EL PLAN DE IGNACIO DEL RIO GOUDIE PARA POLINIZAR ESTADOS UNIDOS
EL PLAN DE IGNACIO DEL RIO GOUDIE PARA POLINIZAR ESTADOS UNIDOS H ace siete años, en los huertos costeros de Santo Domingo, el holding agroindustrial de Ignacio del Río Goudie enfrentaba un déficit de productividad. Para la empresa, el problema estaba en el cuaje de los paltos, una especie donde sólo una de cada 10.000 flores se convierte en fruta. Por eso, el equipo buscó alternativas para elevar la tasa de polinización. Si resultaba, cualquier mejora marginal tendría un impacto exponencial en el rendimiento final. Tras descartar los métodos tradicionales -como elevar la densidad de colmenas de abejas-, probaron con la incorporación de polen viable externo. Era una solución que ya operaba en otros sectores, pero que en la industria de la palta aún no escalaba.
Así, con prueba y error, nació una tecnología propia: recolectar polen fresco, mantenerlo vivo en formato líquido y aplicarlo en el momento de mayor disponibilidad floral por via aérea, ya fuera con drones, helicópteros o incluso avión. Partieron en baja escala y funcionó. Al año siguiente aumentaron las hectáreas y también dio resultados.
El gerente general, Diego Dominguez, explica el mecanismo detrás de esta tecnología: "Cosechamos manualmente la flor en un estado fenológico específico, justo antes de que abra, para encontrar la máxima cantidad de granos de polen viables. Extraemos ese polen en un medio líquido, lo guardamos a baja temperatura y lo aplicamos en el campo cuando la flor está lista. Dependiendo del cultivo, son entre dos y tres pasadas por temporada. Así le damos más control a los agricultores porque aseguramos un número de granos específico". Luego, probaron con otras especies con dificultades de polinización como almendros y avellano europeo. Después saltaron a las cerezas. En todos los casos, dicen distintas personas involucradas, tuvieron éxito. En el camino, el diagnóstico cambió. Se dieron cuenta de que tenían un negocio grande entre manos. Y uno bueno. Decidieron entonces crear una unidad externa para ofrecerlo a terceros. La llamaron Avo Solutions, enfocada en paltas. Pero la expansión hacia otras especies obligó a un cambio de identidad: hace unos dos años la firma se rebautizó como Biopollen. Y en marzo de este año oficializaron su cambio de sociedad a Biopollen SpA. El cambio no fue sólo de nombre. Según la escritura a la que tuvo acceso DF MAS, la sociedad -controlada por Exportadora Baika S. A. aumento su capital de $ 7 millones a US$ 7,2 millones tras una junta extraordinaria de accionistas del 27 de diciembre de 2025. EL outsider Ignacio del Sagrado Corazón del Rio Goudie -casado, 69 años, 5 hijoses el quinto de Los siete hermanos Del Rio Goudie. Es, dicen personas cercanas a la familia, el que se "escapa" de los negocios comunes del clan. Por ejemplo, es el que menos participación tiene en Falabella.
En 2019 dijo a La Segunda que prefería "ser un empresario no tan grande" y manejar sus propios recursos. "Quizás estaría mucho más tranquilo recibiendo un dividendo de Falabella dos veces al año, pero soy más feliz asi", afirmó.
Lejos de las tiendas de retail y los autos -los negocios históricos del clanlo de Ignacio Del Río siempre ha sido la tierra, dicen quienes lo conocen: en 1989, fundó San José Farms en un campo en Gorbea, en la Región de La Araucanía. De ahí no paró. Comenzó plantando arándanos cuando casi nadie lo hacía en el sur de Chile y se convirtió en uno de los pioneros del rubro. Hoy San Jose Farms opera en varias regiones de Chile y tiene presencia en Perú, Colombia, México y España. El portafolio se diversificó desde los berries hacia paltas, citricos, frutos secos y productos nutricionales. Es, además, accionista de Hortifrut, la mayor comercializadora de berries del mundo. En distintos negocios comparte con el grupo Algeciras, de Eduardo Elberg. Uno de ellos es su participación en Hortifrut y el otro es la sociedad A3 Property Investments, que -según su página webmanejan 11 hoteles (Pullman, Mercure y Novotel) administrados por Accor. Estos quedan en Santiago, Lima, Miami, Bogotá, Viña del Mar y Concepción. US$ 21 millones a US$ 84 millones Pieza clave en el entramado agrícola de Del Río es Exportadora Baika, el brazo comercial del grupo. Baika opera más de. Lo que partió como un experimento para solucionar un problema, hoy es una ambiciosa startup del holding agroindustrial del quinto hermano Del Río Goudie.
Con el soporte de universidades en California y Oregon, la firma busca resolver la baja productividad de especies como el almendro y el palto a través de una tecnología que aplica polen vivo mediante aviones, helicópteros y drones. Esta semana su principal ejecutivo viajó a California, donde están ejecutando un ensayo de 80 hectáreas junto a Wonderful, la principal productora de pistachos del mundo. EL PLAN DE IGNACIO DEL RIO GOUDIE PARA POLINIZAR ESTADOS UNIDOS 5.000 hectáreas, exporta directamente a los principales mercados del mundo y controla filiales en Colombia, Perú, Colombia, México, Estados Unidos y España.
Su propiedad es compartida: San José Farms -controlada a su vez por el family office de Ignacio del Río, Inversiones Torcaposee dos tercios de Baika, mientras que el tercio restante pertenece a una sociedad de María Josefina del Río Álamos, hija de Ignacio, y su marido, Andrés Carvallo. En los últimos meses, la estructura del grupo ha registrado varias actualizaciones. Entre diciembre de 2025 y enero de 2026, Exportadora Baika cuadruplicó su capital: pasó de US$ 21 millones a más de US$ 84 millones mediante dos capitalizaciones sucesivas.
En la segunda de ellas San José Farms renunció al ejercicio de su opción preferente de suscripción y las nuevas acciones -más de 1,5 millones de títulosfueron íntegramente suscritas por la sociedad de Josefina del Río y Carvallo, que elevó su participación en la exportadora del 25,6% al 33,3%. Personas que conocen la interna del holding dicen que estas modificaciones societarias responden a un cambio interno "grande y profundo" que se va a concretar en los próximos meses. Laboratorio en Bakersfield Exportadora Baika es la controladora de Biopollen, la apuesta del grupo por convertir una innovación nacida en sus propios huertos en un negocio independiente y escalable. Funciona, dice Diego Dominguez, como una startup: equipo acotado, estructura liviana y foco en crecer rápido. El principal mercado fuera de Chile es Estados Unidos. Si bien estaban allá hace varios años, 2025 fue el año decisivo: instalaron su LLC en Delaware, contrataron personal y abrieron oficina y laboratorio en Bakersfield, un pueblo a dos horas de Los Angeles. Allá, en California, el foco está en dos especies: paltos y almendros.
En esta última, la oportunidad es evidente: el país del norte produce el 80% de las almendras del mundo, y la polinización asistida puede incidir directamente en el rendimiento por huerto. "Si queremos escalar este negocio, tenemos que estar en EEUU. Abrimos oficina y laboratorio propio porque el potencial de crecimiento es gigantesco", explica Dominguez.
Hace justo un año firmaron un convenio junto a la California Avocado Commission y la Universidad de California Riverside para un estudio independiente a tres años que evalúa la eficacia de su tecnología en huertos de palto, midiendo impacto en rendimiento, cuaja y eficiencia polínica. "El Comité de Paltas de California le encargó este estudio a la universidad para ver qué tanto funciona la polinización asistida. Para probarlo eligieron sólo a tres empresas en el mundo: una israelí, una estadounidense y a nosotros", añade el gerente. A 800 kilómetros al norte, en Oregon, exploran otro nicho: el avellano europeo, especie de la que ese estado concentra el 99% de la producción estadounidense. Ahí trabajan con la Oregon State University y productores referentes de la zona. Domínguez -agrónomo, exasesor del Ministerio de Agricultura y MBA de Dukedetalla la estrategia de validación: "Buscamos que una empresa tercera nos valide para que no sea sólo mi palabra. Esto es ciencia". Un negocio Wonderful Hoy en Biopollen trabajan 26 personas. En 2025, la firma cubrió más de 4.500 hectáreas de cultivos, lo que representó un crecimiento del 50% respecto al año anterior. Para 2026, el objetivo es superar las 6 mil hectáreas. La clave de este escalamiento reside en la diversificación de especies. La startup ya realiza ensayos en kiwis, maíz y cultivos de semillas como la brassica, pero el foco estratégico está en el pistacho, que ya está en etapa comercial. Para eso, ya cumplieron un hito: un ensayo de 80 hectáreas con Wonderful, la mayor productora de pistachos del mundo. "Tienen un área de I+D gigante y decidieron probar nuestra tecnología. Si esto resulta, el pistacho puede ser un cultivo muy importante para nosotros", explica Domínguez. A nivel financiero, la operación ha sido capitalizada íntegramente por el Grupo Baika. Aunque funciona como un apéndice independiente con su propio directorio, la firma aún no abre su propiedad a terceros. Sin embargo, no descartan la entrada de capital externo, siempre que cumplan con un requisito: que no sea sólo dinero. "No buscamos a alguien que sólo firme un cheque. Si entra un socio, debe ser estratégico: que aporte conocimiento, distribución y ayude a definir la estrategia de mercado", señala el gerente general. Por ahora, la hoja de ruta se mantiene fija en consolidar el despliegue en Chile, Perú, Colombia y, fundamentalmente, el mercado estadounidense. + HOY EN BIOPOLLEN TRABAJAN 26 PERSONAS. EN 2025, LA FIRMA CUBRIÓ MÁS DE 4.500 HECTÁREAS DE CULTIVOS, LO QUE REPRESENTÓ UN CRECIMIENTO DEL 50% RESPECTO AL AÑO ANTERIOR. PARA 2026, EL OBJETIVO ES SUPERAR LAS 6 MIL HECTÁREAS.. HOY EN BIOPOLLEN TRABAJAN 26 PERSONAS. EN 2025, LA FIRMA CUBRIÓ MÁS DE 4.500 HECTÁREAS DE CULTIVOS, LO QUE REPRESENTÓ UN CRECIMIENTO DEL 50% RESPECTO AL AÑO ANTERIOR. PARA 2026, EL OBJETIVO ES SUPERAR LAS 6 MIL HECTÁREAS.