COLUMNAS DE OPINIÓN: La emergencia es más rápida que el sistema
COLUMNAS DE OPINIÓN: La emergencia es más rápida que el sistema Fabiola Barrenecha Director Ejecutiva Fundación Intergeographic. La emergencia es más rápida que el sistema Cada vez que una emergencia impacta a Chile, queda la misma sensación: sabíamos que podía pasar algo así, pero las acciones no son suficientes para prevenirlo.
Los incendios forestales que hoy afectan a la Región del Nuble y del Bio Bío, vuelven a evidenciar que hay fallas estructurales en la gestión del riesgo, particularmente si hablamos del Sistema de Alerta de Emergencia, conocido por todos como la alerta SAE. Este sistema depende casi exclusivamente de telefonía móvil y surgió para alertar a las personas ante el desarrollo desarrollo de un tsunami. Pero en contexto de incendios forestales, forestales, es una fragilidad conocida. Las torres ubicadas en las zonas rurales o de interfaz, suelen colapsar por el fuego, dejando a miles de personas incomunicadas. En esos casos, la alerta simplemente no llega y se provoca una desinformación grave. No es algo nuevo. Tan solo hay que recordar dos años y remontarse al 2024. Para el incendio de Viña del Mar, el segundo más mortal del mundo en el siglo XXI, hubo problemas iguales a los que ocurrieron ahora en el sur. La estrategia de prevención más relevante en este tipo de emergencias no proviene de dispositivos electrónicos. Viene del familiar, del vecino o de una conocida que se enteró de la situación y alertó a su círculo cercano. Confiar la evacuación de vidas humanas a una tecnología tecnología que falla cuando más se necesita, no es solo un error técnico, es una falla de planificación. Chile no puede seguir reaccionando reactivamente, como si cada emergencia fuera un hecho aislado. Existen tecnologías que son necesarias para un país propenso a sufrir grandes grandes desastres. Pero el primer paso debe venir de las instituciones instituciones competentes. El problema no es la falta de tecnología, sino la insistencia en usar siempre la misma, aun cuando ya demostró sus límites. Aprender de las emergencias no es solo hacer balances posteriores, sino corregir antes de que el próximo incendio vuelva a escribir la misma historia..