Autor: Gonzalo Valenzuela, administrador público
Columnas de Opinión: La falla del modelo hídrico rural
Columnas de Opinión: La falla del modelo hídrico rural n el sur de Chile, el diseño de los sistemas de Agua Potable Rural (APR) responde a una lógica que hoy resulta difícil de justificar: buscar agua bajo tierra en territorios donde sobra E en la superficie. El modelo impulsado por el Ministerio de Obras Públicas (MOP) prioriza la perforación de pozos -procesos largos, costosos y técnicamente complejosque pueden demorar hasta seis años en entregar suministro. Mientras tanto, comunidades completas dependen de soluciones poco eficientes como camiones aljibe o fuentes sin protección sanitaria. La paradoja es evidente. En regiones como Los Lagos, donde las precipitaciones superan los 2.000 milímetros anuales, el problema no es la escasez hídrica, sino un enfoque institucional que sigue mirando al subsuelo cuando debiera mirar al cielo. El superávit de lluvias registrado este año no hace más que evidenciar una falla estructural: insistimos en un modelo lento, caro y vulnerable a la variabilidad climática. Frente a ello, la captación de aguas lluvia -lejos de ser una alternativa marginalemerge como una solución técnica validada, eficiente y coherente con el territorio. Experiencias en Chiloé y Los Ríos demuestran que es posible implementar sistemas de recolección, almacenamiento y tratamiento a costos significativamente menores y en plazos mucho más breves. Incluso, tecnologías recientes permiten asegurar estándares sanitarios mediante cloración automatizada, abriendo la puerta a soluciones descentralizadas y seguras. Sin embargo, su masificación enfrenta barreras más burocráticas que técnicas. Hoy, la normativa del MOP clasifica estas soluciones como "no convencionales", relegándolas a un rol secundario. A esto se suma un sesgo cultural en la ingeniería sanitaria que subestima el potencial de la lluvia como fuente confiable, pese a su abundancia en el sur. El desafío, entonces, no es innovar desde cero, sino ajustar el paradigma. Incorporar la captación pluvial como opción prioritaria en zonas lluviosas, habilitar financiamiento específico y promover modelos híbridos que complementen los sistemas existentes son pasos concretos y viables. Persistir en el modelo actual no sólo implica complejidad, sino un destiempo con la realidad territorial. En el sur de Chile, el agua no falta. Lo que falta es la decisión de aprovecharla. "La captación de agua lluvia -lejos de ser una alternativa marginalemerge como una solución técnica validada" Autor: Gonzalo Valenzuela, administrador público. C Columna "La captación de agua lluvia -lejos de ser una alternativa marginalemerge como una solución técnica validada"