Autor: POR JORGE ISLA
Clínica Universidad de los Andes da el vamos a su mayor expansión
Clínica Universidad de los Andes da el vamos a su mayor expansión n plena ejecución se encuenE tra el proyecto de ampliación más ambicioso emprendido por la Clínica Universidad de los Andes desde su inauguración hace once años.
La institución de salud universitaria de alta complejidad inició en el último trimestre de 2025 las obras de su nuevo edificio de 14 mil metros cuadrados con una inversión que asciende a US$ 60 millones, monto que incluye la infraestructura y el equipamiento de este recinto que acogerá servicios clínicos en cinco pisos sobre nivel, más dos niveles subterráneos de estacionamientos, acorde al master plan elaborado por la oficina de arquitectos estadounidense Shepley Bulfinch.
Los trabajos a cargo de la firma Cypco se encuentran en la etapa de fundaciones y su cronograma prevé su término a principios del segundo semestre de 2027, para luego completar la habilitación en los meses siguientes de ese ejercicio.
En su funcionalidad, junto a la nueva unidad de hospitalización con 48 camas -donde sobresale una Unidad Coronaria especializada en afecciones cardíacas de monitoreo y tratamiento intensivos-, tendrá un centro médico con capacidad para 30 boxes y donde destacará la instalación de un Centro de Enfermedades Digestivas.
A esto se sumará una nueva área de pabellones de última generación dedicada a la cirugía ambulatoria, ámbito que ha tenido uno de los desarrollos más acelerados en el mundo de la salud y que ya representa el 60% de la actividad quirúrgica de la clínica. "La nueva torre abordará las necesidades de crecimiento de la próxima década, incorporando las últimas tendencias en salud, creando espacios para el desarrollo de programas médicos, que fomenten la expansión de la docencia y la investigación. Este proyecto está muy bien estructurado pensando en el crecimiento en el largo plazo. ", explicó el director general de Clínica Universidad de los Andes, Jorge Laso.
Pero la nueva infraestructura no solo apunta a satisfacer la demanda futura por atenciones, sino que ahora su objetivo principal es absorber el crecimiento de su actividad que está llegando a los límites de la capacidad actual de 150 habitaciones individuales, 12 pabellones, tres unidades de pacientes críticos (Adulto, Pediátrico y Neonatal), 22 box de Urgencia -y otros dos de reanimación-, más teleurgencia y servicio de rescate, entre otras dependencias.
Tras anotar tasas de crecimiento en niveles de dos dígitos hasta 2023, la institución de salud mantiene una alta afluencia de pacientes que se refleja en "tasas de ocupación de las camas del 85% a 90%", indicó el directivo, con puntos altos en áreas como la hospitalización de salud mental "donde estamos permanentemente en el 100%". De hecho, lo anterior se ha convertido en un factor limitante para sostener el ritmo de actividad de la clínica, cuyos gestores se enfocaron en aumentar la eficiencia en el uso de la infraestructura con medidas como la optimización de las agendas médicas, el rediseño de flujos y "la consolidación de un centro de comando quirúrgico que es el más moderno y completo en Chile", detalló Laso.
Las medidas de gestión permitieron que la clínica alcanzara un crecimiento de 4% en 2025, promedio donde fue clave el incremento de las atenciones ambulatorias con 321 mil consultas médicas, a lo que se sumaron 8.100 cirugías, con un alza de 3%, nivel que también anotaron las áreas de laboratorio (449 mil procedimientos) e imagenes (126 mil). La entidad también mantuvo la actividad en maternidad con 1.281 nacimientos, pese a la caída generalizada de las tasas de natalidad en el país. "Crecimos sin agrandar la casa, mejoramos cómo la usamos, y lo hicimos sin perder nuestro sello de calidad de servicio, manteniendo los más altos niveles de satisfacción entre las clínicas", explicó el directivo sobre el manejo de la institución que actualmente tiene un staff de 525 médicos, dentro de una planta que suma del orden de 2.300 trabajadores.
Pero el aprovechamiento al máximo de los espacios y capacidad de atención está llegando a un punto tal que la clínica "nos quedó chica, y es muy difícil seguir creciendo sin sumar metros cuadrados", por lo cual dieron el vamos al proyecto de ampliación que define como "muy orgánico" dada la dinámica de los últimos años.
Entre las especialidades con "notables incrementos en la demanda y desarrollo de servicios", Laso puntualizó que en los últimos años "registramos JONATHAN DURÁN importantes niveles de actividad en traumatología y salud mental, como también en otorrinolaringología, enfermedades digestivas, ginecología y obstetricia, y medicina materno fetal". Además, enfatizó que en 2025 "logramos consolidar un área de trasplantes y crecimos fuertemente en oncología, neurocirugía y cirugía robótica". La competitividad entre los prestadores privados Si bien reitera que el plan de expansión responde a la necesidad de acoger el propio desarrollo de la Clínica UAndes, su director general reconoce la mayor competencia que implican los últimos movimientos de los grandes prestadores privados del sector oriente de Santiago, como la reactivación de inversiones en Clínica Alemana, la expansión de MEDS, la apuesta de los actuales dueños de Clínica Las Condes por revertir su crisis y el desenlace de la venta de Empresas Banmédica manteniendo su propiedad en manos de mano de un solo controlador. "Es evidente que estamos en un mercado en movimiento -y que a veces se sacude-, con actores relevantes redefiniendo sus estrategias y un nivel de competencia que se ha vuelto más exigente, ese escenario lo reconocemos, pero Clínica Universidad de los Andes tiene un norte definido y un rumbo coherente, que no se mueve con cada ola del mercado.
Somos una clínica universitaria, y aquí es donde nos jugamos el partido", sostuvo, enfatizando que frente a las tendencias de esta actividad "nuestra estrategia no pierde su eje: crecer con sentido, con rigor y con personas al centro. Ese es nuestro diferencial, y también nuestra mejor defensa competitiva". S Autor: POR JORGE ISLA.
Ya en construcción, el nuevo edificio por US$ 60 millones que entrará en operación en el segundo semestre del próximo año es clave para descomprimir la infraestructura actual, al límite de su capacidad, y retomar el ritmo de actividad con incrementos de dos dígitos que mantuvo en los últimos años. Jorge Laso, director general de Clínica Universidad de los Andes.