Una de las “ganadoras” de la guerra en Irán: la industria verde de China
Una de las “ganadoras” de la guerra en Irán: la industria verde de China CONTENIDO LICENCIADO POR THE WALL STREET JOURNAL POR ED BALLARD Y YUSUF KHAN, EN LONDRES, Y HANNAH MIAO, EN SINGAPUR The Wall Street Journal Los países de todo el mundo se apresuran a sumar energías renovables, como la solar, después de que la guerra con Irán estrangulara los suministros de petróleo y gas de Medio Oriente. Es una buena noticia para Beijing, porque esa tecnología muchas veces proviene de China. Ali al-Khazali vive en Bagdad y gastó recientemente US$ 2.000 en paneles solares para techo fabricados en China, además de una batería para almacenar electricidad después del atardecer.
Al-Khazali dijo que le preocupaban las interrupciones del suministro eléctrico durante los abrasadores meses de verano, porque Irak, pese a sus reservas de petróleo, depende en parte del gas natural importado para mantener operativas sus centrales eléctricas. “La gente está tratando de resolver este problema con energía limpia”, dijo. Consumidores y gobiernos de todo el mundo están pensando de manera similar. El cierre casi total del estrecho de Ormuz ha provocado lo que la Agencia Internacional de Energía calificó como la mayor disrupción del suministro energético de la historia.
Cuatro años después de la invasión a gran escala de Rusia a Ucrania, el conflicto con Irán ha vuelto a recordar que el petróleo y el gas dejan a los países dependientes de las importaciones a merced de guerras y cuellos de botella. “Nuestro futuro correrá un serio riesgo si seguimos dependiendo de los combustibles fósiles”, dijo el Presidente de Corea del Sur, Lee Jae-Myung. Para muchos, la respuesta es más energía solar y eólica, además de vehículos eléctricos, aunque eso implique una mayor dependencia de un solo país. “China ya era por lejos la fuerza dominante”, dijo Euan Graham, analista de Ember, un centro de estudios sobre energía limpia.
“Después de la crisis, quizá sea el ganador más evidente: realmente esperaríamos que las exportaciones chinas de tecnologías limpias se disparen”. Corea del Sur depende del gas natural licuado importado para una parte importante de su generación eléctrica. Casi el 15% de su GNL el año pasado provino de Qatar, que cerró su producción poco después del inicio de la guerra. Ahora el país busca acelerar el despliegue de energías renovables. China concentra cerca de cuatro quintos de la manufactura de tecnología solar y más del 70% de la producción mundial de vehículos eléctricos, según la Agencia Internacional de Energía. En febrero exportó cerca de US$ 20.000 millones en tecnologías limpias, incluidos paneles solares, vehículos eléctricos, turbinas eólicas y baterías, de acuerdo con datos de aduanas chinas compilados por Ember.
E l P r e s i d e n t e T r u m p h a d i c h o que los países deberían responder a la incertidumbre en Medio Oriente comprando más petróleo y gas natural de Estados Unidos. “Tenemos de sobra”, dijo a comienzos de abril.
Pero si los países concretan sus planes en renovables, uno de los efectos de la guerra con Irán será un aumento de la demanda por paneles solares y turbinas eólicas chinas, un legado improbable para un Presidente que ha calificado la energía eólica y solar como “la estafa del siglo”. Los países que avanzaron más rápido en el despliegue de renovables estaban en mejor posición para enfrentar la actual crisis, inc l u i d a l a p r o p i a China, que obtiene el 40% de su electricidad de fuentes baj a s e n c a r b o n o, mientras que la mayor parte del resto proviene del carbón, que en gran medida extrae dentro de su territorio.
E l m i n i s t r o d e Energía de Pakistán elogió una combinación similar de boom solar impulsado por los consumidores y carbón nacional, al considerarla un amortiguador frente al alza en los precios del petróleo y del gas natural. Más de la mitad de la electricidad de España es baja en carbono, y la participación de la energía solar crece con rapidez. Gracias a eso, “España tiene los precios mayoristas de electricidad más bajos de la Unión Europea”, dijo Graham, el analista de Ember. La tendencia se acelera desde que comenzó la guerra con Irán. Las exportaciones chinas de vehículos eléctricos más que se duplicaron en marzo frente a un año antes, ya que el alza de los precios de los combustibles aumentó el atractivo de los enchufables. La empresa británica de energía Octopus Energy dijo que vio un salto de 78% en las ventas de paneles solares en marzo frente a febrero. Las ventas de bombas de calor, una tecnología baja en carbono que extrae calor del aire exterior para calefaccionar viviendas, más que se duplicaron en el mes. “La gente dice: Solo quiero tener la seguridad de saber cuáles van a ser mis precios de energía”, dijo Rebecca DibbSimkin, directora de productos de Octopus Energy. En Filipinas, la firma de infraestructura Actis posee una participación en un gigantesco proyecto de energía solar con baterías que se construye a unas pocas horas por carretera al norte de Manila.
El gobierno filipino, enfrentado a precios disparados del gas natural licuado importado, agilizó una solicitud de conexión a la red para el proyecto y preguntó con qué rapidez podría ponerse en marcha más capacidad, dijo Rahul Agrawal, jefe de energía de la compañía para el Sudeste Asiático.
Incluso antes de la crisis actual, dijo Agrawal, el proyecto MTerra Solar podía vender 13 PA horas diarias de energía desde paneles solares y conjuntos de baterías de ion-litio a precios inferiores a los del GNL importado. Eso no ocurría ni siquiera hace pocos años, dijo. “La caída de los precios de las baterías ha sido realmente fenomenal”, señaló. MTerra Solar usa equipamiento chino, aunque no de forma exclusiva, dijo Actis. Hace años, Beijing identificó la energía solar y los vehículos eléctricos como sectores estratégicos, lo que llevó a gobiernos locales a volcar dinero en industrias favorecidas y a desatar una competencia feroz. El resultado: China ahora domina estas tecnologías, pero la producción ha superado a la demanda. Aunque esa carrera hacia el fondo ha erosionado las utilidades de las compañías chinas, los bajos precios resultan atractivos para compradores en el extranjero, sobre todo desde que estalló la guerra con Irán. “La demanda definitivamente aumentará de manera significativa”, dijo Wu Daobin, exportador de productos de energía renovable en Qingdao, en el norte de China. Dijo que sus ventas en marzo aproximadamente se triplicaron frente a un año antes, al vender el equivalente a unos US$ 150.000 en paneles solares a un cliente en Arabia Saudita. Las fuentes renovables también cargan con sus propios problemas, incluida la intermitencia de la energía solar y eólica, algo que el almacenamiento en baterías por lo general no puede compensar por completo. Y los países se muestran incómodos con depender de China. Algunos responsables de políticas públicas en Europa y Estados Unidos temen que paneles solares y vehículos eléctricos con conexiones inalámbricas puedan ser desactivados de forma remota. Las restricciones impuestas por China a las exportaciones de tierras raras el año pasado mostraron la disposición de Beijing a usar su poder de mercado. Pero una diferencia crucial entre las renovables y los combustibles fósiles es que los compradores solo tienen que pagar una vez por una planta solar o una turbina eólica. Quienes compran petróleo y gas tienen que seguir importando más de manera constante. En Cuba, que sufre escasez de energía debido al bloqueo comercial de Estados Unidos, están apareciendo paneles solares en casas, consultorios y hospitales, mientras que los triciclos eléctricos chinos se han vuelto de uso extendido. El embajador chino en la isla, Hua Xin, no tardó en plantear el argumento de la seguridad energética. “El sol no puede ser bloqueado”, dijo en redes sociales.
Título original: “An Iran War Winner: Chinas Green Industrial Complex”. Artículo traducido por “El Mercurio”. COMPETENCIA Hace años, Beijing identificó la energía solar y los vehículos eléctricos como sectores estratégicos, lo que llevó a gobiernos locales a volcar dinero en industrias favorecidas y a desatar una competencia feroz. MÁS EXPORTACIONES Las exportaciones chinas de vehículos eléctricos más que se duplicaron en marzo frente a un año antes, ya que el alza de los precios de los combustibles aumentó el atractivo de los enchufables. El impulso de Beijing por vender al mundo su energía solar y eólica cobra fuerza gracias a los problemas en Medio Oriente.
El país obtiene el 40% de su electricidad de fuentes bajas en carbono: COMPETENCIA Hace años, Beijing identificó la energía solar y los vehículos eléctricos como sectores estratégicos, lo que llevó a gobiernos locales a volcar dinero en industrias favorecidas y a desatar una competencia feroz.
MÁS EXPORTACIONES Las exportaciones chinas de vehículos eléctricos más que se duplicaron en marzo frente a un año antes, ya que el alza de los precios de los combustibles aumentó el atractivo de los enchufables China concentra cerca de cuatro quintos de la manufactura de tecnología solar y más del 70% de la producción mundial de vehículos eléctricos, según la Agencia Internacional de Energía.