Columnas de Opinión: Liderazgo femenino TP
Columnas de Opinión: Liderazgo femenino TP El futuro de Chile se está decidiendo en las aulas y talleres de la Educación Superior Técnico-Profesional (TP), que rediseñan el mapa de la movilidad social y concentran una parte sustantiva de la formación de nuestro país. La gestión de instituciones de educación superior exige sensibilidad territorial y capacidad para traducir necesidades locales en propuestas formativas pertinentes. La presencia femenina en los equipos directivos ha aportado un pragmatismo transformador, orientada a la flexibilidad curricular, la vinculación con la industria y el acompañamiento a estudiantes con responsabilidades de cuidado. No es solo una cuestión de paridad: es una forma de liderazgo que entiende la educación técnica como una herramienta de autonomía económica y de inclusión social. Pero celebrar avances no basta. Por eso, en este Mes de la Mujer hacemos un llamado público y concreto: a las autoridades, a las empresas y a la sociedad civil para que trabajemos en conjunto por tres prioridades. Primero, garantizar recursos estables y equitativos que permitan a las instituciones TP sostener calidad y pertinencia territorial. Segundo, promover políticas que aceleren la participación femenina en todos los espacios de decisión académica, productiva y gubernamental. Y tercero, consolidar la articulación entre formación y empleo mediante alianzas público-privadas que multipliquen oportunidades para mujeres en sectores estratégicos. El liderazgo femenino en la alta dirección de la educación superior TP no es un asunto simbólico: es una condición habilitante para que el desarrollo económico tenga rostro humano, regional y justo. Anamari Martínez, Carla Aceituno, Carmen Versluys, Gloria Iturra, Ingrid Luna, Ivette Monsalves, Mónica Verzini, Trinidad Riesco, rectoras del Consejo de Rectores Vertebral.