Autor: Pablo Rodillo M.
Protestas no ceden en Bolivia: Los grupos que tienen en jaque a Paz Pereira
Protestas no ceden en Bolivia: Los grupos que tienen en jaque a Paz Pereira L a grave crisis por la que atraviesa Bolivia no cede Y el enfrentamiento en las calles y bloqueos de carreteras tampoco.
A un paso de entrar en la quinta semana de movilizaciones contra el gobierno de Rodrigo Paz -a quien los manifestantes piden su renunciaa día de hoy, no se ve una salida y menos aún un atisbo de diálogo entre las partes a pesar de los intentos del Ejecutivo. Y Bolivia "está al límite", como dijo ayer por la tarde el Presidente Paz. Hoy los bloqueos de carreteras estrangulan a la ciudad de La Paz. Miles de camiones cargados de alimentos y otros elementos esenciales, como el suministro de oxígeno para hospitales, permanecen varados en las carreteras gracias a los cortes de carreteras por patentar de los manifestantes. La carne, los huevos y la fruta desaparecieron de las góndolas de los supermercados. El pollo está siendo transportado a la ciudad en aviones militares. Según el gobierno al menos cuatro personas han muerto por falta de atención médica; los hospitales siguen funcionando, pero el personal está racionando los suministros y centrándose en casos críticos. En otras ciudades, como Oruro (oeste), Potosí (suroeste) y Cochabamba (centro) también registran los mismos problemas, pero en menor medida que en La Paz. "El país necesita orden (. .. ) El tiempo se acaba.
Convocamos al diálogo", dijo en un ya casi desesperado llamado el mandatario de centroderecha, en un acto en La Paz en el que instaló un foro de discusión de políticas sociales y económicas para destrabar la crisis. Algo que se suma a otras medidas.
El martes el Congreso eliminó una norma que ponía límites al Presidente para decretar estados de excepción, lo cual le permite recurrir a militares para contener las protestas y la restricción de libertades de reunión y movimiento. Ya había anunciado una baja del 50% de su sueldo y sus ministros.
Pero las manifestaciones no paran. ¿Quiénes están detrás de las marchas? La crisis actual de Bolivia -que se arrastra desde 2023combina demandas sectoriales, económicas y políticas, como mejoras salariales, abastecimiento de combustibles., a anulación de leyes y la renuncia del presidente Paz, quien lleva sólo seis meses de gobierno. La mayoría de los movilizados son campesinos, indígenas, profesores, mineros y transportistas.
Se trata de sectores aliados con el expresidente izquierdista Evo Morales, quienes comenzaron las protestas a finales de abril con huelgas de 24 horas, bloqueos y marchas, mientras la Central Obrera Boliviana (COB), uno de los principales sindicatos del país, declaró una huelga general indefinida desde el 4 de mayo. Todo comenzó hace un mes cuando los Indígenas de la Amazonía marcharon contra la ley de tierras y exigir su anulación por miedo -según ellosa perder sus tierras. La norma reclasificaba las pequeñas propiedades a medianas para ser objeto de créditos bancarios. Empresarios de Santa Cruz, la región más poblada y motor económico de Bolivia, sí la respaldaron. Pero fue tal la presión que finalmente el gobierno la bajó, pero al parecer tarde.
La Federación Única de Trabajadores Campesinos de La Paz "Tupac Katari", que agrupa a los sindicatos de agricultores aimaras de esta región, se unieron en apoyo a los campesinos se la Amazonia y hoy son en gran parte los encabezan en gran parte los bloqueos carreteros en la zona andina del país. Ellos radicalizaron su posición exigiendo la renuncia del presidente Paz. "Queremos que se vaya. Ya no queremos diálogo", como afirmó su dirigente Jaime Condori semanas atrás. A las movilizaciones se sumó también la central obrera.
La COB presentó al gobierno a finales de marzo un pliego de 211 demandas, entre las que destacan un aumento salarial del 20%, el compromiso de no privatizar empresas estatales y que el Parlamento desista de considerar una ley contra los bloqueos. El gobierno les dijo que no por grave crisis económica por la que atraviesa el país.
Después vinieron las confederaciones de maestros urbanos y rurales, que en total suman 174.000 afiliados, quienes también se sumaron movilizaciones en La Paz para exigir un aumento salarial del 20%. Ya con las calles revueltas, los sindicatos de transportistas de La Paz, comenzaron a reclamar por la mala calidad de la gasolina, la cual dañó a miles de sus vehículos. A pesar de haber alcanzado un acuerdo con el gobierno, se siguen movilizando. También los mineros, quienes operan bajo el sistema de cooperativas, se sumaron exigiendo la provisión permanente de combustible y material explosivo para su trabajo. Suelen ser, junto a "Tupac Katari", los más violentos.
Y para agregar más leña al fuego, se sumaron los seguidores de Evo Morales del Chapare, su bastión en el trópico de Cochabamba, quienes dicen oponerse a las reformas anunciadas por el gobierno en sectores estratégicos, además de exigir su renuncia.
Sin embargo la movilización de los pro-Evo coincidió con la emisión de la segunda orden de captura contra Morales, después de que éste no se presentara al juicio en el que está acusado de trata agravada de personas por su presunta relación con una menor de edad cuando era presidente, entre 2015 y 2016. "El imperio o el pueblo" El gobierno de Rodrigo Paz ha denunciado en las últimas semana un intento de "alterar el orden democrático" del país y ha señalado Morales de impulsar los disturbios y bloqueos.
Algo que se pone en línea con las declaraciones del propio Morales realizadas ayer a la agencia francesa AFP, donde aseguró -escondido en su bastiónque en Bolivia hay una "rebelión" contra un "gobierno sometido" a Estados Unidos. "Un gobierno totalmente sometido.
Y al pueblo jamás se le va a someter (. .. ). Me doy cuenta de que llegó la hora de definir quién manda: el imperio o el pueblo", afirmó Morales, quien calificó las protestas de una "rebelión". Pero a la presión que ejerce Morales al gobierno se sumó también el de líderes regionales bolivianos que han exigido al Ejecutivos el restablecimiento del orden. Según ellos, y en marco de la "Constitución por delante" muchos piden que se decrete el "Estado de Excepción". Algo que el gobierno de Paz, en sus facultades, hasta hoy sigue estudiando. Un gran número de movimientos y sindicatos se fueron uniendo poco a poco a las movilizaciones hasta fundirse -a primera vistaen uno solo. Autor: Pablo Rodillo M.. Crisis en el país vecino Un gran número de movimientos y sindicatos se fueron uniendo poco a poco a las movilizaciones hasta fundirse -a primera vistaen uno solo.