Editorial: Día del Alumno: no hay mucho que celebrar
Editorial: Día del Alumno: no hay mucho que celebrar Si a lo largo de las últimas dos décadas en nuestro país, la vida social, humana, política y económica no se hubiera deteriorado tanto como ha venido ocurriendo hasta bordear lo que es una prolongada crisis, la jornada de ayer lunes seguramente habría sido de una sana alegría en miles de escuelas, colegios, liceos y, en general, en todos los establecimientos de educación pública.
Con no poca nostalgia, recordamos que hace 34 años, el país entero era muy diferente y el clima social y la convivencia, fueron un marco apropiado para que la población recibiera con alegría la declaración oficial del Día del Alumno para celebrarse cada 11 de mayo. Así quedó oficializado mediante el Decreto Supremo Nº 147 de 1992, del Ministerio de Educación, bajo el gobierno de Patricio Aylwin Azócar. Esta fecha conmemora la publicación, el 11 de mayo de 1990, del Decreto Nº 524 que permitió la creación de los centros de alumnos en los establecimientos de enseñanza media. El propósito central era fomentar el desarrollo armónico, la participación y el pensamiento crítico de los estudiantes en la comunidad educativa y se estableció tras el retorno a la democracia para incentivar la organización estudiantil. La fecha rinde homenaje a los niños, niñas y jóvenes y se conmemora (más bien diríamos "se conmemoraba") en colegios con jornadas lúdicas y recreativas con activa participación también de los profesores y personal auxiliar. Si el 11 de mayo era sábado o domingo, la celebración se trasladaba al lunes siguiente. Es una pena que el ambiente que se vive hoy, en casi todo el territorio, es tremendamente diferente, con un clima de abierta y constante agresividad en miles de establecimientos.
Si nos referimos a nuestra zona debemos reconocer que la aprobación y aplicación del Plan Anual de Desarrollo Educativo Municipal (Padem) 2026 en la Región del Maule, particularmente en las comunas de Talca y Curicó, ha generado una profunda crisis educacional, caracterizada por la resistencia de los gremios, protestas estudiantiles y serios cuestionamientos por parte de los concejos municipales. Se proyectó la fusión de más de 80 cursos, lo que resulta en un aumento de estudiantes por sala (39-40 alumnos) y una disminución en la calidad pedagógica. Esto ha derivado también en establecimientos "desocupados", como es el caso -en Curicóde la Escuela Argentina, en el barrio sur..