Columnas de Opinión: En busca del petróleo en Tarapacá
Columnas de Opinión: En busca del petróleo en Tarapacá El anhelo de hallar petróleo en nuestra región es una larga historia, pero escasamente conocida. Cuando hacía tres años que comenzó su pluma periodística a tirar líneas, en El Tarapacá, del 30 de abril de 1967, se público mi crónica "Petróleo en Tarapacá". Iquique vivía básicamente de la industria pesquera.
En la Pampa trabajaba solitariamente la Oficina "Victoria". Hay varios antecedentes históricos que a través del tiempo van alimentando esa esperanza tan esquiva de concretarse, hasta que la Empresa Nacional del Petróleo, Enap, después de realizar trabajos de prospecciones, empezó a perforar en los puntos escogidos situados en la Pampa del Tamarugal, en los años sesenta. Por desgracia, los resultados fueron negativos. En esa crónica expreso que, a pesar de lo señalado, el anhelo de hallar la existencia de oro negro no se puede descartar definitivamente. Mucho tiempo después, se informó de un contrato con una empresa extranjera para explorar en busca de gas en zonas de la comuna de Pica, no hay más noticias actualmente al respecto. Lo más relevante es que, a cambio, tenemos un inmenso potencial de energía solar que está originando millonarios proyectos fotovoltaicos, aprovechándose también la energía eólica. En mi crónica de 1967 expreso que los lugares de las perforaciones eran Tana, Dolores, Pintados, Soledad e Hilaricos. Las figuras destacadas de esas operaciones de la Enap en ese tiempo fueron los geólogos Carlos Mordojivich K. y Giovanni Ceccioni. La petrolera estatal instaló sus oficinas en el magnífico ex chalet Wachholtz, ubicado frente al Parque Balmaceda. La hija del señor Mordojovich, Sonia, salió elegida Reina de la Primavera, en 1962. Su hijo Carlos fue un conocido médico, fundador de un laboratorio radiológico, vigente. Ambos personajes escribieron trabajos relacionados con Tarapacá. Carlos Mordojovich es autor de una reseña sobre las exploraciones petrolíferas de la Enap en la Zona Norte en los años 1956 a 1962. Giovanni Ceccione: observaciones geológica en la Cordillera de la Costa de Tarapacá, escrita junto a Floreal García. Ahora veamos antecedentes anteriores a lo relatado.
Carlos Donoso R. refiere a dos casos relacionados con el tema, uno localizado en las cercanías de Cerro Gordo y el otro en la quebrada de Huatacondo, correspondientes ante del estallido de la Primera Guerra Mundial. Una sabrosa historia publicó El Tarapacá en 1932, en plena crisis mundial.
El periodista Santiago La Rosa siguió la fantástica opinión de un químico chileno que afirmó que de la zarzamora se podría extraer bencina, por lo que proponía esparcir semillas para convertir la Pampa del Tamarugal en un inmenso criadero de zarzamora, planta muy resistente en el desierto. En los años 30, según El Tarapacá, registra algunas pertenencias presuntamente petrolíferas, entre ellas tres inscritas por Compañía Petrolera Luz de Chile.
Según El Tarapacá, Juan de Morales, pionero de la búsqueda de petróleo en Tarapacá, en 1947 envió una carta al vicepresidente de la Corfo dándole cuenta de sus afanes tras el oro negro, que en 1917 hizo una manifestación, pidiendo tres pertenencias de 50 hectáreas cada una, etc. El peticionario ofreció acompañar a una comisión que podría designar para reconocer la zona con evidencia petrolífera, según su opinión. Hay que considerar que Corfo, creada en 1939, en ese entonces estaba encargada de la política estatal, hasta que se formó Enap, en 1950. El petróleo se descubrió en Magallanes a fines de 1945. Más tarde se esperaba encontrar otros yacimientos en la Pampa de Tamarugal, para abrir un nuevo frente de extracción, para las necesidades del país de más combustible. Esta es un brevísimo resumen de la historia de la búsqueda de oro negro en Tarapacá. Mario Zolezzi Velásquez.