Autor: Sebastián Febres Varela Gerente general de Suralis
Columnas de Opinión: La lluvia que no queremos ver
Columnas de Opinión: La lluvia que no queremos ver L mivida en Maipú, Rea emergencia climática gión Metropolitana, durante el fin de semana recién pasado, no es un hecho aislado. Es la manifestación visible de una carencia estructural que Chile arrastra por décadas: la falta de infraestructura adecuada para la gestión de aguas lluvias. Que una comuna lleve esperando por más de 25 años un colector de aguas lluvia, como lo señaló su alcalde Tomás Vodanovic, es un síntoma de que esta infraestructura ha sido relegada a segundo plano. En el sur del país, la situación es aún más crítica. Desde la promulgación de la Ley 19.525 en el año 1997, que dejó en manos del Estado la responsabilidad de construir infraestructura de aguas lluvias, los avances han sido limitados y fragmentados. Esto ocurre, paradójicamente, en territorios donde las precipitaciones superan los 1.000 mm anuales y donde eventos de alta intensidad no son anomalías, sino parte de la normalidad climática del territorio. Aun así, ciudades como Puerto Montt, Osorno, Puerto Varas y Panguipulli, entre otras, siguen enfrentando estas lluvias sin sistemas adecuados o con soluciones parciales que no pueden hacer frente a la realidad. Ante la ausencia de estas redes, el destino habitual del agua lluvia termina siendo, de manera impropia, el alcantarillado sanitario. Este sistema está diseñado exclusivamente para transportar aguas servidas y no para recibir grandes volúmenes de escorrentía. El resultado es conocido: desbordes, inundaciones, afectación a viviendas, interrupción de servicios y un impacto ambiental sobre ríos, lagos y cuerpos receptores. En este contexto, es importante darle viabilidad a soluciones que ya están demostrando ser parte del camino para mitigar el efecto. En el sur de Chile, Suralis ha impulsado la construcción de estanques de tormenta en ciudades como Puerto Varas y Panguipulli, los primeros de su tipo en Chile. Estas obras están diseñadas para almacenar temporalmente las aguas mixtas durante eventos de lluvia intensa y tratarlas de forma controlada una vez pasada la emergencia.
De esta forma, mientras se avanza en la construcción de las soluciones de aguas lluvia, estos estanques permiten reducir desbordes, proteger el entorno y dar mayor resiliencia a ciudades que conviven históricamente con altas precipitaciones y con ausencia de infraestructura pública. Así como hemos aprendido a hablar de emergencia hídrica frente a la sequía, es urgente asumir que también enfrentamos una emergencia en materia de aguas lluvias, sobre todo en el sur de Chile. La adaptación al cambio climático exige planificación, inversión sostenida y coordinación entre el Estado y los actores técnicos. Postergar esta conversación sólo seguirá trasladando el costo de la inacción a terceros, al medio ambiente y a nuestras ciudades.
Ese esquema simplemente no es sostenible. 03 "Ciudades como Puerto Montt, Osorno, Puerto Varas y Panguipulli siguen enfrentando estas lluvias sin sistemas adecuados o con soluciones parciales que no pueden hacer frente a la realidad" Autor: Sebastián Febres Varela Gerente general de Suralis. C Columna "Ciudades como Puerto Montt, Osorno, Puerto Varas y Panguipulli siguen enfrentando estas lluvias sin sistemas adecuados o con soluciones parciales que no pueden hacer frente a la realidad"