Autor: Por Carlos Furche G., Director nacional de INIA
Columnas de Opinión: Sostenibilidad e innovación tecnológica para el campo
Columnas de Opinión: Sostenibilidad e innovación tecnológica para el campo hile enfrenta un momento decisivo para su agricultuC ra.
En un escenario global marcado por el cambio climático, la escasez hídrica, nuevas exigencias de sostenibilidad y mercados cada vez más competitivos, la capacidad de innovar ya no es opcional: es el principal factor que definirá nuestro futuro agroalimentario. Chile es hoy un actor clave en los mercados internacionales, siendo el principal exportador de fruta fresca de alta calidad, junto con una amplia gama de otros productos agroalimentarios. Sin embargo, el verdadero desafio no es solo sostener este liderazgo, sino proyectarlo en un escenario donde la competencia es cada vez más sofisticada. La pregunta es cómo diferenciarnos de otros países que también producen bien y a menor costo. La respuesta es clara: innovación. Pero no cualquier innovación, sino aquella que se traduce en productos de máxima calidad, con atributos diferenciadores que respondan a las nuevas exigencias de los consumidores globales. En este contexto, necesitamos un Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) más ágil, más visible y profundamente conectado con el mundo. Un instituto capaz no solo de generar ciencia aplicada de excelencia, sino de transformarla en innovación concreta para los agricultores. Este tránsito -desde el conocimiento hacia el impacto reales hoy el corazón de la competitividad agrícola. El INIA cuenta con fortalezas únicas que lo posicionan como un actor estratégico para este desafio. Dispone de una plataforma de investigación con presencia a nivel nacional y una sólida articulación internacional.
Ha desarrollado programas de mejoramiento genético de alto nivel en cultivos como trigo y arroz, y posee una reconocida trayectoria en la medición de huella de carbono y emisiones de gases de efecto invernadero en ganadería, experiencia que hoy busca extender al sector frutícola y en La Araucanía a través de INIA Carillanca. Asimismo, avanza a la vanguardia en el desarrollo de bioinsumos, alineándose con las nuevas demandas de una agricultura más sostenible. El INIA está avanzando en la implementación de plataformas tecnológicas de vanguardia, incluyendo agricultura digital y nuevas tecnologías genómicas (NTG), orientadas a enfrentar desafíos críticos del sector agroalimentario. Estas herramientas permiten fortalecer la protección del patrimonio fitosanitario del país, así como optimizar la toma de decisiones a nivel predial.
Asimismo, contribuyen a mejorar significativamente la eficiencia en el uso del agua para riego, integrando sensores, modelación y analítica de datos, en línea con los requerimientos de una agricultura más resiliente, sostenible y basada en conocimiento.
Por otra parte, el INIA, como brazo técnico del Ministerio de Agricultura en materia de recursos genéticos vegetales y microbianos, cumple un rol estratégico en la conservación, caracterización y uso sostenible de la biodiversidad agrícola del país.
Cuenta con una Red Nacional de Bancos de Germoplasma, que resguarda más de 50.000 accesiones de especies cultivadas y nativas y, en paralelo, administra el Banco de Recursos Genéticos Microbianos, que conserva miles de cepas de hongos, bacterias y otros microorganismos con alto potencial en biotecnología agrícola, particularmente en el desarrollo de bioinsumos, control biológico y bioestimulación vegetal.
El INIA debe seguir consolidando su conexión con el mundo, pero también estar profundamente vinculado con el territorio, entendiendo las necesidades reales de los agricultores -desde la agricultura familiar hasta los grandes exportadoresy co construir soluciones con ellos. Hoy más que nunca, necesitamos una institución que lidere este cambio. Un INIA moderno, dinámico y conectado, que no solo responda a los desafíos del presente, sino que anticipe los del futuro. Porque en un mundo incierto, la innovación es y seguirá siendonuestra mejor herramienta para asegurar una agricultura competitiva, sostenible y resiliente. · Autor: Por Carlos Furche G., Director nacional de INIA. Opinión