"La pampa me enseñó a iluminar, incluso en los momentos más oscuros"
"La pampa me enseñó a iluminar, incluso en los momentos más oscuros" por el esfuerzo, la voon una vida marcada cación y el arraigo al norte, Williams Butler Portales ha dedicado más de cinco décadas a la educación, llevando consigo las enseñanzas profundas de la pampa salitrera.
Desde su infancia en Humberstone hasta su desarrollo profesional en María Elena, su historia refleja una conexión íntima con un territorio que no solo formó su carácter, sino también su forma de entender la vida, el trabajo y la comunidad.
Hoy, a sus 73 años y como director del Liceo Bicentenario Marta Narea Díaz, Butler mira hacia atrás con gratitud y orgullo, recordando una infancia sencilla pero llena de sentido, donde la luz -literal y simbólicamarcó su camino.
Su testimonio es también un homenaje a la identidad pampina, a sus valores y a las personas que, desde el desierto, construyeron historias de esfuerzo, pertenencia y humanidad. ¿Dónde vivió específicamente y qué significó para usted? Nací en 1953, en la salitrera Humberstone, donde viví mis primeros años de mi niñez, fui a la escuela, viviendo una humilde y hermosa infancia. En 1960 junto a mis padres y hermanos habandonamos nuestro querido pueblo. La pampa significo todo para mi, una historia llena de esfuerzo, pero de mucho amor de familia. Nos fuimos a Iquique, para continuar mis estudios primarios en la Escuela Santa Maria y secundarios, en el liceo de hombres. Una vida hermosa en una ciudad maravillosa que está en mi corazón. Para proseguir estudios en la Universidad del Norte de Antofagasta, terminando mis estudios el año 1974.
El 1975 compañeros de carrera, Roberto y Manuel, me convencieron para iniciar nuestro trabajo profesional, en María Elena. ¿Qué experiencias marcaron su paso por la pampa? Una de las más importantes fue cuando, junto a mi hermana, íbamos a buscar a mi padre a la casa de fuerza. A las seis de la tarde llegaba la energía al pueblo, y él me levantaba en brazos para que yo accionara la palanca. Ver cómo se iluminaba Humberstone fue algo mágico que me marcó para siempre. ¿Cree usted que crecer en la pampa forjó su carácter y por qué? Sí, absolutamente. La pampa forja el carácter. Te enseña a ser fuerte, a valorar lo simple, a respetar el trabajo y a vivir en comunidad.
Uno aprende a salir adelante con lo que tiene. ¿Cuáles son los recuerdos que tiene de esos años en sus etapas de crecimiento? En Maria Elena, pampa noble, inicie mi vida profesional, en la noble escuela Consolidada América, permitanme rendir un homenaje a todos los profesores, de la pampa salitrera, profesores de vocación, entrega, y dedicación. Maria Elena mi noble ciudad, donde forme mi Gran familia, mi esposa profesora Liliana Pon y tres hijos, Christian, Marcelo y Christopher. Treinta y cinco años en María Elena marcó mi vida, como persona, y como profesional. Soy un agradecido de lo que viví, lo que me entregó. Me permitió amar el suelo pampino. Recuerdo una vida sencilla, pero muy rica en valores. Había cercanía entre las familias, todos nos conocíamos y nos cuidábamos.
Fue una infancia marcada por el esfuerzo, pero también por el cariño y el sentido de pertenencia. ¿Qué lugares característicos recuerda de esos años? El cielo estrellado de la pampa, que iluminaba las noches de María Elena, ese es un recuerdo que guardo en el corazón. ¿Algún pampino fue un ejemplo para usted? Fueron muchos. No quiero dejar de nombrar a Mario Castro Pinto, Carlos Morales Inostroza, Osciel Calvo Carrazana.
Puedo decir que hubo personas que marcaron mi camino, especialmente en la educación, colegas y profesores con quienes compartí después mi vida profesional. ¿Qué le enseñó la pampa? Me enseñó el valor del esfuerzo, la humildad y el compromiso.
Me enseñó que uno siempre puede aportar, que siempre puede iluminar, aunque sea un poco. ¿Qué le gustaría comentar para contar a las personas lo especial de la pampa? Al cumplirse 100 años de Maria Elena, rendir mi homenaje a cada pampino, pampina, que hicieron patria en esta tierra noble, y a cada funcionario Municipal, que desde 1981, aporta con su trabajo al servicio de una mejor sociedad.
También aprovecho esta oportunidad de enviar un saludo y agradecimiento, al Departamento Provincial de Educacion de Antofagasta-Tocopilla, donde fui su Director, y aprendí junto a los supervisores, (grandes profesionales) a conocer mucho más la educación, aBaquedano y Sierra Gorda.
Y por supuesto, a mi actual Liceo Bicentenario Marta Narea Diaz, junto al Campus Prat anexo de nuestro establecimiento que estamos logrando junto a toda la comunidad., desarrollar una mejor educación.. Williams Butler Portales: EN LA IMAGEN, LA ESCUELA CONSOLIDADA AMÉRICA DE MARÍA ELENA, ESPACIO DONDE WILLIAMS BUTLER DEDICÓ 35 AÑOS DE SU VIDA A LA EDUCACIÓN, DEJANDO UNA HUELLA PROFUNDA EN LA HISTORIA Y EN LA COMUNIDAD PAMPINA.