Autor: EVA LUNA GATICA
Entre la presión por los F-16, la influencia china y las elecciones: EE.UU. refuerza su presencia en Perú
Entre la presión por los F-16, la influencia china y las elecciones: EE.UU. refuerza su presencia en Perú El creciente protagonismo de Estados Unidos en Perú quedó en evidencia en los últimos días, tras la presión de su embajador en Lima contra el intento del gobierno interino de aplazar una compra de aviones de combate F-16, en un contexto marcado por la disputa de Washington con China por mayor influencia en la región y la cercanía de la segunda vuelta presidencial en el país andino.
El episodio se suma a las constantes críticas estadounidenses al puerto de Chancay financiado por Beijing, y abre interrogantes sobre su eventual incidencia en las elecciones peruanas, especialmente si el izquierdista Roberto Sánchez avanza al balotaje.
“Si negocian de mala fe con EE.UU. y socavan los intereses estadounidenses, tengan la certeza de que como representante de la Administración Trump utilizaré todas las herramientas disponibles para proteger y promover la prosperidad y la seguridad de nuestro país”, dijo el embajador de EE.UU. en Perú, Bernie Navarro, en un mensaje en X, luego que el Presidente interino José María Balcázar planteara aplazar una compra de aviones F-16 Block 70 a la empresa estadounidense Lockheed Martin para que su sucesor o sucesora que debiera asumir en julio próximo decidiera si ejecuta finalmente la transacción. Según medios locales, la amenaza incluyó la posibilidad de retirar visados a los responsables de la compra.
La posición de Balcázar, además, llevó a los ministros de Relaciones Exteriores de Perú, Hugo de Zela, y de Defensa, Carlos Díaz, a renunciar y a acusar al Presidente interino de mentir sobre la c o m p r a d e l o s aviones de combate.
Tras dejar sus cargos, ambos sostuvieron que el contrato correspondiente para la adquisición de los aviones ya había sido firmado, mientras que el ministro de Economía confirmó la realización del primer pago del acuerdo, en línea con los intereses de Washington. Chancay y la disputa con Beijing El caso se suma a una serie de intervenciones recientes de Estados Unidos sobre asuntos clave en Perú. En febrero criticó el fallo de un juez que impidió al Estado peruano fiscalizar el megapuerto de Chancay, construido por la naviera estatal china Cosco.
“Estamos preocupados por los últimos informes que indican que Perú podría verse imposibilitado de supervisar Chancay, bajo la jurisdicción de propietarios chinos depredadores”, declaró la oficina de Latinoamérica del Departamento d e E s t a d o d e EE.UU. “Apoyamos el derecho soberano de Perú a supervisar infraestructura crítica en su propio territorio. Que esto sirva de advertencia para la región y el mundo: el dinero barato chino cuesta soberanía”, agregó entonces la oficina.
La advertencia forma parte de la campaña diplomática que la Administración de Donald Trump impulsa en América Latina para contrarrestar a Beijing, que incluye reducir la presencia de empresas chinas en las grandes obras de infraestructura de la región, como los puertos del Canal de Panamá.
En esa línea, la congresista republicana María Elvira Salazar planteó la semana pasada el riesgo de que el puerto pueda convertirse en un punto de apoyo para operaciones militares de Beijing en la región, y propuso establecer contacto con los candidatos presidenciales peruanos para “quitar esa amenaza de manos chinas y pasarla a manos latinoamericanas”. “El nuevo gobierno peruano, que será elegido el próximo junio, n Rechazan comicios extras debe recuperar ese puerto, y Estados Unidos los ayudará”, dijo Salazar. Las declaraciones, según informes de prensa, encontraron respaldo en Michael Kozak, alto funcionario de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado. “Creo que el gobierno peruano también estaría de acuerdo con usted”, le respondió el funcionario a Salazar.
“Está claro que el interés de Estados Unidos en Perú es contrarrestar a China”, dice a “El Mercurio” Martin Cassinelli, subdirector del Centro Adrienne Arsht para América Latina del Atlantic Council, que recuerda que fue la prioridad esbozada en la estrategia de Seguridad Nacional presentada por Trump el año pasado. Óscar Vidarte, internacionalisEl Jurado Nacional de Elecciones (JNE) descartó ayer realizar comicios complementarios en Lima ante las irregularidades registradas en las elecciones del 12 de abril, y ratificó el balotaje el 7 de junio. “El Pleno del JNE, luego del análisis técnico-jurídico (... ), acordó por unanimidad declarar inviable la realización de elecciones complementarias”, señaló el ente electoral. Aún no está definido quién enfrentará en segunda vuelta a Keiko Fujimori, la única candidata con boleto asegurado. Con 95,14% de los votos procesados, Roberto Sánchez y Rafael López Aliaga pelean palmo a palmo por el segundo lugar, aunque el primero ha ampliado levemente su ventaja, que ronda los 20.300 votos. ESSERPECNARF ta peruano, coincide y señala que este enfoque se está expresando sobre todo en seguridad. “Creo que EE.UU. es consciente de que a nivel económico y comercial es poco lo que puede hacer en el país. Entonces, está entrando por el lado de la seguridad. Dada las necesidades que tiene nuestra fuerza armada de actualización, EE.UU. ha encontrado en el ámbito militar un buen espacio para desarrollar la relación con Perú”, plantea el experto. “Además, habría que añadir los temores que genera el puerto de Chancay a Estados Unidos. Desde su perspectiva, se puede convertir en un puerto para fines militares de China, lo que genera interés por tener una mayor presencia militar en Perú”, cierra Vidarte.
“Trump podría intentar inclinar la balanza” El eventual rol que Washington pudiera tener en la segunda vuelta peruana, a su vez, también ha cobrado relevancia y ya comienza a generar debate, en medio de la incertidumbre sobre quién disputará el balotaje. Perú se encuentra actualmente en un limbo electoral.
La segunda vuelta está programada para el 7 de junio, pero todavía se desconoce quién competirá contra Keiko Fujimori, ya que hay una diferencia muy estrecha en el segundo lugar en el conteo oficial entre el izquierdista Roberto Sánchez y el derechista Rafael López Aliaga.
En ese sentido, si bien Trump no ha respaldado a nadie, si Sánchez llega a la segunda vuelta, el Presidente estadounidense podría verse tentado a apoyar a Fujimori, dado que Sánchez probablemente se uniría a otros líderes de izquierda de América Latina que rechazan los esfuerzos de Trump por influir en la región, plantean los expertos. “Ante el entusiasta respaldo de Roberto Sánchez al papel de China en Perú y el puerto de Chancay, la administración Trump podría intentar inclinar la balanza en una segunda vuelta con Keiko Fujimori.
Sin embargo, incluso bajo una administración Fujimori, gestionar la relación con la administración Trump en relación con la cuestión de China será un desafío, dado el abrumador apoyo interno al puerto de Chancay”, señala Michael Shifter, expresidente de Diálogo Interamericano. COMERCIO China concentra el 33% del comercio de Perú, frente al 14% de EE.UU., según datos oficiales. Autor: EVA LUNA GATICA. Analistas creen que Washington podría jugar un papel activo en las presidenciales en favor de la derechista Keiko Fujimori si el izquierdista Roberto Sánchez pasa al balotaje. En medio de la disputa por mayor liderazgo en América Latina COMERCIO China concentra el 33% del comercio de Perú, frente al 14% de EE.UU., según datos oficiales. EL MEGAPUERTO de Chancay se ha vuelto un foco de la disputa entre EE.UU. y China en América Latina.