Autor: Juan de Dios Videla Caro
Columnas de Opinión: Los candelabros de la patria y el " Brazo de la ley" de Steinert
Columnas de Opinión: Los candelabros de la patria y el " Brazo de la ley" de Steinert La recuperación de los candelabros del siglo XIX de la Catedral Metropolitana de Santiago dejó un sabor agridulce. Por un lado, la eficiencia policial permitió capturar a un delincuente internacional con un nutrido prontuario en Europa; por otro, el daño es irreversible: las piezas fueron halladas fragmentadas y fundidas, reducidas a simple metal.
Ante este escenario, el Deán de la Catedral, Héctor Gallardo, pronunció una frase que encapsula el sentir de una nación fatigada por la inseguridad: "Hace bien a nuestra patria saber que, si alguien comete un delito, es capturado por los brazos de la ley; es muy importante para todos nosotros". No hablaba solo de la Iglesia, hablaba del alma de un país que necesita volver a creer en sus instituciones. Casi en paralelo a esta reflexión, el presidente electo José Antonio Kast dio un golpe de timón al designar a Trinidad Steinert como la nueva ministra de Seguridad Pública. Steinert no viene de los pasillos del Congreso, sino de la primera línea de la persecución penal en Tarapacá, la zona donde el crimen organizado desafió al Estado chileno. Steinert es quien logró lo que parecía imposible: desarticular la cúpula del Tren de Aragua y condenar a sus líderes a presidio perpetuo. Su trayectoria como fiscal regional le otorga una "mística de hierro". Ella conoce las grietas por donde se escapa la justicia y sabe cómo cerrarlas. El reto que se le avecina a la ministra Steinert es precisamente darle contenido real a la esperanza del Deán. Capturar al culpable, como ocurrió con los candelabros, es un alivio, pero recuperar piezas destruidas sigue siendo una derrota para el patrimonio. La labor de Steinert será pasar de la reacción a la prevención estratégica.
Su misión es que el "brazo de la ley" sea tan largo y preventivo que el delincuente -ya sea un ladrón de iglesias o un sicario transnacional no se atreva a actuar por la certeza de su captura inmediata.
Si la nueva ministra logra aplicar en todo Chile la tenacidad con la que persiguió al crimen en el norte, quizás la frase del Deán deje de ser un suspiro de alivio tras la tragedia y se convierta en la base de una patria que, por fin, se siente protegida. Autor: Juan de Dios Videla Caro.