Autor: MARCO VALERIA
"Me sentía mal y la cabeza me daba vueltas": Sinner explicó su pesadilla en Roland Garros
"Me sentía mal y la cabeza me daba vueltas": Sinner explicó su pesadilla en Roland Garros AP a derrota de Jannik Sinner (1º ATP) en Roland Garros, por 6/3,6/2,5/7,1/6 y 1/6, en tres horas y 36 minutos ante el argentino Juan Manuel Cerúndolo (56 ATP) causó impacto, porque tuvo visos dramáticos y singulares. El italiano dominó ampliamente los dos primeros sets y se puso 5-1 en el tercero, pero ocurrió lo impensado. En París, a la hora del partido, había 34 grados de temperatura ambiente, que se considera alta para la actividad deportiva, según los expertos. Cosa que quedó en evidencia en el caso de Sinner, porque aparentemente un golpe de calor lo dejó fuera de servicio. Náuseas, calambres y mareos lo obligaron a pedir asistencia médica en el tercer set, cuando iba 5/4 arriba, pero en franco declive.
Pese a ese respiro, nunca más volvió a ser el mismo y el trasandino aprovechó para imponerse al final con total autoridad. "Tengo ganas de vomitar", alertó en el tercer set Sinner, quien llegó al último Grand Slam que le falta por ganar, con la friolera de 30 victorias consecutivas. Había triunfado en Indian Wells, Miami, Montecarlo, Madrid y Roma. Y no perdía desde el 16 de febrero cuando cayó ante el checo Jakub Mensik (25 ATP) en cuartos de final de Doha. "Nadie es un robot. No tenía energía hoy. Es una cosa que puede pasar. Tuve dificultades. Me sentía mal y la cabeza me daba vueltas. Me desperté esta mañana, no me sentía muy bien e intenté hacer los puntos muy cortos. Además, al principio estaba pegando muy limpio, muy bien, y luego simplemente sentí que estaba chocando contra una pared y eso fue todo", agregó. Y le bajó intensidad al tema del calor. "Hacía calor, pero no un calor insoportable. En realidad no fue culpa del calor o del clima. Son cosas que pasan", subrayó. Desde la vereda del frente, Cerúndolo aterrizó hidalgamente su triunfo. "Tuve suerte. Puse lo mejor y traté de jugar el mejor tenis, pero tampoco me voy a agrandar y decir cualquier cosa porque no le estaba pudiendo meter tres games por set. El partido era 6/3,6/2,6/1, pero creo que se acalambró. Mi parte la hice bien, pero no quiero decir le gané, porque fue un tema más de él", dijo a ESPN en el court del Phillipe Chatrier.
En la transmisión de ESPN, los comentaristas Alejandro Klappenbach y Daniel Orsanic debatieron sobre la conveniencia o no de haber jugado todos los Master 1.000 previos, aunque los especialistas locales se inclinan más a descartar esa decisión como determinante en la derrota. "No creo que haber jugado el calendario completo de la gira de arcilla le haya afectado y haya llegado cansado a Roland Garros. Tuvo descanso en la semana después de Montecarlo y en la previa a Roland Garros. En general, no le tocaron campañas demasiado exigentes. Los grandes campeones, a lo más, se saltan Montecarlo, pero cuando están en su prime físico juegan todos los torneos Master 1.000 y Grand Slam. La gran debilidad de Sinner, en mayúsculas, es su físico. Ha disputado nueve partidos de tres horas 50 minutos y no ha ganado AP ninguno. Cuando los partidos se tornan maratónicos, siempre ha perdido. Por ejemplo, la final de Roland Garros del año pasado contra Alcaraz y en Australia contra Djokovic.
Siempre pierde", analizó Sebastián Varela, cofundador de Clay, medio especializado en tenis (claytenis. com). "No sólo el calor afectó a Sinner", dijo Ariel Roman, editor general de Séptimo Game y periodista de la Federación Internacional de Tenis (ITF). "Sinner explicó en rueda de prensa que no amaneció bien, pero ese factor, sumado al calor, puede mermar a cualquiera. También el rival juega. Cerúndolo tiene un estilo muy particular de juego, con tiros altos y con mucho efecto sin ser agresivo, y siempre te trata de devolver un tiro más.
Jugar contra un oponente tan particular como el argentino, sintiéndote así de mal físicamente, además de la presión por ganar el único torneo que le falta, son aspectos que pesan en parti¿ dos a cinco sets", aseguró.
Si bien Sinner le restó caballerosamente importancia al calor, la temperatura pudo causarle estragos. "Ante un aumento de temperatura externa la gran mayoría de los procesos biológicos empiezan a declinar, porque necesitan una temperatura óptima para su regulación. Cuando empiezas a deshidratarte, se altera la absorción de los nutrientes. En el tracto gastrointestinal, el mecanismo reflejo inmediato es la náusea o el mareo, la sensación de vómito. También hay un poco de pérdida de la concentración, en la mala toma de decisiones, porque el cerebro sufre una hipovolemia, que recibe una menor cantidad de volumen sanguíneo, porque se optimizan otros órganos. Eso hace que empieces a tomar decisiones diferentes a las habituales.
O sea, hay alteraciones cognitivas que afectan la actividad que estás desarrollando, en este caso, el deporte", explicó Felipe Rojas, deportólogo de la Clínica Meds. ¿Por qué Sinner pudo verse más afectado que Cerúndolo? "Quizás Cerúndulo estaba más aclimatado, con un historial de vida de más días de calor, por lo que sabía cómo actuar. Todo depende de cómo lo has llevado en otras ocasiones.
También depende de factores inmediatos, como la alimentación, el sueño, el descanso, que es fundamental para reponer nuestros volúmenes corporales". El hermano también ganó Francisco Cerúndolo (26 ATP) vivió de una manera muy particular la hazaña de su hermano menor. Mientras le ganaba al francés Hugo Gaston en una cancha aledaña, se fue enterando de a poco el por qué su familia iba desapareciendo de las graderías. "No sabía nada. Cuando entré a la cancha estaba 4/1 abajo en el primer set. Mi familia se iba a dividir en los partidos. En un momento miré para la tribuna y no estaba mi familia. Entonces, pregunté qué pasó y me dijeron que estaba dos sets a uno abajo.
Pensé 'ah! está luchando'. De repente, en el cuarto set, iba a buscar la toalla y la gente me decía 'tu hermano está ganando'. Y yo pensaba 'paren que todavía estoy sufriendo mi partido'. Después, ya me decían 'tu hermano ya ganó' y yo pensaba 'ahora tengo que ganar yo', tenía toda la presión. Fue todo muy loco", contó en ESPN. Autor: MARCO VALERIA. "La gran debilidad de Sinner, en mayúsculas, es su físico. Ha disputado nueve partidos de tres horas 50 minutos y no ha ganado ninguno", explicó Sebastián Varela, cofundador del sitio Clay.
El italiano, número 1 del mundo, perdió contra Juan Manuel Cerúndulo en medio de náuseas, calambres y mareos El hermano también ganó Francisco Cerúndolo (26 ATP) vivió de una manera muy particular la hazaña de su hermano menor. Mientras le ganaba al francés Hugo Gaston en una cancha aledaña, se fue enterando de a poco el por qué su familia iba desapareciendo de las graderías. "No sabía nada. Cuando entré a la cancha estaba 4/1 abajo en el primer set. Mi familia se iba a dividir en los partidos. En un momento miré para la tribuna y no estaba mi familia. Entonces, pregunté qué pasó y me dijeron que estaba dos sets a uno abajo.
Pensé 'ah! está luchando'. De repente, en el cuarto set, iba a buscar la toalla y la gente me decía 'tu hermano está ganando'. Y yo pensaba 'paren que todavía estoy sufriendo mi partido'. Después, ya me decían 'tu hermano ya ganó' y yo pensaba 'ahora tengo que ganar yo', tenía toda la presión. Fue todo muy loco", contó en ESPN. La dramática imagen de Jannik Sinner con una bolsa de hielo en la cara, tratando de entender qué le estaba ocurriendo. Durante varios pasajes del cuarto y quinto set, al italiano incluso le costaba caminar. Cerúndolo reconoció que de no haber sido por la emergencia médica del rival, perdía 6/3,6/2 y 6/1.