Cuenca del río Biobio registra baja importante en su caudal promedio
Cuenca del río Biobio registra baja importante en su caudal promedio a cuenca del río Biobio es una de las más importantes en nuestro país, además de ser una de las más complejas desde el punto de vista social, económico y ecológico. Posee una superficie superior a los 24.000 kilómetros cuadrados, según indica la Dirección General de Aguas.
Su importancia es fundamental en la zona centro sur de Chile, sin embargo diferentes factores vienen mitigando su caudal en las últimas décadas, siendo uno de los principales la baja en la cantidad de precipitaciones registradas en el país. El Dr.
Ricardo Figueroa Jara, académico de la Facultad de Ciencias Ambientales de la Universidad de Concepción e investigador del Centro EULA-Chile, explicó en primer lugar que, en términos legales, ya no se entregan mas derechos de agua en el Biobío, puesto que los caudales permitidos de extracción están en su máximo. "Eso no significa que el río esté seco, eso sí, dependiendo de la fecha del año, los caudales bajan mucho, como en el verano. Incluso hemos tenido años en los que los caudales han estado bajo los promedios de veranos normales", indicó el Dr. Figueroa. En base a los números, el académico apuntó a que "hay que entender que hace 10 años el caudal medio en los anteriores 30 años estuvo entre 1.100 a 1.200 metros cúbicos por segundo. Ahora el caudal bajó a unos 950 metros cúbicos por segundo.
Se pronostica que puede reducirse en un 20% en términos de las precipitaciones al 2030". Es claro que las menores precipitaciones, ya sean líquidas o en forma de nieve, influyen directamente en la reducción del caudal. Consultado sobre la eventual influencia de la actividad industrial y forestal en la cantidad del agua y en su composición, el Dr.
Ricardo Figueroa afirmó que hay que ser cuidadosos. "Si bien en los últimos 20 o 30 años aumentó la demanda de agua del río por la industria forestal y agrícola, también hay que decir que los procesos industriales son más óptimos, por lo tanto, debería ir mejorando la calidad del agua. También la Región trata todos sus desechos urbanos, eso implica que el agua tuvo una mejora sustancial. Sin embargo, como la cantidad de agua es menor, su capacidad de dilución se redujo", aclaró.
En relación a lo anterior, recordó que desde el 2015 el río tiene una norma de calidad de agua, por medio de la cual se establecieron valores límite considerando 19 parámetros o variables ambientales, las que no pueden ser sobrepasadas en promedio o porcentaje en mediciones cada dos años. "Esto quiere decir que el valor promedio evaluado durante los últimos dos años no puede superar un nivel extremo 'X'. Lo que hemos visto es que gran parte de estas variables han sido superadas, lo que significa que se debería hacer un estudio para desarrollar un plan de descontaminación”, explicó.
Esa tarea le corresponde al Ministerio de Medio Ambiente y Figueroa afirmó que, de hecho, según el Decreto Ley 38 las normas de calidad de agua deberían ser revisadas cada cinco años para saber si se entra en un plan de descontaminación, algo que no se ha hecho, comentó el académico. "Si esto partió el 2015, el 2020 ya debiéramos haber tenido un estudio que indique la calidad del río Biobío y cómo se encuentra desde el punto de vista de la superación de la norma y si la mantenemos igual o debemos entrar a un plan de restauración o recuperación de la calidad del agua. Han pasado 10 años, eso no ha ocurrido y esto es complejo porque a veces se toman decisiones sobre la gestión del recurso hídrico sin tener la información", expresó Figueroa.
Pese lo anterior, sigue siendo importante que el agua del río desemboque en el mar, lo que permite cumplir con el ciclo hidrológico que hace que retorne como vapor o agua nieve y mantener constante el orden natural, en ningún caso es agua que se pierde. "Quizás no tiene la calidad que debería tener, pero sigue aportando nutrientes a la zona costera", dijo el investigador. ¿Cómo todo lo dicho afecta finalmente al suministro de agua que se hace en la zona urbana? El Dr.
Ricardo Figueroa sostuvo que es un tema que se debe analizar desde el punto de vista de la gestión de toda la cuenca. "Tenemos que pensar que hay ciudades satélite muy importantes, por ejemplo, Angol, que todos sus desechos terminan en el río Biobío. Se puede pensar que es lejos, pero tenemos el río Vergara, el río Mininco, Tijerales, Renaico, que tributan al Biobío en términos de emisarios urbanos e industriales.
Todo lo que ocurre en la cuenca tiene un efecto sobre el río, pero a su vez son polos urbanos que requieren agua para la población, entonces cada uno de estos se debe tratar con una visión de cuenca, mirar desde arriba todo el espacio, pero a su vez con las demandas y necesidades locales", enfatizó.
A lo anterior, añadió que "a veces pensamos que porque estamos en Concepción, no tenemos problemas de agua, porque tenemos suficiente río, pero resulta que basta con que nos movamos a Santa Juana y tenemos un 80% de la población que está siendo alimentada con camiones aljibe porque los que tienen agua son los que están a la orilla del río. Por eso digo que todo debe ser mirado con cuidado y con una mirada holistica y amplia", manifestó.
No hay duda que se necesita estudiar de manera rápida la cuenca del río Biobío, porque parte de su fuerza se está perdiendo con los años y la afectación será muy grande si se continúa por el actual camino.. Académico de la Universidad de Concepción afirmó que se requieren más estudios que aporten información acerca de la calidad del agua del afluente, puesto que la menor cantidad impide más difusión del material que queda en el agua a raíz de la acción del ser humano. Dr. Ricardo Figueroa, académico de la Facultad de Ciencias Ambientales de la Universidad de Concepción e investigador del Centro EULA-Chile. La cuenca del río Biobío espera que se realicen estudios para determinar su actual estado.