Autor: Por Juan Andrés Quezada
El forzado rearme de la oposición tras la ley de reconstrucción de Kast
El forzado rearme de la oposición tras la ley de reconstrucción de Kast in la cobertura mediática que la rodeó durante su campaña presidencial, Jeannette Jara (PC) llegó la mañana del jueves al aniversario de la Conupia -la Confederación de micro, pequeñas y S medianas empresas más grande del país-, ubicada en el histórico Pasaje Phillips, a metros de la Plaza de Armas de la capital.
La noche anterior, el Presidente José Antonio Kast había anunciado -en su primera cadena nacionalla Ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico, y para Jara era un inmejorable escenario para salir a torpedear el proyecto estrella del líder republicano, quien meses antes le había propinado una contundente derrota en el balotaje que prácticamente dejó en el suelo a su sector. "Lo digo con claridad, la rebaja tributaria que se está proponiendo no es para la persona que tiene una pyme, no es para el taxista, ni para la señora que tiene un taller de costura -dijo mirando al público -; es para los empresarios más ricos del país", afirmó Jara.
La exabanderada presidencial añadió que, más allá de una u otra medida que se podría valorar en particular, el proyecto de Kast buscaba reponer la "reintegración" del sistema tributario y establecer una tasa impositiva permanente por los próximos 25 años, lo que, a su juicio, golpearía directamente las arcas del Estado y los actuales beneficios sociales. "Aunque el gobierno se esfuerce en decir que esta es una reforma para las empresas y no para los empresarios, les quiero decir que las empresas son de los empresarios, no de los marcianos", agregó.
Los think tanks toman la iniciativa Las punzantes declaracions de la dirigenta comunista son parte de un crudo análisis a la iniciativa estrella del gobierno, realizada por un amplio grupo de economistas, desde la DC al PC, que en su mayoría fueron parte de su comando. Entre ellos, Ricardo Solari, Luis Eduardo Escobar, Osvaldo Rosales, Ana María Correa, Andrea Bentancor, Nicolás Bohme y Carlos Ominami. A ellos se sumó el exministro de Hacienda Nicolás Grau -quien ha tenido una activa, pero silenciosa participación en el temay el expresidente del Banco Central Roberto Zahler, quien ha liderado el grupo.
Fueron ellos los primeros en levantar la voz al interior de la oposición, luego que el 14 de marzo -tres días después de llegar a La MonedaKast anunciara el proyecto de ley de reconstrucción, el cual inicialmente fue entendido -por muchoscomo un paquete de medidas para volver a poner de pie a los poblados arrasados por los incendios forestales ocurridos a mediados de enero en las regiones de Ñuble y Biobío.
Dar vuelta esa sensación en la opinión pública fue la primera tarea que se encomendaron, y lo hicieron a través de los think tanks ligados a las colectividades de centro e izquierda, que habían estado un poco dormidos durante el gobierno del expresidente Gabriel Boric y buscaban acción.
Con los expartidos oficialistas aún aturdidos por la dura derrota presidencial y varios de sus dirigentes buscando un espacio en su nuevo rol opositor, la Red de Centros de Pensamiento Progresista tomó el toro por las astas. El viento corría a favor de Kast y había que actuar con rapidez.
El FA y el PC -otrora socios del llamado bloque Apruebo Dignidadse opusieron desde un inicio a la llamada ley miscelánea, aunque con distintos matices, por lo que tenían que apuntar principalmente a los partidos del tronco concertacionista.
Más aún, si en este nuevo ciclo político el PS, PPD, liberales y la DC buscaban retomar un camino propio, sin los comunistas y el Frente Amplio, e incluso algunos dirigentes comenzaban a coquetear con los ministros del Interior, Claudio Alvarado (UDI), y de la Segpres, José García Ruminot (RN), los que gozan de amplias redes en la oposición.
Tras varios encuentros e intercambio de ideas, el Instituto Igualdad, Chile 21, Nodo XXI, ICAL, Centro Democracia y Comunidad, Horizonte Ciudadano, Rumbo Colectivo, Fábrica Chile, OPES, Fundación por la Democracia, Fundación Socialdemócrata y la Casa Común elaboraron una primera minuta de seis páginas.
En ella advertían que el objetivo de Kast era realizar una reforma tributaria encubierta bajo la innegable necesidad de la reconstrucción de las zonas arrasadas por los incendios forestales. "La madre de todas las batallas" La principal bajada comunicacional fue que la rebaja tributaria del impuesto de primera categoría -tributo anual del 27% que pagan las grandes empresas sobre sus utilidadesafectaba a los más ricos, idea fuerza que ha ganado terreno en la opinión pública -según comentan distintos dirigentes del sector -. Acuñando el término "la madre de todas las batallas", instaban a toda la oposición a enfrentar "en forma coordinada" la embestida de la derecha más conservadora, buscando "conectar con las aspiraciones concretas de los chilenos, la emoción y la razón". "Las medidas tributarias anunciadas tienen un carácter regresivo que agudiza la desigualdad en la distribución del ingreso, lo que ofrece un eje argumental claro", fue una de las ideas fuerza que expusieron en un primer encuentro con las directivas, en la sede del PS.
El mensaje fue calando en los parlamentarios, alcaldes y dirigentes, y la ley de reconstrucción se fue transformando en un balón de oxígeno que revivía a una oposición dividida, disgregada y con varias cuentas pendientes por pasar. Así, en menos de un mes, el llamado So "Espero que toda la oposición esté a la altura y actuemos unitariamente.
Por nuestra parte, vamos a tomar todas las acciones para evitar un regalo tributario a los más ricos" Karol Cariola, senadora PC Autor: Por Juan Andrés Quezada. "Espero que toda la oposición esté a la altura y actuemos unitariamente.
Por nuestra parte, vamos a tomar todas las acciones para evitar un regalo tributario a los más ricos" Karol Cariola, senadora PC El forzado rearme de la oposición tras la ley de reconstrucción de Kast En un momento de mucha confusión y división interna-en la centroizquierda, la llamada ley miscelánea que incluye una serie de cambios tributarios a las grandes empresas produjo un efecto unificador, desde la DC al PC, quienes se preparan para dar una batalla en varios frentes.