», advirtió. FALTA DE PROFESIONALES Y SOBRECARGA Asimismo, evidenció la escasez de equipos especializados en los establecimientos, especialmente en los programas de integración escolar. «Los recursos estatales no dan abasto para los profesionales. Son muy pocos y tienen una sobrecarga enorme», afirmó.
SIN HERRAMIENTAS PARA ESCENARIOS EXTREMOS Autor: Por: Valentina Echeverría O.. El ataque protagonizado por un estudiante de 18 años en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama, que dejó cinco personas heridas y provocó la muerte de una inspectora, reabrió el debate sobre la capacidad de los establecimientos educacionales para enfrentar hechos de violencia extrema. SIN HERRAMIENTAS PARA ESCENARIOS EXTREMOS