Autor: Edgardo Araya Rojas, Magister en Dirección y Liderazgo para la Gestión Educacional
Cartas: La crisis de Legitimidad en Las Universidades estataLes
Cartas: La crisis de Legitimidad en Las Universidades estataLes ENVIAR A: editor@elpinguino.com Señor Director: A propósito de las recientes movilizacio nes en la Universidad de Atacama, resulta imperativo separar el fondo de la forma.
El reclamo de los estudiantes es, sin duda, le gítimo: la inseguridad de la pasarela y la exigencia de resguardar la integridad física de la comunidad son necesidades urgentes que requieren soluciones concretas, no pro mesas dilatorias. Sin embargo, lo que hoy genera una profunda suspicacia es la legiti midad de los procesos de toma de decisiones que conducen a la paralización total de las actividades académicas.
Resulta cuestionable que procesos de tal envergadura queden exclusivamente bajo una gestión estudiantil opaca, carente de registros públicos de votantes, mecanismos de sufragio confidencial o actas de escruti nio verificables que demuestren la expresión de la mayoría. La ausencia de una expresión democrática transparente no hace más que restarle fuerza a la causa. En este escenario, la responsabilidad no recae solo en las dirigencias estudiantiles, sino primordialmente en las autoridades de la UDA, desde el Rector.
Durante décadas y sobre todo de las universidades públicas, se ha hecho caso omiso del deber formativo de garantizar una participación activa que respete el derecho fundamental de los estu diantes a un proceso de aprendizaje continuo y normalizado, base esencial de la conviven cia escolar. Esta actitud de dejar hacer convierte a las autoridades en cómplices pasivos de una posible vulneración de derechos. Hoy, mu chos estudiantes optan por el silencio para evitar la “cancelación” ejercida por federa ciones cuando las opiniones disienten de la línea de sus líderes. Por ello, asegurar espa cios de decisión basados en la transparencia y el anonimato es vital para el ejercicio de mocrático universitario. Una democracia que no se ejerce con garan tías es, en sí misma, es una forma de violencia que fractura la formación ciudadana. Autor: Edgardo Araya Rojas, Magister en Dirección y Liderazgo para la Gestión Educacional. Cartas al Director